El profesorado Pueblos de América nació en diciembre de 2018, cuando la organización Decir es Poder decidió abrir la carrera de Profesorado de Educación Primaria en la Villa 21-24, convirtiéndose en el primer terciario asentado en medio de una villa porteña. El 22 de marzo de 2019 dio comienzo al ciclo lectivo con las primeras comisiones. Sin embargo, por las decisiones de Javier Milei y Jorge Macri, la escuela tiembla y está en peligro de cerrar.
El conflicto comenzó cuando, ante la adecuación de los planes de estudio de todos los terciarios de acuerdo a las directivas del gobierno porteño, no se respondió al plan presentado por Pueblos. “Todos los profesorados teníamos que presentar cómo nos acomodábamos a la nueva adecuación que plantea el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. A todos les dieron una evaluación y las modificaciones a realizar, menos a nosotros que nunca tuvimos respuesta del gobierno”, contó el docente Maximiliano Malfatti. “Después, extraoficialmente un funcionario nos dijo que nuestro plan no iba a ser aprobado. Eso significa el cierre de la institución”, continuó.

Actualmente, Pueblos de América cuenta con un plan de estudios que incluye 55 materias -casi diez más que los demás profesorados comunes- los saberes del barrio, con una práctica profesional en el territorio y en las escuelas. También se brinda la materia Lenguajes Artísticos, que es una característica particular del espacio. Las clases se dictan en los turnos tarde y vespertino en un edificio con tres aulas que cuenta con una biblioteca y que fue construido íntegramente gracias a aportes solidarios y donaciones. En 2022 egresó la primera promoción de docentes. En 2024, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo reconoció como de Interés Educativo.
“Esto es una cuestión ideológica y clasista. Nosotros cumplimos todos los requisitos, tenemos una matrícula muy grande de 200 estudiantes, tenemos egresados cada cuatro años porque armamos un montón de dispositivos para que se egresen en tiempo y forma y no les salimos un peso porque en estos siete años no pagaron un sueldo. No es una cuestión económica, es porque no quieren que se formen docentes en un barrio popular”, agregó Maxi. Actualmente, «Pueblos de América» tiene 70 docentes trabajando sin cobrar un sueldo.

Pueblos es una demostración de la capacidad de trabajo y los saberes que se construyen en los barrios populares, incluso cuando muchas veces las poblaciones arrasadas terminan creyendo el mismo prejuicio opresor que cae sobre ellos. En Pueblos se forman docentes con mucha capacidad para actuar en un momento tan crítico de nuestra sociedad. En general se trata de maestras mujeres que tienen a cargo familias y sostienen comunitariamente muchas de las cosas que pasan en los barrios. “Perder todo ese conocimiento es un error enorme”, anticipó Maximiliano.
A su vez, el entrevistado explicó que existe una merma de docentes en la Ciudad y que, a pesar de que el gobierno macrista se apoya en la baja de la natalidad para decir que no es necesario formar maestros, las estudiantes de 3er año del Pueblos ya están trabajando en el listado alternativo de “no recibidos” porque los docentes no llegan a cubrir las vacantes de las escuelas existentes. Además, este año el GCBA sacó una beca estratégica para los que quieren comenzar la carrera docente, lo que explicita que no hay congruencia entre el discurso y la realidad.

“Milei y Jorge Macri se muestran más firmes para cerrar un profesorado que para frenar una cocina de paco. Son guapos para sacarle la comida a los comedores, pero esa guapeza en realidad esconde un fuerte desprecio a los sectores populares y una incapacidad para gestionar”, planteó Malfatti.
Pueblos de América realizó el jueves 27 de noviembre una asamblea que duró tres horas y convocó a más de 200 vecinos que se reunieron para evitar el desguace del profesorado. “Cuando ya hay más de 50 maestras trabajando, el barrio no está dispuesto a que su única salida sea trabajo doméstico o de construcción. El barrio vio una luz de esperanza”.
El desprestigio salarial de la carrera docente llevó a que las clases medias se vuelquen a otras profesiones. Sin embargo, en el barrio llevar el guardapolvo es un orgullo y un ascenso social. “En el barrio es un orgullo y es un ejemplo para los pibes y las pibas. Esa es una demostración de que hay más oportunidades, eso es lo que logró Pueblos en estos últimos años”. Por todas estas cosas, la derecha está yendo contra los bachilleratos populares. “Empezaron por nosotros, pero vamos a dar la pelea porque cuando un pueblo es consciente de sus derechos es difícil que lo dobleguen”, concluyó Malfatti.





