Devaluación, inflación y un eterno retorno al Fondo Monetario. Todo el sacrificio realizado en este año y medio por jubilados y trabajadores no valió de nada. Este lunes, la «banda de flotación del dólar» evidenciará una devaluación del 30%: tu sueldo va a valer menos, las cosas van a estar más caras e inevitablemente la inflación va a seguir en ascenso. No te dolarizaron el salario, ni te eliminaron un solo impuesto y hoy estamos con más pobres, menos industria y más cerca de ser Zimbabwe que Irlanda. Pero por lo menos no gobiernan los kukas.
El Gobierno tambalea. El plan económico del experto en crecimiento con y sin dinero se hace trizas al calor del humo de las reservas que quema el Banco Central. Endeudamiento con el Fondo y con acreedores privados, salarios congelados, tercer paro general y una vanguardia de jubilados que le estropea todos los miércoles. No te salva el mercado, te salva el Partido Comunista Chino: Xi Jinping renovó el swap y le tiró otro salvavidas al anarcolibertario que recorre Miami tomándose fotos con escorts clase B. Y que en sus ratos libres, cuando no twittea, oficia de presidente.
Desde el escándalo $LIBRA, el Gobierno no pudo recuperarse. La estafa mancilló el aura de «jefe infalible» de Karina, que vendía reuniones con su hermano a dos mil dólares la hora. El revés a la imposición de jueces en la Corte Suprema, la tensa relación con Mauricio Macri y la pésima performance electoral que se espera que obtenga este domingo en las elecciones de Santa Fe configuran una larga serie de eventos desafortunados para el frágil armado libertario. Por suerte, la provisión de premios falopa sigue en pie y siempre puede pegarse un viajecito a Israel, cuando requiera una lloradita y un lamento al Dios libertario. Bendito tú seas, que nos quitas el pan de cada día.
Al mundo le falta un tornillo. Y seguramente se fabrica en Vietnam y no en Ohio. Los aranceles a troche y moche de Donald Trump abrieron una real guerra comercial. China, un pueblo milenario y acostumbrado a los sacrificios colectivos, las grandes marchas y las revoluciones, apuesta a la doctrina peronista: el tiempo a la sangre. Pero el gigante asiático tampoco piensa retacear contraataques: la imposición de 125% de aranceles cruzados entre las principales potencias del mundo auguran tiempos complejos. «El arte de la guerra es someter al enemigo sin luchar», dijo un chino piola hace unos dos milenios.
Para tranquilidad de todos, el peronismo está muy ordenado, dijo nadie nunca. La interna (inentendible para cualquier ciudadano de a pie) evidencia la falta de conexión entre la dirigencia y los problemas reales de la población. Un peronismo AMBAcéntrico, más preocupado por la rosca que por la calle, que hoy va dividido en las elecciones de la estratégica (y otrora peronista) provincia de Santa Fe. Incluso cuando logra unirse -como en CABA-, los sectores cuentapropistas apuestan a acumular por la parte. Primero los hombres (varones, coreanos o hijos de) y al fondo todo lo demás. Saluden a la patria que se va.
El único dato reconfortante de todo este torbellino es la lenta agonía del PRO: la derecha blanca, rubia, cheta, endeudadora y del colegio Newman se consume en su propia incapacidad. Si Milei fue el segundo tiempo de Macri, qué le queda al capo genovés frente a su alter ego descontrolado. Acorralados en una mala gestión de la CABA, los amarillos se dirigen de frente y sin frenos al abismo de la derrota en el bastión que los vio nacer. Lospennato tira selfies en la ciudad con baranda a meo. Capaz, el PRO debió tirar más fotos.
El paro general fue contundente, a pesar de la acción oprobiosa de los traidores de siempre. Tercer huelga en poco menos de año y medio de gobierno del saqueo. ¿A dónde está, que no se ve, esa famosa CGT? El canto debería leerse más como un reclamo a que los sindicatos construyan un proyecto político de país y abandonen el corporativismo defensivo, más que una exigencia de sectores marginales. También es un evidente reclamo a la política: en tiempos de Perón, un tercio de los diputados provenían del movimiento obrero. Hoy, las listas tienen más funcionarios y académicos que líderes sindicales. Vo fijate.
Todo Marcha Acorde al Plan. El tipo que venía a destrozar el Estado, a aplicar motosierra y a impulsar el individualismo y el caos, no decepciona. Nadie creía que fuera a traer prosperidad, bonanza y dólares. En el país de las pesadillas, amanece en un nuevo día de la marmota. Tal vez, más adelante, con más coraje que diálogo y consenso, sea tiempo de cortar con la dinámica cíclica que nos dio esta democracia de cotillón. O la bandera flameará sobre nuestras ruinas.






