«La CGT debe dejar la retaguardia y pasar a la ofensiva»

🗣️ Secretario general de la Juventud Sindical de la CGT y referente del sindicato La Fraternidad, Sebastián Maturano habló en una entrevista con El Grito del Sur sobre los resultados electorales de octubre, la nueva conducción de la central obrera y la posible reforma laboral. "Si no hay diálogo con el Gobierno, impulsaremos una acción directa y contundente", planteó. 
14/11/2025

El sindicalismo vive momentos de incertidumbre y fuerte tensión. En un contexto de envalentonamiento por parte del Gobierno luego de la victoria en los comicios de octubre, crecen los ataques a las conquistas históricas de los laburantes y suena con fuerza una reforma laboral que quitará derechos arraigados durante décadas.

Frente a esta situación, la dirigencia joven no se resigna y apela a nuevos métodos de organización para convencer a sectores de la población que hoy descreen de la política. Dialogamos con Sebastián Maturano, secretario general de la Juventud Sindical de la CGT y secretario gremial de La Fraternidad, sobre los resultados de las elecciones legislativas, la flamante composición de la central obrera y los riesgos de una reforma laboral.

En términos políticos, ¿qué balance hacen desde el movimiento obrero en relación a los resultados electorales que resultaron favorables para el oficialismo a nivel nacional?

Me siento sorprendido por el voto del pueblo, pensaba que el resultado iba a ser otro: obviamente sin el mismo margen que en las elecciones de septiembre, pero creí que ganaba Fuerza Patria. Cuando uno indaga en los factores que llevaron a este resultado, da la sensación de que no fue tan buena la decisión de desdoblar y por ello en esta oportunidad no se armaron los comandos de muchos municipios. Eso marca una respuesta por parte de los intendentes contra los tres o cuatro que armaron las listas con un resultado que está a la vista, lo cual muestra que estos últimos están muy distantes de lo que pasa en el territorio. Otro factor importante es que no hubo un voto positivo hacia Milei, sino un voto negativo a lo anterior. El peronismo necesita una renovación: aquellos actores que se creen esenciales tienen que empezar a ser accesorios. Sino en el 2027 nos va a pasar lo mismo.

Al interior de Fuerza Patria para la elección de octubre, hubo una importante participación de dirigentes sindicales en las listas pero se cuestionó la falta de inclusión de intendentes bonaerenses. ¿Qué opinás de la interna peronista actual y qué tareas deben darse para generar una propuesta que retome las mejores tradiciones históricas?

El peronismo es un movimiento, dentro de éste hay diferentes partidos. Se tiene que hacer una gran reunión en donde se vuelva a discutir desde el movimiento y no desde el partido. Hay ciertos partidos que no se acercan a Fuerza Patria porque no se genera ese puente. En vez de ir sumando, se está repeliendo. Repito: hay que renovar con gente que represente a trabajadores y trabajadoras; tenemos gente en las cámaras de Diputados y Senadores que no representan a nadie. Hago un llamamiento a todo el movimiento para discutir en serio y armar entre todos una lista. Imaginate el rechazo que la gente tiene hacia el peronismo, que prefiere votar a Espert -acusado de narcotráfico- antes que a Fuerza Patria. Obviamente que existe una operación constante de los medios de comunicación, pero hay que buscar una estrategia para llamar a la conciencia y a la sensibilidad social con lo que está pasando.

¿Cuál es tu visión sobre la reforma laboral que impulsa el Gobierno? Si bien aún se desconoce el contenido definitivo del proyecto, trascendió la idea de los convenios por empresa, el fraccionamiento de indemnizaciones y las multas laborales, entre otros.

Respecto a las multas e infracciones, quitaron esa herramienta en la Ley de Bases supuestamente para tomar más gente pero realmente esta medida no tuvo sus frutos. No hay un indicador que diga que el trabajo formal haya aumentado, sino todo lo contrario. Estamos en una recesión económica y las empresas están cerrando. Sacándole derechos al trabajador, no va a aumentar el trabajo formal. En cuanto a las vacaciones, nosotros -siendo conductores de trenes- tenemos vacaciones en invierno y en verano. Eso depende de cada sindicato, para eso están los convenios colectivos: para discutir la especificidad de cada sector. Antes de que haya una certeza sobre lo que impulsa el Gobierno, vamos a tener una reunión en la CGT donde se discutirá este tema. Si le va bien al empresario, no tiene que ser en desmedro del trabajador.

Por la propia concepción ideológica del Gobierno, es difícil pensar que quiera beneficiar a los trabajadores con una reforma laboral…

Seguramente no, va a querer beneficiar a los que más tienen. Como lo hizo desde un principio. En vez de cobrarles impuestos a los que exportan, se les paga menos a los trabajadores. Si el Gobierno quiere imponer una reforma laboral, se la rechazaremos automáticamente y después se verá de qué forma reaccionamos.

Dentro del peronismo, existe un debate respecto a las nuevas formas laborales y la actualización de los convenios colectivos de trabajo. La propia Cristina Fernández de Kirchner se ha pronunciado al respecto. ¿Qué aspectos de la legislación actual deberían ser revisados o puestos en cuestión para generar reformas que respeten los derechos conquistados?

Eso es algo muy específico. No es lo mismo un trabajador del transporte que uno de servicios o de la construcción. Por eso está la ley de convenio de trabajo y la negociación colectiva. Dentro de lo que es el sector de conductores de trenes, no es lo mismo un convenio colectivo de trenes que transportan pasajeros o carga: son diferentes las jornadas, los lugares y las modalidades de trabajo. En el trayecto de pasajeros de un tren que circula por el AMBA, el trabajador vuelve todos los días a su casa; en cambio, el trabajador de tren de carga puede ir de Santa Fe a Córdoba y pasa varias noches fuera de su casa. Cada convenio tiene su especificidad. Hoy se está hablando también del fondo de desempleo que tiene la UOCRA o de ponerle un tope de 12 meses a las indemnizaciones, afectando así a los trabajadores con mayor antigüedad que deberían cobrar mucho más tiempo. Todo es a favor de las empresas. Creemos que hay que generar una armonía entre capital y trabajo, en esa armonía los años de capacitación en un trabajo son una inversión: al empresario tampoco le conviene echar a un trabajador formado, porque le sale dinero volver a formar a otro. Respecto a las nuevas modalidades de trabajo, hay que regularlas.

La CGT tiene una nueva conducción en la cual se mezclan figuras jóvenes y experimentadas. ¿Qué desafíos principales tiene la central obrera en los dos años de gobierno que tiene por delante Javier Milei?

Lo que tiene que hacer este triunviro es generar una unidad real. Los tres deben trabajar conjunta y no complementariamente. Además deben darle participación a todo el secretariado y a partir de ello trazar una agenda que atienda distintos puntos vinculados a la defensa de los derechos de los trabajadores y los ataques que vengan por parte del Gobierno. Si no hay diálogo con ellos, impulsaremos una acción directa y contundente. 

Tras los resultados electorales, buena parte de los gobernadores volvieron a apostar por el diálogo con el Gobierno. ¿Creés que ese es un camino posible para el sindicalismo?

Los gobernadores se sientan con el oficialismo porque necesitan el dinero de la coparticipación para poder hacer obras y pagarle a sus empleados. Sin ánimo de realizar un mal augurio, no veo al Gobierno interesado en negociar con la CGT. Sin embargo, los puentes se deben tender porque son ellos quienes están en la gestión nacional. También debemos generar una agenda propia con un diagnóstico sobre la situación actual. Es el momento de que la CGT deje de estar a la retaguardia y pase a estar a la ofensiva. Si no se llega a un buen puerto, cada parte tomará su decisión. Pero el diálogo se tiene que tender. Si no sucede, vamos a generar un plan de lucha.

¿Cuál es el rol que tienen los jóvenes para dinamizar y fortalecer la acción de los sindicatos en estos tiempos de dificultad e incertidumbre?

La juventud tiene un papel fundamental porque son los que más sufren. Sea un sindicato, una unidad básica o un club de barrio, se tienen que involucrar. Es muy importante conformar un colectivo de personas porque hoy se ha instalado un individualismo que nos hace muy mal. Como miembros de un sindicato, es un deber llevar nuestra voz con propuestas y aportar donde estemos militando. Hoy vemos una juventud descreída de la política. Hay que revertir ese individualismo y el pensamiento del rechazo. Esto se construye despacio y día a día, conversando con los otros.

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Licenciado y profesor en Ciencias de la Comunicación (UBA). Retrato periodísticamente el conurbano y la ciudad de la furia. Agenda popular y política para analizar la realidad y aportar al quehacer colectivo.