Ley Ema: “Tenemos que entender que lo virtual también es lo real” 

😥 Ema Bondaruk tenía 15 años cuando se quitó la vida luego de que se difundiera un video íntimo suyo sin su consentimiento. En su memoria, se presentó este mes una ley para prevenir y abordar la violencia digital y de género en las escuelas de todo el país.
27/08/2025

Ema era una adolescente de 15 años que se quitó la vida tras ser víctima de violencia digital y de género luego de que se difundiera un video íntimo suyo sin su consentimiento.

En su memoria, se presentó este mes una ley para prevenir y abordar estas problemáticas en las escuelas de todo el país. Asimismo Laura Sánchez, madre de Ema, y la diputada impulsora del proyecto, Mónica Macha, presentaron una «Guía Ema» elaborada especialmente para las escuelas y que incluye definiciones clave como grooming, sextorsión, deepfakes o ciberflashing, además de protocolos de acción respetuosos de los derechos estudiantiles. El Grito del Sur habló con las protagonistas acerca de esta iniciativa.

Argentina dio un paso fundamental esta semana en la lucha contra la violencia digital en entornos educativos con la presentación de la Ley Ema y la Guía Ema, dos iniciativas clave que buscan prevenir y abordar de forma integral una problemática en crecimiento.

El proyecto de Ley Ema, impulsado en la Cámara de Diputados por la diputada Mónica Macha junto a la activista mexicana Olimpia Coral, lleva el nombre de Ema Bondaruk, una niña de 15 años oriunda de Longchamps que se quitó la vida por la difusión de un video sexual en un entorno escolar. 

El 23 de agosto de 2024, un compañero de Ema compartió en redes sociales un video íntimo de ellos manteniendo relaciones sexuales. La viralización de aquellas imágenes fue demasiado para la joven de 15 años y decidió quitarse la vida en la habitación de su casa. 

El material fue compartido en horario escolar y entre pares, lo que provocó una impacto inmediato en Ema. Es ahí donde Laura, su madre, ve la mayor deficiencia: “A la escuela de Ema, más allá de faltarle las herramientas, puntualmente le faltó sensibilidad humana. Les hizo falta una herramienta para abordar y acompañar a los pibes cuando ocurre una problemática de este tipo porque es una problemática que no está visibilizada».

“Lo desconocido causa miedo y paraliza. Y por otro lado, si no se nombra no existe. Lo que intentamos con la Ley y la Guía Ema es -en primera instancia- acompañar, no revictimizar y tratar de trabajar en equipo en el colegio”, explicó Sánchez, quien trabaja activamente por la creación de un marco legal y pedagógico para abordar la violencia digital. 

Ema Bondaruk y su mamá, Laura Sánchez

Según datos de Amnistía Internacional, una de cada tres mujeres argentinas entre 18 y 55 años ha sufrido violencia digital: el 59% recibió mensajes sexuales o misóginos, el 34% mensajes abusivos, y el 26% amenazas psicológicas o sexuales. En este contexto, la Ley Ema propone políticas de prevención, formación docente y acompañamiento a las víctimas, sin necesidad de nuevas sanciones penales más que las ya previstas en el Código Penal y en la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres, que desde octubre de 2023 reconoce la violencia digital como modalidad de violencia de género.

Transformar el dolor en políticas públicas

La violencia digital se cobró la vida de Ema y su madre cuenta que cuando empezó a indagar en el motivo del suicidio de su hija, “estaba con la herida abierta”. Sin embargo, tiempo después pudo sentarse a escribir y se dio cuenta que ella no era la única que desconocía la problemática. “Había y hay muchas personas de la comunidad educativa, docentes y no docentes, que desconocían esto de la violencia digital de género, desconocían la Ley Olimpia. Recuerdo un sábado a la tarde en que recibí un mensaje de una mamá muy angustiada diciéndome que había un grupo de chicos de una escuela que subían fotos de chicas desnudas y otros las comentaban. Su hijo o hija no estaba involucrado en el grupo, ni como difusores, ni como víctimas o victimarios, pero ella se alarmó mucho y tuvo miedo de lo que podía pasar”, contó en diálogo con este medio. 

“Lo que pasa en los teléfonos de los pibes impacta en tu comunidad y hay que trabajar sobre eso. Si pasa con los pibes de tu colegio, entre los pibes de tu colegio, entre pares, hay que abordarlo, trabajarlo, porque tenemos que incorporar que lo virtual es lo real para muchos de nuestros pibes”, afirmó la madre de Ema, que además señala que la guía que elaboraron con las organizaciones tiene el objetivo de educar y visibilizar para prevenir. 

La Guía Ema es un manual inédito en Latinoamérica con orientaciones prácticas para docentes, estudiantes y familias ante situaciones de violencia sexual digital en el ámbito escolar. La misma fue elaborada por las organizaciones Ley Olimpia Argentina, Faro Digital, Gentic y Defensoras Digitales México. 

Una continuidad de la Ley Belén y la Ley Olimpia 

Estas iniciativas forman parte de una agenda más amplia que incluye también el debate de la Ley Belén, que propone tipificar como delito la difusión no consentida de material íntimo. Esta propuesta legislativa se enmarca en un enfoque integral impulsado por la diputada Mónica Macha en la lucha contra la violencia digital, y se articula con otras normativas y proyectos clave que fortalecen la protección de los derechos digitales en Argentina.

“Estas normas vienen a profundizar sobre la problemática de la violencia digital, de la violencia por motivos de género en entornos digitales o violencia digital, como la llamamos. A medida que fuimos avanzando en esta temática y nos fuimos encontrando con víctimas y sobrevivientes de este tipo de violencia, también llegamos a la situación de las adolescentes. El caso Ema es un caso emblemático porque da cuenta del impacto de la violencia digital”, apuntó la diputada Macha. 

La Ley Ema plantea la creación de un programa nacional para poder acompañar a las víctimas de la violencia digital en los entornos educativos que también apunte a la prevención y articula distintas leyes como la 26.485, como la ley de Educación Sexual Integral. “Creemos que necesitamos formación y capacitación en lo que llamamos la ciudadanía digital como un espacio donde podamos mantenernos informados sabiendo cuáles son los riesgos para poder ejercer mejor nuestros derechos”, explicó Macha. 

El proyecto de Macha impulsa capacitaciones en donde se enmarquen todos los actores: las adolescencias, las familias, los colegios. “Necesitamos que todas las escuelas tengan una formación sobre qué es la violencia digital, sobre cómo intervenir en esos primeros momentos y cómo acompañar a las familias”, sumó. 

“El gran desafío que se nos plantea es asumir que aunque no seamos nativos digitales y aunque muchas cosas no las entendamos o no entendamos determinados códigos de los adolescentes y las adolescentes de hoy, para poder cuidarlos, para poder protegerlos, necesitamos meternos en esta problemática”, detalló la diputada. 

Cuando una situación de violencia digital se desencadena en el ámbito educativo, hay una víctima. “Queremos pensar integralmente en las víctimas, que en la mayoría de los casos son mujeres y cuyo material íntimo de desnudez ha sido viralizado. Pero también tenemos que pensar en ese compañero adolescente, pareja, expareja, que viralizó esas imágenes, que sepa que también tiene un costo y que hay ahí una situación a trabajar”, afirmó. 

Con la Ley y la Guía Ema, se busca honrar la memoria de Ema Bondaruk y avanzar hacia un sistema educativo que aborde y convierta en más amigables los entornos digitales para los y las adolescentes. 

Por último, lejos del punitivismo, para Laura Sánchez, la madre de Ema, la educación es la única forma de prevenir, visibilizar y concientizar sobre la violencia digital. “Hay que hacer mucho trabajo en las escuelas y en las familias. Y con esta guía y este proyecto se tejió una trama importante entre las familias y las organizaciones con distintas miradas, pero con un mismo con un mismo enfoque: la de generar una herramienta útil y práctica al momento de tener que abordar la violencia digital que se cobró la vida de mi hija”. 

Compartí