«Los sindicatos debemos sobreponernos al derrotismo y desafiar el posibilismo»

💪 El diputado nacional y secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, habló con El Grito del Sur en la antesala del tratamiento de la reforma laboral. "Quieren la reforma laboral para volver a la Argentina del año 1900", aseguró.
11/02/2026
Foto: Juan Valeiro
Foto: Juan Valeiro

El gobierno nacional busca arrancar el año con el pie derecho a partir del intento de aprobar una reforma laboral, catalogada por la mayoría de los gremios como «anti-obrera» y «pro-empresaria». En ese marco, los sectores sindicales más combativos apostaban a la realización de un nuevo paro general con movilización, algo que finalmente no se cumplió por diferencias al interior de la CGT.

En una entrevista con El Grito del Sur, el diputado nacional y secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, analizó el panorama político en el marco del tratamiento del proyecto de reforma laboral. «Quieren la reforma laboral para volver a la Argentina del año 1900», aseguró.

¿En qué consiste el plan de lucha que están desplegando contra la reforma laboral de Milei?

Es una serie de movilizaciones con actos en distintas provincias. La semana pasada estuvimos en Córdoba, en lo que fue el primer acto convocado por el frente de sindicatos unidos. Allí el acto fue multitudinario y tuvimos una respuesta contundente. Luego tuvimos una movilización muy importante en Rosario con la participación de más de 20 mil trabajadores y trabajadoras. Un acto potente y con mística, que expresa la voluntad de los trabajadores de iniciar un camino de lucha, más allá de lo que pueda pasar con la reforma laboral.

Si existe punto de comparación con tiempos históricos recientes como la resistencia a la reforma provisional del año 2017, ¿cómo ves la reacción popular?

Creo que estamos en un momento en que el Gobierno logró sorpresivamente remontar una derrota en la elección de medio término. La mano de Donald Trump surtió efecto; a la vez, hubo una gran amenaza diciendo que si no se votaba a Milei, Estados Unidos le iba a soltar la mano a Argentina. Esto abrió una expectativa entre quienes lo votaron y genera una retracción entre quienes venían con el impulso creyendo que a Milei se lo podía derrotar. En ese contexto, llegan las consecuencias de la deuda contraida con Trump: reforma laboral, acuerdo bilateral con Estados Unidos, leyes punitivas, etc. Por eso es muy importante la aparición de este frente sindical, que llamó a sobreponerse al derrotismo y a desafiar la idea del posibilismo. No queremos que el pragmatismo se traduzca en inacción. Hay un sector muy importante de la sociedad que está agobiado y cansado de no poder llegar a fin de mes con su salario, arbitrariedades que ha generado este gobierno. 

¿Cuál es tu reflexión respecto a que no se haya consensuado un paro general frente a la reforma laboral?

Es la expresión del derrotismo. No hay que confundirse ni pensar que frente a una reforma laboral como ésta, todo se agota en la negociación y en el intento de lograr que los gobernadores que forman parte del peronismo tengan una actitud coherente y digna con el mandato que le dio el campo popular. Eso hay que hacerlo, pero no se puede agotar la acción sindical en ese punto así como tampoco en el hecho de que -tal como hicimos con el capítulo laboral del DNU- sea la Justicia el lugar al que haya que recurrir. Nada de eso reemplaza la lucha y la actitud combativa del movimiento obrero. Rechazamos de forma clara y nítida esta reforma, y eso debe realizarse mediante el paro y la movilización.  

¿Por qué el peronismo no logró aprobar un proyecto de reforma laboral alternativo -que no sea regresivo como el actual- en los últimos años?

Los diputados sindicales hemos presentado una gran cantidad de leyes, relacionadas con coyunturas que se vivían en el país. El Impuesto a las Grandes Fortunas tuvo mucho que ver con el empuje de los diputados del movimiento sindical. Y eso se discutió en plena pandemia. Después fueron presentados proyectos para reducir la jornada de trabajo, pero nunca pudimos lograr que se trataran en el recinto. Presentamos proyectos para licencias parentales, la ley de teletrabajo -que fue tomada como modelo por el movimiento obrero de España y luego fue derogada por Milei-, etc. Es una soberana mentira decir que el movimiento obrero no tuvo iniciativa en términos de cambio en la legislación laboral. Nos pintan así para justificar la brutalidad de una ley de más de 200 artículos, que no tiene uno solo que beneficie a los trabajadores.

Quieren trabajadores indefensos frente a cualquier tipo de atropello. ¿Qué tipo de democracia se está generando con un proyecto de estas características?

Hay algo que es muy claro: se está desnudando la naturaleza y el carácter de la ley que propone el Gobierno. Si hay un sector desprotegido por excelencia en términos de ausencia de derechos, es el trabajador de plataformas. La ley los excluye absolutamente, negando la presunción laboral y diciendo que son trabajadores independientes. Si uno hace una ley para tratar de legislar en favor de los trabajadores, lo mínimo es que los trabajadores que forman parte de esa actividad -y que fundamentalmente son jóvenes- tengan la posibilidad de ser considerados empleados de algún ente empresario y de la cobertura frente a accidentes, de un mínimo salarial garantizado, etc. Son cuestiones que se están legislando en todo el mundo, pero aquí quieren la ley para volver a la Argentina del año 1900.

Si la correlación de fuerzas en el Congreso no es suficiente para frenar la reforma, ¿qué alternativas quedan para frenar los puntos más dañinos de la ley?

Hay que utilizar todos los recursos. Sólo hay que tener la inteligencia y el coraje de saber cuándo es el momento para accionar. El paro y la movilización, la discusión a través de todos los medios -fundamentalmente en el contacto directo, como lo estamos haciendo-. Después habrá que recurrir a la Justicia, volver al parlamento, habrá que ir a denunciar a la OIT y si es necesario a la CIDH. No hay que dejar nada sin hacer. Vamos a sostener nuestros derechos si logramos desplegar acciones diversas e inteligentes.

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