“0615”: cuando el cuerpo se vuelve prueba y la justicia sospecha

La obra de Pauline Peyrade, dirigida en Argentina por Marcelo Allasino, sigue el recorrido de una adolescente acusada tras un parto secreto y abre preguntas sobre maternidad, deseo y juicio en una generación atravesada por pantallas.
19/04/2026

El sábado 4 de abril volvió a encenderse la escena con el estreno de la segunda temporada de “0615”, una obra de la dramaturga francesa contemporánea Pauline Peyrade, traducida al español por Silvio Mattoni. En esta versión local, el director Marcelo Allasino toma ese texto y lo convierte en cuerpo, en respiración, en una experiencia que se despliega ante los ojos del público.

La trama gira alrededor de Alicia, una adolescente de 17 años que da a luz en secreto, como si su propio cuerpo fuese un territorio que aprende a callar. Llega a la clínica cubierta de sangre y sin la bebé, y de inmediato la sospecha cae sobre ella como una sombra: es acusada de intento de infanticidio. Frente a un embarazo silencioso, Alicia queda atrapada entre la mirada social, la justicia y la incomprensión, como si cada gesto suyo fuese observado bajo una lupa implacable. A partir de ese instante, comienza a tejerse una red de vínculos que deja al descubierto las fragilidades de una generación que aprende a amar y a desear a través de pantallas luminosas.

Dos hombres que la seducen, una hermana que la sigue como un eco persistente, y una música que late en silencio dentro de la escena se entrelazan con celulares, proyecciones y nudes que flotan como huellas digitales de una intimidad expuesta. Todo está atravesado por la mirada acusatoria de la justicia, siempre al acecho. Alicia le pide clemencia a la jueza con la voz quebrada, mientras la tensión se desliza peligrosamente hacia el borde de la locura. Su deseo de probar su inocencia se vuelve urgente: no quiere ser arrancada de su vida y trasladada a un hogar de menores, como si eso significara también el destierro de su propia identidad.

El foco de la obra se posa sobre esta joven que se ve atrapada en una red que roza lo demencial, una maquinaria judicial que transforma un caso médico —uno que debería estar rodeado de cuidado y delicadeza— en un delito frío y clasificable. El cuerpo de la mujer vuelve a aparecer como un territorio en disputa: un lugar que otros creen poder conquistar, invadir y disciplinar.

La mujer aparece, una vez más, como objeto de deseo que no debería desear, como si el placer fuese un pecado y la sensualidad una falta moral. A la vez, se le exige ser madre perfecta, sin fisuras ni desvíos, como si la perfección fuese una obligación y cualquier error mereciera castigo. Así, la ignorancia se confunde con maldad, y el juicio se convierte en condena, en silencio, en ocultamiento.

Alicia vive suspendida entre extremos: la seducción y el mandato, el miedo y el deseo, la sensualidad y la angustia. Su cuerpo es campo de batalla y refugio al mismo tiempo, un lugar donde conviven la ternura y la amenaza.

Los vínculos —entre hermanas, amantes y desconocidos— rara vez se encuentran cara a cara. Se despliegan a través de pantallas, audios, cartas y mensajes que fragmentan la experiencia y revelan la soledad de una generación que habita un mundo mediado por la tecnología. Entre objetos que funcionan como huellas y memorias, y una música en vivo que pulsa como un corazón expuesto, la puesta construye un paisaje suspendido entre lo íntimo y lo político, entre lo que se dice en voz alta y lo que permanece atrapado en la garganta.

“0615” se vuelve, así, una pregunta lanzada al público como una piedra en el agua: ¿qué significa nacer, maternar, amar y juzgar en un mundo que ya no sabe con certeza si lo real habita en la carne o en la pantalla?

Dice el director Marcelo Allasino: “Como el elenco debía ser muy joven, decidí armar una convocatoria abierta. Con ellxs armé una pequeña familia: conocimiento, intercambios, idas y vueltas, vulnerabilidad, humor, cansancio y un deseo enorme de abordar un texto que habla de lo que nadie quiere hablar.”

Allasino, nacido en Rafaela, Santa Fe, es creador escénico, director y dramaturgo, con una trayectoria que se extiende desde 1986 y que reúne más de cincuenta producciones presentadas en distintas ciudades del país. Fundador del grupo Punto T y del Taller de Teatro La Máscara, ha llevado sus obras a festivales nacionales e internacionales, donde recibieron múltiples reconocimientos. A la par de su labor artística, ha impulsado políticas culturales y proyectos de gestión: fue director artístico del Festival de Teatro de Rafaela, Secretario de Cultura de esa ciudad, Director Ejecutivo del Instituto Nacional del Teatro y presidente de Iberescena. Hoy continúa su trabajo al frente de la plataforma y el Festival TEATRO UAIFAI, integra el directorio de PROTEATRO y comparte su experiencia como docente en universidades y espacios culturales de todo el país.

La pieza se presentará en El Excéntrico de la 18 (Lerma 420, Ciudad de Buenos Aires) los sábados 4, 11, 18 y 25 de abril a las 22.30hs. Entrada general: $22.000 – por Alternativa

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