Estuvo un mes desaparecida, y gracias a la lucha de la familia, docentes y amigos de la escuela lograron encontrarla. En medio de sus declaraciones sobre las torturas sufridas durante ese mes, la joven fue secuestrada nuevamente.

El 9 de junio Nadia Lisette Rojas se dirigía hacia su escuela en Villa Lugano y nunca volvió. Un grupo de docentes y amigos acompañaron a Elena, su mamá, en la búsqueda por encontrar a su hija. Finalmente, después de un mes de angustia y desesperación, el 12 de julio apareció en Parque Patricios. Desde entonces un equipo de Minoridad se hizo cargo de la adolescente de 14 años.

En medio de amenazas y barreras para que se comuniquen madre e hija, la rabia recorre la garganta de Elena: Nadia -bajo custodia estatal- volvió a desaparecer. Su secuestro ocurre en un momento clave de la investigación, puesto que la menor iba a declarar y describiría las torturas sufridas durante el mes que estuvo desaparecida.

“Tal parece que la justicia sabe, la justicia me la entregó a mi hija nuevamente. Me costó 32 días encontrarla. Yo no la perdí, me la perdió la Justicia. Ahora necesito que me apoyen, necesito el apoyo de todos ustedes para volver a encontrar a mi hija, y para que la justicia se ponga a partir de ahora a buscarla”, dijo la madre con la voz quebrada.

Familiares, docentes, amigos y amigas se concentrarán a las 9 de la mañana en Comodoro Py para exigir que aparezca sana y salva.