De Santiago a Buenos Aires para una ILE: cronología de otro caso de vulneración de derechos

😰 Recientemente se dio a conocer el caso de una niña de 12 años que tuvo que viajar desde Santiago de Estero a Buenos Aires para poder acceder a una Interrupción Legal del Embarazo (ILE): un embarazo producto de Abuso Sexual Infantil (ASI). La opinión de los colectivos feministas y el tratamiento mediático.
09/05/2026

La ONG “Católicas por el Derecho a Decidir” -quienes articulan la fe con el feminismo- cuentan que, en el marco de un operativo móvil de salud sexual y reproductiva -realizado en Monte Quemado (Santiago del Estero)-, tomaron conocimiento de la situación de una niña de 12 años atravesando un embarazo producto de un Abuso Sexual Infantil (ASI). A ella se le obstaculizó el acceso a una práctica legal contemplada en el Código Penal desde 1921; el artículo 86 establece el «aborto no punible» en caso de violación o peligro para la vida.

A raíz de esta situación, Católicas realizó un acompañamiento integral de la menor. “En coordinación con equipos de salud, previo aviso a las autoridades sanitarias y con el consentimiento de la niña y su madre, se activaron los mecanismos necesarios para garantizar el acceso a su derecho. Se brindó consejería en opciones, información clara y acompañamiento respetuoso, priorizando en todo momento la voz, la voluntad y el interés superior de la niña. La práctica se realizó conforme a los protocolos vigentes, en el marco de la Ley 27.610, resguardando su salud integral y su autonomía. La intervención se llevó adelante con estándares de calidad, confidencialidad y cuidado. La niña se encuentra en buen estado de salud, acompañada y asistida; el Estado, en cambio, no garantizó oportunamente su acceso”.

La niña tuvo que movilizarse desde Monte Quemado hasta Buenos Aires, en donde se llevó a cabo la intervención. El médico que realizó el aborto legal fue foco de ataques en redes sociales y algunos medios periodísticos.

Cronología del caso

Este caso se revela como parte de una investigación judicial llevada a cabo en la Clínica Santa Maria, ubicada en Villa Ballester (Provincia de Buenos Aires), en donde encontraron varios fetos en el sector de residuos. Este hecho más adelante se esclareció, ya que el personal del lugar confirmó que eran producto de intervenciones realizadas dentro de la normativa vigente de aborto legal, seguro y gratuito: Ley 27.610.

Por otro lado, se había hecho una denuncia de desaparición de la niña en cuestión y su madre, ante sospechas sobre una posible red de trata de personas. La búsqueda de ambas llegó a su fin tras encontrar a la menor internada en Villa Ballester acompañada de su madre.

Si no hay Estado, que haya espectáculo

En diversos medios, páginas y redes se realizó un tratamiento de la noticia sesgado de morbo, información confusa, y sobre todo, espectacularización. 

Parece ser de público conocimiento el nombre del medico que “le realizó un aborto a una niña”, pero poco se sabe de la búsqueda llevada a cabo por la Justicia de los dos acusados de violación, que se encuentran prófugos desde hace más de un mes, quienes parecen ser los primos de la víctima; los varones tendrían 20 y 25 años. 

El médico se pronunció debido a la rápida circulación de la noticia y rectificó sus acciones, alegando que la intervención fue hecha de manera legal, segura y de calidad, y que no se arrepiente de haber acompañado a la familia en el proceso.

También es necesario tener en cuenta que el caso es reflejo de un Estado que falla y desampara a las víctimas, obstaculizando el acceso a derechos: la niña y su madre se acercaron a hacer la pertinente denuncia luego del ataque, la menor declaró ante la Cámara Gesell y con denuncia en mano intentaron acceder al aborto, pero esta intervención fue obstaculizada y denegada en su provincia. 

Gaby Yauza, integrante de Ni Una Menos de Santiago del Estero, expresó en diálogo con este medio: “Se hace foco en la práctica legal de un profesional y no, por ejemplo, en la investigación de los culpables del abuso que hay de fondo. Tampoco se han detenido a ver la institución que no ha cumplido con lo que le correspondía, que no ha garantizado el acceso a derechos básicos».

En torno al tratamiento en medios que tuvo la noticia, Yauza manifestó: “Desde la organización siempre estamos desde nuestras redes tratando de instalar una cuestión pedagógica, sobre los tratamientos de las diferentes noticias. La primera cuestión que nos llama la atención es toda esta espectacularización de la noticia, y en ningún momento se tiene una mirada cuidadosa y respetuosa sobre la niña. Además, cuestiones súper básicas de ni siquiera chequear los datos que se están divulgando, y se instala una narrativa totalmente absurda sobre el centro de salud. Esto nos da la pauta de que hay que seguir haciendo pedagogía”.

Asimismo, señaló cierta preocupación ante la imposibilidad de generar un diagnóstico que responda a los infortunios del Estado: “Que no se haya garantizado la ILE para esta niña es lo más grave, y lamentablemente nosotras tenemos registros de otros casos en los que no ha habido un acompañamiento desde el Estado para garantizar el acceso, pero a su vez también tenemos registro de otros casos en los que el acompañamiento ha sido correcto. No puede ocurrir que no podamos detectar realmente cuál es el problema y que puedas tener testimonios de acompañamientos muy cuidados y otros como éste”.

“Desde Ni Una Menos Santiago del Estero somos un colectivo de muchas compañeras que venimos trabajando hace mucho tiempo y creemos que la única forma de transformar estas realidades es a través de la lucha y de la organización”, concluyó. 

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