El ex ministro de Salud Daniel Gollán criticó fuertemente la rentabilidad de las farmacéuticas y obras sociales, y apuntó contra el macrismo por sus negociados.

El ex ministro de Salud Daniel Gollán, que ocupó su cargo durante los últimos 8 meses del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, asistió ayer por la tarde a una actividad de charla-debate organizada por la organización estudiantil Fuser (Proyecto Popular). Allí planteó fuertes críticas al sistema de salud de mercado que genera una rentabilidad “extraordinaria” de las farmacéuticas y las obras sociales particulares, mientras que en paralelo se sigue desfinanciando a los hospitales públicos y a obras sociales como el PAMI.
En la primera parte de su alocución, el médico criticó la inequidad en el acceso a la salud que existe en los Estados Unidos de Norteamérica, a la vez que elogió los mejores indicadores que presentan países como Inglaterra y Cuba, que más allá de sus diferencias se financian a partir de la intervención estatal y permiten el acceso “universal” a la salud pública. Luego Gollán hizo énfasis en el plan nacional de salud que quiere implementar el gobierno de Cambiemos, que bajo la denominación de “cobertura universal de salud” plantea nuevas inequidades.
“Uno de los principales objetivos de la Cobertura Universal de Salud es aumentar el gasto directo de bolsillo de la población, que se pretende que llegue a un 55 o 60% en el lapso de 2 o 3 años. La CUS además trae aparejada una precarización laboral para los médicos mucho mayor de la que hemos conocido hasta ahora, en el marco de que hoy existen 5 empresas de medicina prepaga en Argentina que se llevan el 76% del negocio de la salud. Éstas les pagan cada vez menos a sus prestadores individuales e institucionales”, afirmó Gollán, que llamó a estudiantes y profesionales a impedir esta “privatización” de la salud.
Por último, alertó sobre el conflicto de intereses que prima dentro de muchos funcionarios del gobierno nacional. Allí dio como ejemplo paradigmático el caso de Francisco Quintana, ex presidente de Farmacity, como dificultad para separar “los negocios del interés público”.