Denuncian intento de desalojo de forma encubierta por parte del Gobierno de la Ciudad.

Caminando por la calle Australia al 2739, el paisaje arquitectónico de Barracas cambia y retrocede en el tiempo al mostrar un conjunto de casas de ladrillo color marrón, techos de tejas de barro y chimeneas tradicionales que sobresalen con un estilo de construcción inglesa. Se trata de Colonia Sola: un conjunto habitacional que nació en Barracas hace 130 años. Sus viviendas fueron edificadas para los profesionales y trabajadores ingleses, de clase media-alta, que llegaron en la última década del siglo XIX para construir el ferrocarril. La inauguración de Colonia Sola data desde 1889 en los registros históricos del gobierno de la Ciudad.

Este complejo se encuentra hoy en peligro. Un nuevo emprendimiento inmobiliario en Barracas podría dejar en la calle a 102 familias que habitan las casas de Colonia Sola. Los vecinos nucleados en la Asociación Mutual Colonia Sola quieren impedir este proyecto de “negocio inmobiliario”, que contemplaría un shopping entre otras cosas. Acusan a los gobiernos nacional, de la Ciudad y al Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) de ser los principales impulsores del posible desalojo.

En la actualidad, Colonia Sola conserva su arte arquitectónica y sus 71 viviendas se encuentran habitadas por los descendientes -en su mayoría- de los trabajadores ferroviarios que sirvieron en la construcción y funcionamiento del tren. Son 350 personas de todas las edades, quienes habitan en este condominio, que hoy permanece apuntalado con tubos metálicos y de madera, que parecerían sostener el balcón del pasillo del segundo piso. Hay dos parqueaderos y una gruta de la Virgen, que muestran la convivencia de las 102 familias que habitan este conjunto, que en abril de 1999 obtuvo el boleto de compraventa.

Marcelino Molina llegó con su padre -quien era señalero- desde Tandil en 1968 y decidió alquilar uno de los departamentos. Desde esa fecha vive en Colonia Sola. “El IVC nos dijo hace 5 meses que quieren los terrenos y que nos dan un préstamo de 2 millones de pesos por cada familia. La mitad la debemos pagar en 84 cuotas. Yo que tengo 57 años no me va a alcanzar la vida para poder pagar, y ahí recién tendré escrituras. Es un desalojo encubierto”, manifestó a El Grito del Sur Molina, quien siente que estaría pagando dos veces por su vivienda. El entrevistado cree que las condiciones son injustas: “no nos oponemos al desarrollo, como dice el gobierno de la Ciudad. Si nos garantizan una reubicación a 71 casas en iguales o mejores condiciones y en este mismo barrio, no tenemos problema en irnos”.

Tanto para Lucía Rodríguez, representante suplente de la Mutual, como para Molina, la intención oficial es avanzar en un negocio inmobiliario y sostienen que las condiciones del complejo son habitables, a excepción del bloque 4. “En el 2005 vino una empresa española y pidió que se apuntale las casas para reparar el predio. Algo que nunca se cumplió. Además, el 90% de viviendas ya tienen el baño adentro por los propios recursos de sus familias”, indicó Rodríguez, quien hizo hincapié en la Ley 459, donde el Gobierno de la Ciudad pedía como requisito que el baño esté adentro de las casas, para poder hacer las escrituras individuales. Cabe indicar que desde el año 2002, este conjunto habitacional pasó a formar parte del patrimonio urbano y la escritura se registró a nombre de la Mutual.

Con nostalgia, Marcelino cuenta que son tres generaciones de su familia que han crecido en Colonia Sola. Al mismo tiempo, recuerda que adentro de los predios se han realizado varias escenas de películas y series, más la visita de varios personajes del país: “Irma Roy, Nacha Guevara y Charly García, entre otros”.

Tiempo atrás, el IVC declaró que el pedido de desalojo busca la “protección estructural” del complejo. “Extraoficialmente desde el IVC, nos dijeron -fuentes confidenciales- que tras este negocio inmobiliario están Rodríguez Larreta, Nicolás Caputo y otra gente poderosa del PRO. Ellos quieren un proyecto inmobiliario que levante a la zona y la estación de Buenos Aires-Pompeya justo pasa por acá (Línea Roca). Además el bloque 4, supuestamente en condición inhabitable, pasaría a funcionar como un shopping”, es una de las informaciones que se filtraron. Según cuentan Molina y Rodríguez, se rumorea un posible traslado de los habitantes a Lanús.

Más de 1 siglo de historia 

En febrero, un mes después de que las 102 familias conocieron el ultimátum del IVC, reactivaron la asociación Mutual de Colonia Sola, la cual no funcionaba desde el año 2008. Tras asesorarse con abogados, ingenieros civiles, trabajadores sociales, colectivos barriales y arquitectos, pusieron en funcionamiento a la asociación que les representa jurídicamente y esperan la habilitación oficial.

“Fue importante organizarnos como vecinos para reflotar la Mutual y tras una asamblea extraordinaria se empezó a cobrar las cuotas de muchos vecinos que no pagaban desde 1999, más la actualización de las familias porque en más de 17 años hubo gente que falleció o se mudó y se debe trasladar la titularidad a sus familiares”, manifestó Jorge Cicchini, tesorero de la asociación, quien manifiesta que parte de lo recaudado también se está utilizando para obras y reparaciones en el lugar.

Lucía Rodríguez, miembro de la Asociación Mutual Colonia Sola

Tanto Jorge Cicchini como Lucía Rodríguez señalan que las leyes -sobre todo la normativa 459- los ampara y que, gracias a las asesorías que han recibido, han frenado un posible desalojo a la fuerza. Ambos elogiaron el apoyo de organizaciones políticas del Frente para la Victoria, de medios populares y cuentan que un sacerdote de Avellaneda, nacido y criado en Colonia Sola, “le entregó una carta al Papa Francisco en el Vaticano, para que se conozca lo que está pasando a nivel mundial”.

Jorge Ciacchini, tesorero de la Asociación Mutual Colonia Sola

Según Cicchini, cada casa está valuada en 150 mil dólares, lo cual equivale aproximadamente a más de 2 millones 300 mil pesos argentinos. La propuesta del IVC -aseguran- es “insuficiente” y a pesar de que ocho familias han aceptado la propuesta, seguirán en la lucha amparándose en las leyes. La Mutual de Colonia Sola espera que en los próximos días llegue la habilitación de la asociación y se asesorarán bajo el nuevo Código Civil y Comercial, sobre las posibilidades de aplicar la Ley de Usucapión, pues aseguran que la mayoría de personas son descendientes de los primeros inquilinos y tienen más de 30 años habitando las viviendas que conservan el arte inglés en el barrio de Barracas.