El Hotel Bauen resiste en la última semana de Macri

Cultura del aguante

La cooperativa del emblemático hotel porteño realizó una serie de actividades culturales para resistir la orden de desalojo. Una gran cantidad de organizaciones sociales y referentes políticos fueron parte de una extensa jornada que transcurrió sin grandes novedades en el frente judicial.

Las instalaciones del Hotel Bauen alojaron buena parte de las luchas transcurridas en el presente siglo. Desde la quiebra empresarial en tiempos de colapso del neoliberalismo, pasando por la bonanza del kirchnerismo, hasta la última etapa oscura que significaron los cuatro años de gobierno de Mauricio Macri. Precisamente, apenas una semana antes del final del mandato de Cambiemos, la emblemática cooperativa volvió a afrontar una jornada de lucha para impedir la orden de desalojo que estaba prevista para el día de ayer, la cual dejaría a decenas de trabajadores y trabajadoras sin su fuente de trabajo.

Una serie de actividades culturales se realizaron durante toda la tarde y noche del lunes para impedir el desalojo. Mesas de debate, funciones teatrales, proyección de documentales, números musicales y un show de stand-up. Todo con el acompañamiento de una gran cantidad de organizaciones sociales y referentes políticos que se acercaron a manifestar su apoyo y solidaridad al Espacio Cooperativo Bauen. Cabe destacar que allí funcionan también la redacción de La Garganta Poderosa, la Revista Cítrica, la cooperativa de artistas El Descubridor y el almacén del Movimiento Popular La Dignidad-CTEP, entre otros.

En el acto principal estuvieron presentes Roberto Baradel, Nora Cortiñas, Hugo Yasky y Andrés Blanco, diputado provincial electo del PTS-FIT, mientras que por la tarde se pudo ver a Roberto «Beto» Pianelli, José Cruz Campagnoli y Nacho Levy. También se acercaron una innumerable cantidad de personas a agradecer los diferentes gestos solidarios que ha tenido el Bauen con otras cooperativas y grupos de laburantes despedidos durante la era Macri. «Soy de Radio América y quiero agradecerles por el apoyo que nos dieron cuando nos quedamos sin nuestra fuente de trabajo», le dijo un hombre de unos 65 años a la presidenta de la cooperativa en una de las tantas charlas de pasillo que se fueron gestando durante la extensa jornada.

Gladys Norma Alegre, socia número uno de la Cooperativa Bauen, recordó en diálogo con El Grito del Sur los inicios allá por marzo de 2003 y contó que «estamos luchando como el primer día que vinimos». «Mucha tristeza y mucha bronca, hicimos muchas cosas para mantener nuestra fuente de trabajo pero el señor Macri nos vetó la ley y este año fue terrible porque el Gobierno de la Ciudad nos empezó a clausurar el bar. Nos están ahorcando. Estamos bastante embromados porque realmente nos quieren sacar de acá», explicó Gladys.

Horacio Lalli, otro de los socios fundadores de la empresa recuperada, hizo un balance de la jornada y dijo que «estamos esperando cómo se resuelve este tema. Hemos tenido una respuesta bárbara de todas las organizaciones, de la gente y de los medios. Fue un día de muchas actividades, con el teatro funcionando en su capacidad total. La concurrencia por este lugar ha sido enorme». «Más allá de lo que ya sabíamos, no hubo otras novedades en el frente judicial. Afortunadamente, al momento no se ha hecho presente nadie para desalojarnos. De cualquier manera, no nos vamos a relajar porque ya sabemos cuál es la mecánica y las cosas que puede hacer este Gobierno. Vamos a estar atentos, queremos llegar al 10 de diciembre y sentarnos a charlar con la nueva administración».

Las y los integrantes de la cooperativa coinciden en que la salida es «política»: en ese sentido, recuerdan la ley de expropiación aprobada en ambas Cámaras durante el año 2016 -instancia previa al veto del presidente Macri- y aseguran que la vía a explorarse debe ser la misma que en aquella oportunidad. «El Bauen no es solamente los laburantes de acá, es de toda la clase obrera. Durante esta jornada se sintió eso. No sabemos cuándo nos van a venir a desalojar, la sentencia de desalojo está determinada desde el día 2. Acá estamos laburando, invirtiendo para dar un mejor servicio y bajando nuestros retiros para sostener la cooperativa. Para algunos eso es populismo, para nosotros es llevar la bandera del trabajo en forma solidaria», expresó a este medio la presidenta de la cooperativa, María Eva Lossada.