Por Eugenia Alberdi

En lo que va del mes de abril, el machismo se cobró la vida de una mujer cada 18 horas. Hasta ayer, que apareció el cuerpo de Araceli Fulles, contamos 30 en 27 días. Pienso: duele escuchar  a algunos que sostienen todavía que la violencia está en una pintada sobre una propiedad privada o un edificio público y no en la mano no invisible del hombre-macho que arrebata nuestras vidas y nos deja expuestas en cuerpos muertos. Me imagino que tanta rabia tiene que caer en algún cantero, y mi imaginación no crea nada por fuera de la imagen real, porque desde esa realidad que nos lastima nos levantamos. El espacio público es de nosotras las mujeres y ni por casualidad es posible que demos un paso atrás. Porque como el dolor es insostenible y  nos penetra el cuerpo cada 18 horas, nosotras, codo a codo nos armamos en un colectivo heterogéneo donde la palabra mujer pisa fuerte y levanta el puño, porque viva nos queremos.

Cuesta entender el estado de alevosía que se intento naturalizar en algún momento cuando de femicidios no se hablaba y si de estados pasionales insostenibles, en los cuales de alguna manera u otra alguien tenia que perder y la mujer por su condición “débil” no le quedaba otra que morir. Cuesta creer que después de aquel 3 de junio del 2015 el machismo siga construyendo su horda de hijos obedientes y la brecha de su violencia se achique cada vez mas llevándose  una mujer cada 18 horas. Si la violencia se explicita en ascenso sin pelos en la lengua es porque el machismo sabe reacomodar sus piezas cada vez que encuentra resistencia. Cuando la mujer pone el pecho, sus dos pechos y grita fuerte en estado de organización, el odio florece con más intensidad y la impunidad es ser el motor insensible de un engranaje de cuerpos rotos.

Aparecemos muertas y solo ahí somos funcionales a una agenda mediática esquizofrénica. Se hace un show de la tragedia a la vista y al oído de la “masa” espectadora. Se explicita como aparecemos, en que estado de putrefacción, cuántos miembros viriles nos penetraron, en que parte del cuerpo y a que hora, como estábamos, si vestidas o desnudas. En que parte de la casa fuimos enterradas, cuantas bolsas utilizaron para escondernos –bien o mal-, si había un palo o un cuchillo, si llegamos a respirar cuando nuestros cuerpos eran ultrajados, si morimos rápido en el mismo dia que desparecimos o no. Interesa saber cuánta alevosía expuso el macho en el momento en el que dejamos de existir y es ahí cuando nos  transformemos en una mercancía mediática donde el rating apela lo mas macabro del espectáculo y hace de nuestra muerte un show televisivo. Solo en ese momento somos agenda de interés, el antes no es funcional, si tu vestimenta, tu estilo de vida, tus gustos, tus decisiones están por dentro del mundo Susanita -mujer extinguida o en via a-y sos orgullo en parámetros productivos y estilísticos capitalistas, solo ahí, el aire mediático tiene ese gesto bondadoso de poner tu imagen en la pantalla y expresar un dejo de indignación en la  desaparición de una mujer, joven o no, en democracia.

Micaela era la negra comprometida para sus amigos y era la negra grasa militante para otros. Araceli era la joven de ojos grandes, de cuerpo firme, apasionada por la banda roja millonaria, de una familia trabajadora y también  era la “ni” de ropa floja para otros. Esos otros constructores del odio, detentores del monopolio de los modos y los usos de la violencia simbólica y física, son los que tiemblan de miedo porque saben que las mujeres  nos abrazamos en una lucha hasta -y para -que el patriarcado caiga.

Para el stabilshmen mediático, para la cultura machista y patriarcal, somos cuerpos en desuso, y nuestras vidas -orgullosas de creer que de decisiones se trata y que el empoderamiento de crean nuestras libertades es scomo debemos de sentirla- no importa y ante eso nos ponemos firme, porque  no somos de uso y si existe un uso que quede claro que es nuestro y se aplica sobre decisiones que elegimos transitar y transcribir sobre nuestros cuerpos.  Gritamos cada 18 horas y en cada momento, nos organizamos y exigimos, porque de vivir se trata y vivas y libres nos queremos.

En abril, el machismo nos mataron cada dia:

-1 de abril /Micaela García (desaparecida)
-2 de abril /Araceli Fulles (desaparecida)
-5 de abril /Daniela Ameri (abusada)
-8 de abril /Claudia Lima (abusada y asesinada)
-9 de abril /Micaela García (abusada y asesinada)
-9 de abril /Silvia Castañera (asesinada)
-9 de abril /M. Estela Torres (asesinada)
-10 de abril /Florencia Di Marco (abusada y asesinada)
-11 de abril /Silvia Nuñez (abusada y asesinada)
-11 de abril /Marina Vedia Duran (desaparecida)
-12 de abril /Ornella Doroti (abusada y asesinada)
-12 de abril /Antonia Rios (abusada y asesinada)
-14 de abril /Lucía Hoyos (asesinada)
-14 de abril /Karina Catalano (asesinada)
-15 de abril /M. Adela Duarte (asesinada)
-16 de abril /Gabriela Barceló (asesinada)
-17 de abril /Noemí Salvaneschi (asesinada)
-17 de abril /Cielo Torres (asesinada y abusada)
-18 de abril /Paulina Portillo (asesinada)
-18 de abril /Cristina Sandoval (asesinada)
-19 de abril /M. Esther Ramirez (asesinada)
-20 de abril /Tamara Olguín (asesinada)
-20 de abril /Alejandra Polizzi (asesinada)
-21 de abril /Marina Vedia Duran (abusada y asesinada)
-21 de abril /Malvina Noelia (abusada y asesinada)
-23 de abril /Silvia Morales (asesinada)
-24 de abril /Carmen Solis (asesinada)
-25 de abril /Tamara Cordoba (asesinada)
-26 de abril /Mayra Díaz (asesinada)
-27 de abril /Araceli Fulles (asesinada)

(de noticias en Red)