El Frente de Gremios Estatales nació en enero de 2024, apenas un mes después de la asunción presidencial de Javier Milei, frente al intento de desmantelamiento del Estado Nacional y los despidos masivos de miles de trabajadores y trabajadoras, muchos con años de antigüedad, formación profesional y alta capacitación.
Conformado por sindicatos de sectores estratégicos del Estado con presencia en todo el país -como salud, justicia, educación, industria, energía, banca pública y vialidad nacional, entre otros-, el Frente se erigió en un espacio de encuentro, reflexión y acción para visibilizar lo que sucede en cada área y pensar estrategias conjuntas que puedan replicarse a nivel federal. «De esta forma logramos articular más y mejores iniciativas en términos formativos hacia la sociedad y en términos de lucha. Se pudo sobrevivir en el tiempo porque somos la resistencia popular frente a la destrucción del Estado que intenta Javier Milei», señaló a El Grito del Sur Mercedes Cabezas, secretaria adjunta de ATE Nacional.
Desde la asunción del gobierno de La Libertad Avanza, el Estado ha sido desfinanciado y desplazado en favor de grandes empresarios. La llamada «desregulación» es, en realidad, un abandono del rol estatal que favorece los intereses del mercado por sobre los derechos de la sociedad. Esto genera la destrucción del mercado interno, las economías regionales y miles de puestos de trabajo.

«A lo largo de estos años, se desguazaron muchas áreas estratégicas. Avizorando lo que iba a suceder, conformamos este Frente para resistir estos embates y articular acciones conjuntas entre las distintas organizaciones sindicales. El Gobierno pretendía instalar un discurso en torno a la defensa corporativa del Estado, queriendo instalar una imagen negativa de quienes trabajamos en éste. Pero con distintas acciones públicas dimos la discusión sobre el rol del Estado y nuestro en las diferentes áreas», explicó en diálogo con este medio Matías Fachal, secretario general de la Federación Judicial Argentina (FJA).
Por su parte, Mercedes Cabezas agregó: «El Frente es transversal a las tres centrales sindicales que hoy tenemos en Argentina. Esa transversalidad que logramos articular, es el mayor valor en términos generales: hubo iniciativas concretas y se sigue construyendo en función de generar y acompañar las distintas luchas. Pensamos no solo la resistencia, sino el Estado que viene». Cabe destacar que, desde su conformación, el Frente de Gremios Estatales organizó reuniones y asambleas, movilizaciones y plenarios, radios abiertos, ruidazos y campañas en redes, conversatorios, entrega de volantes y charlas públicas, jornadas de lucha con paros en todo el país.

Desde el Frente denuncian el blindaje mediático que existe respecto a las cifras de despidos, el desguace, el vaciamiento de sectores específicos y la paralización de proyectos. Según CEPA, «entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, la dotación de personal se redujo en 69.992 puestos de trabajo, lo que implica una caída del 20,4 por ciento». Fachal planteó: «Hemos dado a conocer las graves afectaciones de la política neoliberal de este gobierno fascista, sobre todo en lo que tiene que ver con el recorte de derechos, ya que eso involucra prestaciones, servicios y programas. Todas cuestiones que incluso ponen en riesgo la vida».
«Sea cual sea el resultado de la próxima elección, se requiere configurar un Estado distinto y con herramientas para el mundo de trabajo actual. No hay nadie que conozca mejor ese Estado que sus propios trabajadores y trabajadoras. Además, venimos planteando desde hace mucho que se necesita un estudio de accesibilidad en el Estado. Es decir, cuántas personas acceden y para qué, qué uso hace el Estado el ciudadano argentino, etc. Es algo muy fácil de hacer y aún no se hizo porque se temen los resultados. La discusión que viene es qué tipo de Estado y para qué», concluyó Cabezas.






