Para el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación (SUTEBA), ésta no es una elección más. Este año se cumplen 40 años de la conformación del gremio docente mayoritario de la Provincia de Buenos Aires, cuyas banderas históricas siguen siendo las mismas: la defensa de los derechos de los docentes y de la educación pública. Una de sus fundadoras fue Mary Sánchez, una mujer con agallas que además llegó a sentarse en la mesa de conducción de la CGT.
Décadas más tarde, en un contexto inédito de ataques gubernamentales hacia la docencia, quien encabeza la lista del SUTEBA es María Laura Torre, una experimentada dirigente que actualmente ocupa el cargo de secretaria adjunta. Le tocará la ardua tarea de reemplazar ni más ni menos que a Roberto Baradel, el histórico sindicalista que dejará su lugar tras 18 años en lo más alto del sindicato.
En una entrevista con El Grito del Sur, María Laura Torre -representante de la Lista Celeste/Violeta- analizó el panorama educativo en las vísperas de la elección del 13 de mayo, donde también compiten otras dos listas (Multicolor, Azul y Blanca). «El enemigo no está en las filas sindicales, sino afuera», repiten como consigna desde la Celeste-Violeta.
¿Qué características viene teniendo la campaña hacia la elección del 13 de mayo?
Nosotros buscamos seguir peleando por un mayor salario, que esté también acompañado por mejores condiciones de trabajo. A partir del robo del FONID, el gobierno nacional tiene una deuda muy importante. En la Provincia de Buenos Aires, esta semana estamos cobrando la última parte del acuerdo paritario -que es cada tres meses- y ahora tenemos que volver a sentarnos en un escenario muy complejo. La escuela es una caja de resonancia de lo que sucede en el resto de la sociedad, solamente que la escuela lo visibiliza. Cuando planteamos el eje de las condiciones laborales, ahí se habla de la formación, capacitación e infraestructura escolar. También nos parece importante garantizar que IOMA dé respuestas efectivas en toda la Provincia, puesto que hay algunas cuestiones que atiende y otras en las que se registra un agujero muy grande. Otro tema que nos preocupa es cómo buscan tomar y destruir nuestra caja jubilatoria, hay una política nacional que está impactando negativamente en todas las provincias. No hay resolución sindical sin una resolución política.
Este año se dio la particularidad de una medida de fuerza en la Provincia de Buenos Aires, cuando antes por lo general los paros eran de índole nacional. ¿Cuál es el significado político de esta acción?
Con el gobierno de Kicillof sigue habiendo buen diálogo, lo cual no quita que haya debate, peleas y tensiones para llegar a acuerdos. La última vez rechazamos dos propuestas salariales. No desconocemos el contexto que vive la Provincia de Buenos Aires, hay una deuda billonaria del gobierno nacional pero nosotros tenemos que defender el salario de los compañeros y las compañeras. Eso llevó a una medida de fuerza en un contexto de falta de paritaria nacional, luego tuvimos otra oferta concreta y se llegó a un acuerdo. Al final de este mes nos estaremos sentando en la mesa paritaria.
¿Cuál es su postura sobre la violencia escolar que alcanzó picos máximos en las últimas semanas?
Te hago una corrección: no es violencia escolar, es la violencia que impacta dentro de la escuela. Sucede algo en la escuela que está inclusive habilitado por quien tiene la mayor autoridad dentro de un país: el presidente de la Nación. Lo del reto viral sucede en la escuela, pero no empieza allí. A la entrada del colegio, nosotros no entregamos celulares ni armas. Esto viene de afuera, entonces hay una corresponsabilidad social muy alta donde las familias y la sociedad en conjunto tienen que ocuparse también del tema. Una amenaza no es un chiste, es un delito. Junto al Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) pedimos una reunión a la ministra de Educación de la Provincia y finalmente terminó siendo una instancia interministerial. Este tema sacude a la educación, pero la raíz está en otro lado. Creemos que debe haber un trabajo articulado en todos los distritos y así generar una red de formación y contención frente al conflicto.

Después de varios años como secretaria adjunta, hoy te toca ser candidata al cargo máximo de SUTEBA. ¿Qué representa el liderazgo de Roberto Baradel y cuáles son los nuevos desafíos en caso de ganar las elecciones?
El SUTEBA ha tenido grandes liderazgos: Mary Sánchez -la primera secretaria general-, Hugo Yasky y Roberto Baradel. Roby fue uno de esos compañeros que la derecha eligió para denostar, no por su persona sino por lo que representa. Le tocó conducir este sindicato en los peores momentos y estoy orgullosa de haber caminado tanto tiempo junto a él. Yo vengo de la fundación de SUTEBA, es decir que caminé junto a ellos. Al mismo tiempo, nuestra lista está compuesta por compañeros y compañeras muy jóvenes, entonces yo tengo la responsabilidad de hacer un puente entre esas generaciones: algunas de ellas han transitado la Carpa Blanca, otros se sumaron a la Escuela Itinerante en la época de Macri y otros que tienen menos de 30 años se han sumado hace muy poco. Como Consejo Directivo, queremos recorrer toda la Provincia de Buenos Aires, ya que -a diferencia del resto de las listas- tenemos compañeros en todos los distritos y en los diferentes niveles y modalidades.
Teniendo en cuenta el actual contexto nacional, ¿qué es lo que se está jugando en este momento histórico para los docentes y qué los diferencia de las otras listas?
Hoy se está jugando la vida de la escuela pública. Para avanzar con la ley libertaria y la reforma laboral, buscan destruir a las organizaciones sindicales. Nosotros creemos que, para poder pararnos frente a esta embestida tan grande que significa la reforma laboral, hay que luchar en unidad. No solo con los que piensan lo mismo: por ello el FUDB es muy importante. Pero también se trata de construir con el resto de los trabajadores, en nuestro caso a través de la CTA. Esa es una gran diferencia que tenemos con las otras listas.
Al igual que ocurrió en su momento con Maria Eugenia Vidal, muchos docentes votaron a Javier Milei. ¿Ahora estás notando un cambio en el humor de los docentes frente al gobierno nacional?
Es verdad que muchos docentes bonaerenses votaron al gobierno de Vidal, pero no sucedió al mismo nivel con Javier Milei. Él tuvo un voto transversal. Ahora hay un malestar muy grande que nosotros vemos porque continuamente estamos recorriendo escuelas. Sí se nota que los que antes estaban en silencio porque sabíamos o imaginábamos que habían votado a Milei, ahora están enojados principalmente por el tema económico y en segundo lugar por la corrupción. A mí me preocupa cuando alguien termina diciendo: «al final son todos iguales» y entonces te gana la antipolítica. Eso también nos diferencia con la otra lista, para nosotros no son todos iguales.







