Jorge Macri cierra escuelas públicas

👩‍🏫 A la clausura del “Fray Justo Santa María de Oro” en La Paternal, se le suma el cierre de cursos en todos los distritos de la Ciudad. Aulas sobrepobladas, docentes despedidos y un favor a las escuelas privadas.
06/09/2025

Esta semana se conoció la intención del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires de avanzar con el cierre de cursos en la histórica escuela primaria de Caballito «Primera Junta». Familias, docentes y estudiantes salieron a la calle a protestar para visibilizar el conflicto bajo la consigna “No al cierre de grados”: denuncian que traerá sobrepoblación en las aulas y cientos de despidos docentes.

Desde la comunidad educativa advierten que el cierre de grados anunciado por el gobierno porteño traerá menos vacantes y pérdida de cargos, en el marco de una política de ajuste que debilita la educación pública. Por su parte, los sindicatos advierten que esta decisión beneficia a escuelas privadas y obedece a presiones inmobiliarias.

“El cierre de grados no resuelve ninguno de los problemas de la educación pública. Junta más chicos en las aulas, reduce personal docente y empeora las condiciones de enseñanza y de aprendizaje. Es coherente con el modelo político y económico que gobierna la Ciudad desde 2007, un ajuste que recorta gasto en educación y salud y genera una profecía autocumplida al deteriorar lo público para después decir que no funciona”, señaló Juan Iardelevsky, delegado de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE).

Sin embargo, el gobierno de Jorge Macri justifica la decisión en la caída demográfica y la necesidad de reestructurar el sistema educativo. Desde el Ministerio de Educación de la Ciudad señalan que se trata de una reorganización pedagógica para optimizar recursos y que los estudiantes serán reubicados para garantizar su continuidad escolar. Dudoso, sobre todo cuando viene de un gobierno que sistemáticamente ha incumplido con el derecho a la vacante de decenas de miles de niños.

La decisión, que regirá a partir de 2026, generó rechazo en distintos barrios porteños. La medida fue anunciada por el jefe de Gobierno y su ministra de Educación, Mercedes Miguel, y afectará a varias escuelas de diferentes distritos escolares. Solo en el Distrito 7 impactará sobre seis instituciones. Además, se confirmó el cierre total de la escuela 16 del DE 14, “Fray Justo Santa María de Oro”, en el barrio de La Paternal. 

Ante este escenario, docentes y familias de la Escuela Primera Junta de Caballito convocaron a un abrazo simbólico para el pasado miércoles 3 de septiembre frente al Parque Rivadavia, como parte de un plan de actividades en defensa de la educación pública. 

Desde UTE cuestionaron la falta de transparencia con la que se comunicó la medida. “Nos enteramos por filtraciones y rumores. Eso genera un nivel altísimo de incertidumbre en las instituciones donde no sabemos cuántos docentes vamos a ser, qué grados van a quedar o en qué condiciones vamos a trabajar. Esa desprolijidad también atenta contra la organización escolar y vulnera el derecho a una educación de calidad” advirtió Iardelevsky a El Grito del Sur. Finalmente, remarcó que las aulas sobrecargadas limitan las posibilidades de un seguimiento individual de los chicos, impidiendo la atención personalizada en cada proceso de aprendizaje.  

Por otra parte, Federico Puy, secretario de prensa del sindicato docente Ademys, coincide en que se trata de una política de ajuste pero enfatiza que detrás hay intereses económicos. “Un gobierno que dice priorizar la educación nunca puede cerrar grados ni escuelas. Acá huele a negocio como todo en la Ciudad. Jorge Macri es el mejor alumno de Milei. Ajuste y vaciamiento educativo, pero también un modelo que favorece a las privadas y abre oportunidades de negocio inmobiliario en los barrios donde se cierran cursos”, señaló Puy. Esto forma parte de un proceso de gentrificación que se profundiza año a año, mientras que la demanda educativa en barrios con peores condiciones es ignorada.

A nivel pedagógico, el sindicato alerta sobre la ruptura de lazos comunitarios y el deterioro de la calidad educativa: estudiantes que deberán separarse de sus compañeros, familias obligadas a reorganizar rutinas y docentes que perderán su cargo o deberán trabajar en aulas superpobladas. Para Puy, lejos de aprovechar la posibilidad de aulas más pequeñas y procesos de enseñanza personalizados, el gobierno porteño opta por el hacinamiento.

En paralelo, las comunidades escolares intensifican sus medidas de resistencia. Abrazos, festivales y semaforazos se multiplican en diferentes distritos. En la escuela 3 del distrito escolar 7 lograron frenar el cierre de grados y en la Fray Justo Santa María de Oro, en La Paternal, la comunidad también se movilizó. Ademys realizó un nuevo semaforazo este viernes 5 de septiembre en Acoyte y Rivadavia, en el marco de una campaña que busca articular la defensa de la educación pública con otros reclamos, como el rechazo a la reforma “BA Aprende” y al vaciamiento de programas socioeducativos.

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