El sensacionalismo religioso que profesan sectores evangélicos de tinte conservador ha estado en el centro del debate durante la última semana a raíz del discurso propiciado por Javier Milei en la inauguración del templo evangélico más grande del país, localizado en la provincia de Chaco. En aquel discurso que esgrimió el domingo 5 de julio, invitado por el pastor Jorge Ledesma, desató de manera furibunda una lista de improperios contra todo ideal colectivo, comunitario y humano.
Para lograr desandar cómo se compone y qué motivaciones tiene el sector evangélico que apoya las ideas liberales, tanto como para esbozar un análisis de los preceptos de la fe cristiana y su espectacularización ligada a fines políticos, dialogamos con Diego Mendieta de la comunidad evangélica Fe y Vida e integrante de la coordinación de la Pastoral Social Evangélica; Luis María Alman Bornes, copresidente del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos MEDH e integrante de la Iglesia Anabautista Menonita de Buenos Aires; y Gerardo Oberman, pastor de las Iglesias reformadas, integrante de la Mesa de Coordinación de la Pastoral Social Evangélica y miembro de la Mesa Ecuménica.
El campo evangélico está compuesto por corrientes diversas que se diferencian por su forma de concebir a Dios y en la lectura teológica de la sociedad y la historia. Por un lado, corrientes de marcado tinte conservador, mesiánico y fundamentalista; y por el otro, sectores con un núcleo popular, progresista y comunitario. “Hay que diferenciar a los pastores de los sectores populares de los barrios que hablan de una fe apegada a las necesidades de la gente de estos pastores devenidos en empresarios de la fe que legitiman este proyecto de muerte. Hay un sector de la iglesia evangélica que claramente apoya la gestión del presidente Milei y de la Libertad Avanza. Muchos de ellos están enrolados en sus filas justificando sus ideas, proyectos, planteos, y por ende la violencia y la crueldad con la que gestionan”, remarcó Mendieta.
Alman Bornes remarcó que estos sectores reaccionarios que se identifican con la propuesta política de Milei también han tejido sus alianzas en el Brasil de Bolsonaro o en Estados Unidos con Trump. Las ideologías que profesan son contrarias a cualquier reivindicación en torno a políticas de género, diversidad sexual y Derechos Humanos. “Este discurso mesiánico de Milei les resulta muy seductor. No olvidemos que estos sectores también tienen una posición muy sionista que se alinea con la política exterior que tiene el gobierno argentino con el Estado de Israel”, destacó el pastor menonita.
Por otro lado, Oberman coincidió con Mendieta en clarificar la contraposición existente entre las vertientes evangélicas que son opuestas diametralmente en sus prédicas. “Hasta la época de la dictadura estaban todas en una sola asociación de iglesias, que es la Federación de Iglesias Evangélicas. A raíz de la postura de las iglesias frente a la dictadura, es que las aguas se parten en dos”, destacó. Las que fervientemente apoyaron la dictadura forman ACIERA, que es el sector vinculado a Milei, recordado por su constante lobby contra la legislación de la IVE y la ESI. Por otro lado, Oberman puntualizó: “Las iglesias más protestantes siguieron su camino y estuvieron con las Madres y Abuelas, tratando de conseguir fondos para ayudar a las organizaciones de derechos humanos”.
A partir de la inauguración del templo en Chaco, Mendieta reflexionó que se puso de relieve cómo los sectores conservadores de derecha, el fascismo y todas estas expresiones recalcitrantes de la política logran penetrar en la iglesia haciendo uso de estas comunidades. “Uno podría preguntarse si estamos hablando de una iglesia evangélica libertaria y yo diría que no, que obedece más al juego de un puñado de pastores que durante todo este tiempo han logrado acumular poder y que se sienten cómodos ahí y por eso tienen la necesidad de justificar semejantes atrocidades”, analizó.
Oberman explicó lo anterior basándose en que el fundamentalismo religioso se ata al fundamentalismo político en una alianza económica: “Al aliarse con políticas de derecha neoliberal anarcocapitalista, estos sectores reciben prebendas económicas. Hay acuerdos de doble vía entre estas mega iglesias que existen en América Latina y adoptan el mismo modelo que se dispuso en la dictadura. No surgen de la nada, está financiado desde afuera el que ellos puedan sostener su discurso teológico que acarrea políticas nefastas para la gente”.
A la par, Mendieta remarcó el resonante hecho de que ni bien asumió Javier Milei, recurrió a negarle el financiamiento a los movimientos sociales y a toda institución afianzada en el territorio, suspendiendo la entrega de alimentos a los comedores populares. Según el integrante de la coordinación de la Pastoral Social Evangélica, la financiación fue trasladada a la organización evangélica ACIERA. Oberman concordó: “De la ayuda social que supuestamente se debería canalizar hacia los sectores más desfavorecidos, no se vio un solo peso”.
Jorge Ledesma, el pastor que recibió a Milei en Chaco, es conocido públicamente por haber enunciado la famosa frase acerca del milagro de haber convertido -gracias a la generosidad de Jesús- 100 mil pesos en 100 mil dólares. Esta declaración fue ampliamente cuestionada por diferentes sectores sociales. “Este tipo de discursos terminan calando en la sociedad. Esta teología es un reciclado de la experiencia de los 90, que hace de lo estético un culto, de la riqueza una ostentación, que utilizan simbología mesiánica, lenguaje bélico y que también simulan milagros en las redes, con discursos violentos y cargados de falsos argumentos”, apuntó Mendieta. Alman Bornes se mostró de acuerdo: “El sentido milagrero en cualquier religión es tomado de manera muy poco seria. Me parece una falta de respeto al sentido común. Justamente el evangelio plantea que los milagros tienen un sentido social y comunitario”.

Diferentes organizaciones de la comunidad evangélica han repudiado el discurso del mandatario presidencial. De hecho, la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, la Pastoral Social Evangélica, la Asociación de Iglesias Pentecostales y la Iglesia Evangélica Metodista Argentina escribieron un comunicado titulado “No es moisés, es como el faraón”, en el cual denuncian que el Presidente se construye a sí mismo como el paladín de la libertad, pero que sin embargo se asemeja más a la conducción faraónica por su estilo de gobernar «despótico y tirano».
Esta espectacularización que se produce con la fe en este tipo de iglesias conservadoras, tiene una forma de vincularse con sus feligreses a partir de lo monetario, lo cual resulta alarmante para gran parte de la comunidad evangélica. “Es todo un show y un espectáculo. La gente se transforma en consumidora. Estas iglesias cobran entrada y tienen la obligación de poner dinero. La relación es bastante perversa y tienen una manipulación del lenguaje y la forma de tratar con la gente”, reflexionó Oberman.
El vínculo de Javier Milei con diferentes religiones, así como la influencia esotérica que su hermana Karina mantiene sobre él, es un tópico bastante controversial para diferentes sectores de la comunidad religiosa por su grosera impostación. Alman Bornes destacó que este vínculo se trata de un oportunismo político en la búsqueda de un mayor caudal de votos y, a la vez, de una afinidad emocional y psicológica con sectores fundamentalistas. “Uno quisiera ver al Presidente recorriendo escuelas, hospitales, provincias, dialogando con la población, generando consensos para la construcción de un país digno para todas y todos. No que se encierre en un templo de características sectarias que poco aporta al conjunto de la sociedad”, planteó Alman Bornes. Y agregó que “toda expresión de fe sana es una expresión vinculada con el amor al prójimo y a la ternura. Se debe apelar al diálogo y a la convivencia con la diversidad”.
“Se han dado cuenta de la importancia de la fe, la espiritualidad y la religiosidad popular en nuestro pueblo. De ahí la visita al muro de los lamentos, al Vaticano y a la inauguración del templo”, explicó Mendieta. De esta manera, destacó la importancia de tener en cuenta a la religión a la hora de pensar la identidad cultural del pueblo. “Sobre todo en nuestro país y en nuestro continente, se habla de pueblos profundamente creyentes. Es necesario contemplar que la religión cumple un rol preponderante a la hora de pensar y construir una nación justa, sorora, igualitaria y donde primen los valores del amor”, destacó.
La justicia social, estandarte enraizado en la cultura argentina y parte del ADN latinoamericano, es catalogada por el actual mandatario como perversa y demoníaca. Este ensañamiento fue el eje central del discurso producido en el templo evangélico. Alman Bornes señaló al respecto: “El evangelio es un manual de la justicia social. No podemos aceptar semejante interpretación tan aberrante del mensaje de Jesús, que mantenía una práctica preferencial por los sectores más vulnerables”. “La justicia social es un concepto que existe desde el principio de los tiempos. No hay paz ni armonía posible en el mundo sin justicia social. El milagro de Jesús apunta a que la justicia social sea una realidad”, aportó Oberman. Mendieta concordó: “Los textos del evangelio nos animan permanentemente a ejercitar la justicia social cuando nos habla de amor al prójimo, dar vestido al desnudo, alimento al que tiene hambre y no olvidarse de los huérfanos”.

Oberman explicó que esta narrativa violenta es producto de que no existen propuestas de campaña sustanciales, por lo que hacen del odio su primer discurso: “A partir de ahí logran sostener lo poco de credibilidad que todavía tienen en sus votantes. Hay una narrativa sostenida en el odio, la persecución y la represión que permite tener todavía cierto plafón electoral”.
“Este tipo de fundamentalismo se resiste con educación, formación y capacitación sobre todo para los pastores de los sectores populares, para poder acompañar al pueblo en las luchas por su liberación y por su vida digna. Esta formación tiene que ser desde una perspectiva necesariamente comunitaria, liberadora, latinoamericana, para que cuando vengan este tipo de profetas que quieran hacerles creer que necesitamos estar mal para estar peor y que necesitamos una deuda injusta, fraudulenta e ilegal, sepan qué responderles”, sostuvo Mendieta. En la misma línea, Oberman reflexionó que es menester trabajar de manera mancomunada: “Buscando el bienestar de nuestros prójimos, nos encontramos para acompañar a jubilados y jubiladas y hacer una oración con ellos frente al Congreso todos los miércoles. Un testimonio claro de que desde la fe se pueden hacer otras cosas que realmente beneficien a la gente”.





