Walter Garcia, un cartonero de 33 años que llevaba varios meses enfermo y en situación de calle, murió el lunes pasado frente a la sede central del programa Buenos Aires Presente, donde ranchaba. Las autoridades de la Subsecretaría de Fortalecimiento Familiar y Comunitario porteño niegan el hecho y no dan la cara.

La negligencia de los funcionarios de la Subsecretaría de Fortalecimiento Familiar y Comunitario porteño que conduce Maximiliano Corach quedó nuevamente al descubierto con la confirmación de la muerte de un joven en situación de calle, quien falleció en la mismísima puerta de la sede central del programa Buenos Aires Presente (BAP) en el barrio de Constitución.

La información fue revelada por trabajadores del BAP -disconformes con el rumbo que las autoridades le imprimen al programa- y la ONG Abrigar Derechos a El Grito del Sur, que la constató con sus compañeros de ranchada. Walter García tenía 33 años, se dedicaba a cartonear y llevaba por lo menos 5 meses enfermo y merodeando la zona, sin recibir apoyo del programa ni de ninguno de los dispositivos dispuestos por el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat dedicados a atender la problemática.

El fallecimiento se produjo el lunes pasado, durante el paro general de la CGT, “entre las 3 y las cuatro de la tarde”, según el testimonio de la gente que paraba junto a él. “El SAME y la policía recién llegó a las siete de la tarde, montaron la carpa y se lo llevaron a la morgue”, describió una de sus compañeras de ranchada. “Llevaba varios meses enfermo, estaba solo y no recibía ninguna ayuda del Gobierno”, agregó.

Este medio se contactó con funcionarios del riñón de Corach, que negaron estar al tanto de la situación.

Cabe recordar que en septiembre pasado, la jueza María Elena Liberatori ordenó al Ejecutivo porteño, mediante una medida cautelar, realizar un diagnóstico sobre la problemática y diseñar políticas específicas destinadas a palear el número creciente de personas en situación de calle. Fue después de que un conjunto de organizaciones sociales -entre ellas, Proyecto 7- realizaran el primer censo popular de personas en situación de calle, que reveló que más de 20 mil porteños están en esa situación o corren riesgo de estarlo, un número muy por encima de lo que el Gobierno está dispuesto a admitir.

El momento en que la policía se lleva el cuerpo de Walter el lunes pasado, frente a la sede central del BAP. Fuente: El Grito del Sur

“Walter tenía poco más de 30 años, años de soportar los intensos inviernos en la calle, esos que te inmovilizan el cuerpo y te hacen mear encima del frío; años de miradas de desprecio de aquellos que pasaban y lo miraban desde arriba; años de indiferencia de los que ni lo miraban, pero se acercaban a preguntarle si su perro había comido”, contaron desde la ONG Abrigar Derechos.

“En medio del llamado Plan Prevención Frío que impulsa el Ministerio que tiene al frente a  Guadalupe Tagliaferri, donde se entregan frazadas que no abrigan, viandas que no alcanzan y se ofrecen camas en lugares donde ya no quedan lugares… en medio de tanta mentira, Walter se murió en la puerta del programa que debería dar respuesta a esta problemática que sacude la ciudad desde hace mucho, pero que en los últimos tiempos se ha apoderado de las veredas porteñas. Walter se murió de ausencia del Estado, la peor de todas las pestes”, dijeron.