Libros con polvo y bibliotecas cerradas

📚 De las 31 bibliotecas que integran la Red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad, 19 continúan cerradas. En el Museo Histórico Cornelio Saavedra concesionaron un sector de la biblioteca para instalar un bar.

En marzo de 2020, todas las bibliotecas públicas de la Ciudad de Buenos Aires se vieron obligadas a suspender temporalmente sus actividades producto de la emergencia sanitaria con la llegada del Coronavirus. Sin embargo, a más de dos años del inicio de la pandemia y con todas las actividades reanudadas a partir de la masiva campaña de vacunación, más de la mitad de estos espacios educativos continúan cerrados por lo que cada vez más vecinos y vecinas apuntan contra la silenciosa intención del gobierno porteño de dejarlos en estado de «abandono» para privatizarlos.

La primera alarma se encendió en noviembre del año pasado, cuando el GCBA llamó a licitación para concesionar un sector de la Biblioteca del Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio Saavedra -en el barrio que lleva ese mismo nombre- e instalar un bar. Finalmente, el Ministerio de Desarrollo Económico preadjudicó el pasado 31 de mayo a la empresa Barbell -dueña de la marca Bilbo Café- la concesión de un sector de esta biblioteca por el lapso de cinco años y la irrisoria suma de 60 mil pesos mensuales. 

De las 31 bibliotecas que integran la Red de Bibliotecas Públicas de la Ciudad, 19 se encuentran cerradas. Esta alarmante cifra incluye a las bibliotecas Manuel Gálvez, Estanislao del Campo, Joaquín V. González, Enrique Banchs, Javier Villafañe, Mariano Pelliza, La Prensa, Álvaro Yunque, Norah Lange, Julio Saguier, Canónigo Luis Chorroarín, José Hernández, Hilario Ascasubi, Rafael Obligado, Cornelio Saavedra, José Mármol, La Reina Batata, Baldomero F. Moreno y Espacio Mafalda. La ubicación de éstas es variopinta, pero una parte considerable se encuentra precisamente en las zonas porteñas menos acomodadas.

Esta Red depende, en última instancia, del Ministerio de Cultura de CABA. Fuentes de esta cartera ministerial señalaron a El Grito del Sur que «las bibliotecas públicas de la Ciudad se encuentran en un proceso de reapertura escalonado desde octubre del 2020, a través de distintos protocolos en virtud del COVID-19». «La reapertura al público de muchas de las bibliotecas se vio demorada dado que los establecimientos alojaron centros de testeo y de vacunación, por ende no podían volver a su funcionamiento habitual. Por otro lado, las que restan abrir están en proceso de refacción y puesta en valor luego de haber estado cerradas durante la primera parte del ASPO», agregaron. Llama mucho la atención la velocidad del GCBA para permitir el retorno de actividades rentables y demorar al máximo el regreso de aquellas vinculadas al ámbito educativo/cultural.

El GCBA llamó a licitación para concesionar un sector de la Biblioteca del Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio Saavedra e instalar un bar.

El caso de la Biblioteca José Hernández

En el barrio «Las Mil Casitas», ubicado en Liniers (Comuna 9), vecinos y vecinas reclaman desde hace tiempo por la reapertura de la Biblioteca José Hernández (Boquerón 6753), que cerró al inicio de la pandemia y jamás volvió a abrir sus puertas. Este emblemático espacio fue fundado el 4 de septiembre de 1940 y custodia en la actualidad 10.935 volúmenes. Es decir, además de constituir uno de los sitios fundamentales de la cultura e identidad del barrio, alberga una gran cantidad de materiales bibliográficos que forman parte de su acervo patrimonial. 

Al igual que con otras bibliotecas cerradas, se desconocen las razones por las cuales la José Hernández sigue cerrada al público. «Hoy en la Ciudad de Buenos Aires ya se puede hacer de todo -desde recitales hasta teatro y cine-, por lo que la pandemia ya no es una excusa. Éste es un lugar muy lindo, pero falta voluntad política para reabrirla. Estamos haciendo fuerza para que no tiren abajo la biblioteca», dijo a El Grito del Sur Valentina Leiva, vecina del barrio.  

Esta situación motivó a que el legislador porteño Juan Modarelli (Frente de Todos) presentara un pedido de informes al Ejecutivo de Horacio Rodríguez Larreta, en el cual se solicitó información de aquellas bibliotecas públicas que aún permanecen cerradas, los motivos para cada uno de los casos y si existe un plan de apertura de las mismas. Este pedido debería ser tratado en la Comisión de Cultura pero aún se encuentra a la espera.

Vecinos y vecinas reclaman por la reapertura de la Biblioteca José Hernández (Boquerón 6753), que cerró al inicio de la pandemia y jamás volvió a abrir sus puertas.

Mientras tanto, las autoridades de la Comuna 9 tampoco dieron respuesta al asunto. «Vecinos y vecinas nos trajeron la inquietud y están muy preocupados porque temen el cierre definitivo de esta biblioteca y el estado del material. Desde afuera ya se nota que hay humedad. Queremos que la biblioteca se reabra con los cuidados pertinentes, hoy está en situación de abandono y no entendemos el por qué del cierre», planteó a este medio Lorena Crespo, comunera opositora a la gestión Pro en la Ciudad.

Miles de libros esperan ser desempolvados tras 27 meses de espera. El Gobierno de la Ciudad parece poco dispuesto a ello y espera que el tiempo siga transcurriendo, mientras queda cada vez más al descubierto -a los ojos de los vecinos y las vecinas- que la «revolución educativa» de Larreta excluye la difusión de las obras que constituyen el patrimonio público porteño.

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Sebastián Furlong

Estudié en la UBA, pero el adn de periodista lo construí pateando la calle. Sigo la agenda popular y analizo la política todos los días para aportar al quehacer colectivo. Recorrí una partecita de Latinoamérica y en Madrid toqué el cielo con las manos.