El decreto nº 142-26 y el cruce con Larreta
No es una novedad: Jorge Macri va por todo. El jefe de Gobierno firmó el decreto N°142-26, en el cual estableció la prioridad de los porteños en el uso de todos los servicios que brinda el Estado de la Ciudad. Bajo esta modalidad, quienes no tengan un domicilio fijo asentado en CABA no cuentan con la misma prioridad de atención en servicios públicos, turnos o prestaciones. Esto no solo deja en evidencia que Macri cree culpables a los bonaerenses del colapso de la salud pública porteña, sino que avanza sobre la libertad de personas decidiendo si es posible la atención o no en territorio porteño.
A través de su cuenta de X, Jorge Macri compartió el decreto: «La incompetencia del otro lado de la General Paz la pagaban los porteños con sus impuestos. Se terminó. Firmé un decreto para darle fuerza legal a una política que ya aplicamos en salud: PRIORIDAD PARA LOS PORTEÑOS. Desde ahora, cada área y cada servicio del Gobierno de la Ciudad va a funcionar con ese criterio».
Por su parte, el ex jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta cruzó a su sucesor en una entrevista con Luis Novaresio para el canal de televisión A24: “Yo sí atendí a los bonaerenses en hospitales porteños”. A través de dos ejemplos, Larreta defendió el derecho de los bonaerenses a la salud porteña con la frase «Buenos Aires es la capital de todos los argentinos» y destacó que gracias al aporte económico causado por el consumo diario es un factor clave, ya que abarca más de la mitad de la recaudación de la Ciudad.
Quienes entran a la capital también lo hacen para consumir, comprar, trabajar o estudiar, lo cual no parece ser un tema de importancia para la actual gestión. Aún así, Larreta no negó que hay que darle la prioridad a los porteños, sino que el sistema debería “ser más solidario”.
Un sistema de salud que funciona más allá de los puentes
Dentro del sistema hospitalario porteño, hay distintos niveles:
- Hospitales generales de agudos: atienden guardia, internación y especialidades comunes.
- Hospitales especializados: pediatría, oftalmología, salud mental, infecciosas, odontología, etc.
- CESACs (Centro de Salud y Acción Comunitaria) y centros de salud: atención primaria, controles, vacunación y derivaciones.
El sistema históricamente funcionó de forma “metropolitana”: aunque políticamente CABA y GCBA sean jurisdicciones distintas, la circulación de pacientes es constante dentro del AMBA.
El Grito del Sur dialogó con Matías Gallastegui, médico generalista y especialista en salud pública. Fue director del Hospital de San Francisco Solano durante 4 años y actualmente trabaja en centros de salud de la Ciudad.
¿La saturación del sistema porteño se debe principalmente a la llegada de pacientes de otros lugares como es PBA por ejemplo o hay otros factores estructurales?
El verdadero causal de la saturación y el desborde del sistema sanitario es el ajuste impuesto en salud. En el último presupuesto aprobado, solo el 16% es para salud, declive que viene ya de la gestión PRO. En camas, se perdieron más de 900 camas de internación en estos casi 20 años de gestión; un hospital promedio de CABA tiene 300 camas de internación. Por ende, se perdieron 3 hospitales generales en el ajuste impuesto en estos años, ahí debemos poner el foco cuando hay esperas interminables para una cirugía o para atender patologías que requieren internación.
De forma reciente, también se intentó culpabilizar a los extranjeros del colapso del sistema de salud, cuando las personas que se atienden sin DNI argentino en el sistema representan menos del 1% de forma anual. Menos de 8000 personas son las que acuden al sistema de salud porteño sin DNI argentino.
¿Crees que esta medida responde más a una necesidad sanitaria o a una decisión política?
Es una medida que busca generar enemigos internos: que un vecino de la Ciudad de Buenos Aires pueda creer que su falta de acceso a una medicación o a un turno médico tiene que ver más con las necesidades de su vecino de la Provincia de Buenos Aires que con el ajuste que está sufriendo el sistema de salud por parte de Jorge Macri y Javier Milei.
Este decreto busca que quienes acuden a los servicios porteños se encuentren con esta medida sin importar su condición de salud, a menos que se trate de una emergencia. No va a importar si estás embarazada, si sos una persona mayor, si tenes más enfermedades, sino que se pone por delante que va primero el porteño por sobre el resto.
Esto va en contra de toda racionalidad jurídica, ya que la Constitución Nacional y de CABA son claras acerca de que no se debe restringir el acceso a la salud. Pensar la salud pública y su acceso universal en democracia es un pilar jurídico y ético de nuestro país.
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También conversamos con Mery Huanca Quenta, promotora de salud en barrios populares, acerca de esta situación para pacientes en los contextos más vulnerables de la Ciudad y en situación de calle.
“Hay vaciamiento de profesionales en hospitales públicos y CESACs, en conjunto, con la falta de insumos y medicamentos. Un tratamiento no puede completarse sin ellos; por este vaciamiento no es posible que las personas puedan terminarlos de forma correcta», señaló Mery. Y agregó: «También notamos la demora en la atención. La duración de una orden para obtener un turno o médicamente tiene validez de un mes y para tomar un turno hay espera de más de tres meses, es volver a buscar al médico por una orden y no comenzar nunca con la atención”.
También analizó la situación de las personas en situación de calle: “Los pacientes en situación de calle con distintos consumos no cuentan con un domicilio fijo. Se trata de priorizar su salud en CESACs y hospitales, la realidad es que nosotros debemos tener empatía con ellos, tienen el mismo derecho a tener atención médica. Con el área de salud se les da cobertura, pero se están achicando cada vez más los centros de día y hogares de acompañamiento para estos pacientes. Notamos mucha ausencia del Estado y del Ministerio de Salud hacia ellos”.
El ajuste detrás del discurso de orden
Distintos informes vienen advirtiendo sobre un deterioro sostenido del sistema sanitario porteño durante los últimos años. Un análisis del CEPA sobre el presupuesto de la Ciudad señala que el área de Salud acumuló una caída real del 10 por ciento desde 2023 y que varios hospitales públicos sufrirán nuevos recortes en 2026. Entre ellos aparecen el Durand, Fernández, Argerich, Moyano y Borda, sin dejar de mencionar también el recorte en salarios, como por ejemplo el conflicto de residentes del hospital Garrahan del año anterior.
Recientemente, trabajadores de hospitales, sindicatos, residentes, estudiantes y organizaciones sociales realizaron una Marcha Federal por la Salud Pública desde el Ministerio de Salud de la Nación hasta Plaza de Mayo bajo la consigna “La salud no puede esperar”. En este contexto, tanto el gobierno nacional como el de la Ciudad buscan responsabilizar a pacientes y usuarios por el colapso del sistema, en lugar de discutir el desfinanciamiento estructural de la salud pública.








