Mientras el Gobierno de la Ciudad celebra la primera experiencia piloto de la Secundaria del Futuro en 19 escuelas porteñas y se propone incorporar 25 nuevas establecimientos, las y los estudiantes secundarios vuelven a las calles en rechazo a la reforma educativa. Marcharán esta tarde desde el Palacio Pizzurno hasta la sede del Ministerio de Educación a cargo de Soledad Acuña.

Dos semanas atrás el Gobierno de la Ciudad presentó las 25 escuelas secundarias que implementarán la “Secundaria del Futuro” en 2019. El Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, celebró la primera experiencia de aplicación en 19 escuelas porteñas durante este año. En contracara, los centros de estudiantes nucleados en la Coordinadora de Estudiantes de Base (CEB) lanzaron un plan de lucha con un variado pliego de reivindicaciones, que incluye por supuesto el rechazo a la “reforma antidemocrática”.

Tras el acalorado conflicto en septiembre del año pasado cuando se tomaron 30 colegios en contra de la reforma educativa, el gobierno porteño eligió diecinueve instituciones para avanzar con el proyecto. El conflicto, que parecía cerrado una vez que el oficialismo logró seguir con sus planes, se mantiene abierto y les estudiantes vuelven a salir a las calles para denunciar las políticas “anti educativas” de Larreta y la ministra Soledad Acuña. Marcharán esta tarde desde el Palacio Pizzurno hasta el Ministerio de Educación de la Ciudad.

El Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández” fue uno de los colegios que este año comenzó a implementar la Secundaria del Futuro. Tomás Cancela, representante estudiantil, cuenta cómo vivieron los cambios en los planes de estudio y las condiciones de cursada. “Se arreglaron un par de aulas y pusieron sillas de colores, mientras el resto del colegio continua en condiciones paupérrimas”, criticó en diálogo con El Grito del Sur.

Al igual que al principio del conflicto, denuncian falta de capacitación, desorganización y falta de información y consideran que -aún hasta el día de hoy- “van armando sobre la marcha” la reforma. “Los que están pensando esta reforma nunca pisaron un colegio. Encargaron mesas más grandes sin tener en cuenta la capacidad de las aulas y los chicos tenían que pasar por encima de las mesas porque no quedaba espacio”, contó el estudiante.

Sobre los espacios interdisciplinarios que propone el nuevo sistema de enseñanza, aseguran que “fue humo”, señalando que no existen o funcionan con muchas falencias. “Cuando le preguntás a los pibes, lo primero que te dicen es que no entendieron nada. Falta formación al respecto, estas cosas no se pueden hacer de la noche a la mañana”, sentenció Cancela. Incluso se descuidaron detalles menores, como el diseño de los boletines de calificaciones: lo que antes se organizaba en tres trimestres y ahora debía organizarse en cuatro bimestres, no estuvo previsto en la impresión de los nuevos boletines y debieron ser modificados manualmente, sobreescribiendo el documento.

Frente a la demanda de les estudiantes en las reuniones con los funcionarios del gobierno, no hubo respuestas ni soluciones. Y una vez más la notificación acerca de las escuelas que empezarán el año entrante con el nuevo plan, llegaron a los medios de comunicación antes que a las escuelas. De seguir todo igual, en 2019 serían ya 44 las instituciones del nivel medio en aplicar la Secundaria del Futuro, quedando pendientes otras cien que irán incorporándose gradualmente.