Juan Cruz Leal tenía 21 años. Estudiaba ingeniería, trabajaba como personal trainer y jugaba al fútbol todas las semanas con sus amigos de la primaria. A Juan Cruz lo querían su novia y sus amigos, su mamá y su papá, sus compañeros de Programación y los vecinos del barrio. A Juan Cruz lo mató cobardemente un policía de la Ciudad, Lucas Adrián Gómez (34), que le disparó a él y a su amigo y luego quiso inculparlos por un robo.

Cecilia es la madre de Juan Cruz. Desde ese fatídico jueves, su vida cambió y hasta ahora está atravesada por un único fin: la búsqueda incesante de justicia. Atiende la llamada con aplomo, señala la complicidad de la Policía de Ituzaingó, la impunidad con la que detuvieron y privaron de su libertad a su hijo todavía agonizante. La forma en que Juan Cruz, herido en suelo, gritaba que no quería morirse porque quería despedirse de su vieja.
Cecilia es desde entonces el motor en la búsqueda de justicia. Recorre juzgados y contacta organizaciones, va a los medios y se asesora con equipos jurídicos de primer nivel. Este jueves 27 de marzo, Juan Cruz cumpliría 22 años pero no habrá festejo: amigos y familiares convocan a una marcha en la Plaza de Ituzaingó para que paguen por sus culpas el responsable material y los encubridores.
«El jueves 12 Juan Cruz iba a jugar al fútbol con su amigo Daniel, que también fue herido por un disparo. Mi hijo salía de trabajar doble turno en el gimnasio de su papá. A las 21:57 me manda un mensaje y jugaban a las 22. A las 23 me entra un mensaje de otro amigo preguntándome si Juan estaba conmigo. Nunca había llegado a la cancha y tampoco estaba con Mica, su novia», explica Cecilia, mamá de Juan Cruz, en diálogo con este medio.

Los chicos habían ido a jugar al fútbol a Merlo en moto, apenas a 20 cuadras de su casa. Cuando logran ubicar el teléfono de Juan Cruz, descubren que estaba en la Comisaría 4° de Ituzaingó, donde -después de darle muchas vueltas- le dicen que su hijo había sido herido mientras intentaba robarle a un policía. En pijama y ojotas, Cecilia se enteró que su hijo peleaba por su vida.
Primero los mandaron a un hospital, luego a otro. Finalmente Juan Cruz y Daniel aparecieron en el Hospital Bicentenario, donde la doctora le explicó a la familia que Juan Cruz se encontraba en estado crítico. Herido y perdiendo sangre, el joven falleció por un paro cardiorrespitario a las 3:55 de la mañana del viernes 13 de marzo.
El policía asesino se encuentra detenido y a la espera del avance de la causa. En el momento del homicidio, iba acompañado de una mujer. Bajó de su moto y sin mediar palabra le apuntó y disparó al pecho de ambos muchachos. Entonces Lucas Adrián Gómez, el policía, empezó a simular un enfrentamiento, palpó a los chicos y revisó el «botín»: una mochila con botines y medias de fútbol. El asesino ya había tenido una secuencia similar en el año 2025.
Este 27 de marzo, en el marco del que sería el cumpleaños 22 de Juan Cruz, su familia convoca a la Plaza San Martín de Ituzaingó. «Estoy pidiendo justicia. Por el autor material, pero también por todas las irregularidades que se cometieron. Desde que esta persona esté armada y en la calle hasta todos los pormenores de la Policía de Ituzaingó. No me dieron la posibilidad de sostener la mano de mi hijo y que muriera agarrándome la mano. Eso podría haber pasado si no eran privados de su libertad», sentencia Cecilia.
«Mi hijo gritaba en el piso que no se quería morir y que no había hecho nada», concluye la madre del joven. «Queremos justicia, que se esclarezca esto, que esta persona tenga la condena que tiene que tener. Mi hijo era una persona sana que trabajaba y estudiaba, era personal trainer y estaba lleno de vida y le sacaron la posibilidad de cumplir todos sus sueños. Yo pido esa justicia».





