Los rengos de Perón: memorias de un frente que mantiene viva la lucha

👨‍🦽A pocas horas de que el Senado discuta el rechazo al veto presidencial de la Ley de Emergencia en Discapacidad, recordamos el legado histórico del “Frente de Lisiados Peronistas", conocidos también como los rengos de Perón.

Este jueves 4 de septiembre, el Senado discute si ratifica el rechazo al veto presidencial de la Ley de Emergencia en Discapacidad. Mientras tanto asambleas, organizaciones sociales, trabajadores y prestadores convocan a movilizarse frente al Congreso.

¿Cuál ha sido el rol político de las personas con discapacidad en nuestro país? Tenemos el notable ejemplo del “Frente de Lisiados Peronistas», conocidos también como los rengos de Perón. Una agrupación que, incluso desde su nombre, buscaba reapropiarse de un término usado con desprecio para convertirlo en bandera política.

Fundado por José Poblete, un chileno que había sufrido la amputación de sus piernas en un accidente ferroviario y que había venido a nuestro país a rehabilitarse, el Frente de Lisiados Peronistas comenzó como un pequeño grupo de hombres y mujeres con discapacidad que logró consolidarse hacia 1971 y que llegó a contar con 300 militantes. La fecha no es casual: es en el contexto del peronismo revolucionario, del regreso de Perón y de un país en plena ebullición social que este grupo toma forma. Alejandro Alonso, escritor no vidente y militante del Frente, lo relata de la siguiente forma: “éramos un grupo de jóvenes desprolijos pero que decidimos apropiarnos de la historia, del cambio, ser parte de una transformación”. 

Un primer hito fue en julio de 1973, cuando ante la negativa de funcionarios del gobierno a impulsar una ley que contemple el empleo de los “lisiados”, el Frente toma la Asociación de Orientación al Inválido, bajo la consigna “Libres o muertos. Jamás esclavos”. Para visibilizar su protesta, decidieron cortar el puente de Av. Libertador donde, por orden de López Rega, fueron reprimidos antes de que los medios pudieran llegar a cubrir el corte.

Estas medidas de lucha fueron un antecedente a la obtención de una conquista histórica: la sanción de la ley Nº 20.923, promulgada en 1974, que dictaba un 4% de cupo laboral para personas discapacitadas tanto en empresas estatales como privadas y mixtas. Más allá de las implicancias propias de la ley, su sanción ponía en cuestionamiento la visión de estas personas como enfermas o incapacitadas para trabajar.

“Pero así como gozamos de la primavera revolucionaria, también sufrimos las repercusiones”, cuenta Alonso. Y es que la dictadura a partir de marzo de 1976 no sólo derogó esa ley sino que también se encargó de perseguir a los miembros del Frente con la misma violencia que al resto de las organizaciones populares. Alonso cuenta que casi más de la mitad de los militantes fueron detenidos desaparecidos y que él es el único sobreviviente. Una muestra de esto son los casos de José Poblete y su esposa, Gertrudis Hlaczik -torturados y desaparecidos-, con una hija (Claudia Victoria Poblete Hlaczik) que fue apropiada por militares y que fue restituida en el año 2000. Por eso, agrega, “no es casualidad que esta historia se sepa poco, esto también es muestra de nuestra sociedad y de todas las personas que no se involucran en la política”.

Para Alonso, “la militancia es el modo de articularse con la gente, de construir con otros, de luchar por una dignidad, de poner a andar a los sueños” y en el caso de las personas con discapacidad es además un modo de “poner en discusión todo lo que se dice sobre nosotros”. Porque la discapacidad es también un campo de lucha social y porque las personas con discapacidad son sujetos activos de la política. Por eso, además de necesaria, la Ley de Emergencia en Discapacidad y lo que se decida en el Congreso es crucial porque frente a los discursos de odio y al modelo de crueldad neoliberal que pretende instalar el gobierno nacional, deben formularse otro tipo de respuestas. Y en caso de negativa, el llamado es a movilizarse aún más porque, como dice Alonso, “quizá no ganaremos pero sí molestaremos”.

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