La banda de cumbia Sudor Marika se presentó en el festival contra el G20 frente al Congreso y habló con El Grito del Sur sobre el machismo en la cumbia, su nuevo disco y la fecha que compartirán con Damas Gratis.

Cierran el festival contra la presencia del principal organismo multilateral en Buenos Aires y el Congreso se tiñe de tinto y diversidad. Con letras picantes, cumbias piqueteras y un sonido tropical y combativo, les Sudor Marika posan frente a la chapa que aloja la consigna “Menos G20 y más punto G”. Primero forman como equipo de fútbol, después cambian de posición y se ubican junto a la lona blanca de una carpa. Simulan caras de telenovela y la “pose contra Trump”. Atrás, un inflable gigante del presidente de Estados Unidos yace a medio desinflar luego de volar largo rato por el centro de la Capital.

¿Qué implica para ustedes y por qué deciden participar en un festival contra el G20?

Nahuel: Tocamos acá porque no queremos ser más esta humanidad. Porque el G20 es un encuentro para precarizar nuestras vidas, para organizar la pobreza en el mundo y creemos que es necesario demostrar que no nos vamos a someter a este orden.

Rocío: Nos unimos a la consigna de fuera el FMI, fuera Trump y fuera los gestores del hambre y la miseria que pretenden venir acá para seguir chupándonos la sangre y hambreándonos. También decimos una larga lista de no: no a la persecución de los y las militantes, no a la miseria, no a la heterosexualidad obligatoria.

¿Qué representa que una banda como Sudor Marika salga a disputar un espacio heterosexual como la calle?

Nico: La calle y todos los espacios son heterosexuales, y así como disputamos la calle disputamos otros sentidos. El mundo es heterosexual y Sudor Marika viene a romper con los discursos de heterosexualidad obligatoria.

Nahuel: Los partidos y las organizaciones se dieron cuenta que no hay forma de hacer política sin feminismo y la disidencia y eso articula con bandas y propuestas artísticas que antes no eran pensadas como parte de estos escenarios.

¿Qué sucede al interior de un mundo patriarcal y heteronormativo como la cumbia?

Vicente: Siempre nos parece cómico que esta pregunta no se la hagan a un rockero, Estos últimos años se han revelado un montón de abusos que suceden en el rock, pero a un rockero no se le cuestiona porque hay una hegemonía en juego. El rock tiene una poesía que tal vez, en palabras más rebuscadas, te puede estar diciendo que te van a violar. La cumbia, como género popular, tiene un lenguaje más coloquial y suena más brusco y más cercano. Pero todos los géneros son misóginos desde su producción hasta su contenido. Elegimos la cumbia porque es el género que por excelencia ha acompañado a los géneros populares y por eso la utilizamos como un arma que le corresponde a nuestra clase.

Rocío: Eso no significa que defendamos las letras misóginas de la cumbia, pero creemos que hay que repensar las producciones de todos los géneros: el rock, el tango y otros. Hay una matriz heterosexual que invade todas las producciones culturales.

¿Se consideran una banda militante?

Nahuel: Tenemos una forma militante de habitar el mundo. Eso hace que lo que hagamos tenga ese contenido. Hablamos de nuestras vidas y son políticas, como las de todes. Pero lo que está sucediendo es que el feminismo está inundando todo y no se puede estar exento de esto. Estamos acá para aportar otra sensibilidad.

Van a tocar con Damas Gratis en La Mágica, ¿qué les dispara esta experiencia?

Nico: Está re bueno. Nosotros venimos tocando en ambientes que generamos. Hay un intercambio con bandas del mismo palo, que vienen de la autogestión y La Mágica es otro ambiente donde vamos a tener que disputar mucho.

Nahuel: Estamos poniendo mucho énfasis en que el público que nos acompaña siempre compre todas las localidades. Nos gusta incomodar y creemos que en ese ambiente podemos incomodar mucho más que en la Marcha del Orgullo.

Se viene un nuevo disco en 2019. ¿De qué va?

Nahuel: No podemos adelantar el título, pero queremos que sepan que es una propuesta política para disputar el 2019 y contribuir a una nueva mayoría para volver al poder. Y eso lo vamos a hacer con un disco de cumbia.

Zepe: Para cerrar quiero mandarle un besito a Patricia Bullrich que nos quiso mandar de vacaciones y hoy estamos las maricas y las tortas frente al Congreso. El sueño de la Patria Grande va a volver y no nos podemos dejar desesperanzar por gobiernos neoliberales que buscan desesperanzarnos y volvernos seres individuales y horribles.