Daniel Yofra es el secretario general de la Federación de Trabajadores Aceiteros desde el año 2013 y uno de los dirigentes más combativos dentro del sindicalismo. En los últimos años se hizo conocido por lograr paritarias récord en beneficio de su sector, donde se aglutinan las principales empresas agroexportadoras del país.
Fuertemente crítico de la conducción de la CGT, Yofra celebra el tercer paro general contra el gobierno de Milei pero reclama continuidad de las acciones. «Un plan de lucha requiere de una serie de huelgas, si no quieren hacer un paro por tiempo indeterminado hay otras opciones más escalonadas», asegura.
¿En qué situación social y económica se inscribe el paro general de 24 horas convocado por la CGT?
La situación es que los pobres se han incrementado, aunque ellos digan que bajó la pobreza, y lo mismo con la indigencia. Los salarios están por el piso, con lo cual hay demasiadas razones para ir a una huelga general. No obstante, considero que si este paro no se repite en el corto plazo, seguramente le vamos a dar la razón a aquellos que piensan que así no se consigue nada. El de este jueves va a ser un paro masivo, los trabajadores están pidiendo a los gritos que la CGT pare.
Recientemente sostuviste que debería haber «continuidad en un plan de lucha» luego del paro general. ¿Qué características debería tener ese plan de lucha?
Hace tiempo que lo vengo planteando: un plan de lucha debe impedir las reformas que quiere hacer este gobierno. La Ley Bases fue eso al darle herramientas a las patronales y dejar indefensos a los trabajadores. Obviamente que lo propusieron y votaron personas que nunca han tenido un patrón, que no entienden que estos laburantes van a estar más precarizados y hostigados. Ese plan de lucha no se llevó adelante en aquel momento, ahora la CGT plantea un paro pero se necesita una continuidad en las acciones. Un plan de lucha requiere de una serie de huelgas, si no quieren hacer un paro por tiempo indeterminado hay otras opciones más escalonadas.
¿Cómo inciden las políticas de destrucción de la industria nacional en el gremio de los Aceiteros? ¿Hay despidos en el sector?
Han achicado personal en alguna empresa, más que nada aquellas que trabajan con productos internos y que vienen siendo afectadas por la importación indiscriminada. El consumo está en baja, no sólo de aceite sino en distintos rubros. Pero lo cierto es que en las grandes empresas exportadoras no hubo cambios sustanciales. En este momento estamos negociando paritarias, aunque la actitud de los empresarios agroindustriales es reacia a nuestros reclamos.

¿Cuál es tu balance respecto al comportamiento de la CGT en su vínculo con el gobierno de Milei?
Son muy tibios. Frente al cierre de más de siete mil pymes, el despido de miles de trabajadores y el congelamiento salarial, teniendo en cuenta también que la situación ya era mala con el anterior gobierno, es increíble que no se haya parado casi. Quienes dirigen hoy la CGT deberían recapacitar y ver quién realmente puede llevar adelante el reclamo de la clase trabajadora.
¿Ves pasividad en la mayoría de los laburantes? ¿Por qué los jubilados son hoy el grupo más activo en términos de lucha?
Porque los trabajadores están amparados por sus organizaciones: si las organizaciones dejan de pelear, las consecuencias están a la vista. Por suerte los jubilados están dispuestos a pelear, lo que nosotros no podemos permitir es que se lleven vidas. Sabemos que protesta que haya la van a reprimir y que en algún momento van a terminar con alguna víctima, como pasó en el 2001.
¿Qué consecuencias podría tener que el FMI dé un nuevo préstamo -ahora por 20 mil millones de dólares- a nuestro país?
Este gobierno sale a festejar un endeudamiento, cuando en su momento decían que era una estafa pedir un préstamo al FMI. Las consecuencias son las de siempre: achique del poder adquisitivo, desguace del Estado y más restricciones para los trabajadores. Siempre tuvieron el mismo resultado este tipo de programas.
¿Qué rol deben jugar los trabajadores organizados en esta nueva contienda electoral en la que se jugará la suerte del gobierno nacional?
Los trabajadores tienen que ser la oposición visible a este gobierno, ya que no hay una oposición partidaria clara. El movimiento obrero, junto a sus dirigentes, tiene que salir a enfrentar estas políticas que precarizan la vida. Creo más en el empoderamiento de la clase trabajadora que en los partidos políticos.





