Víctor Santa María

“Tenemos que desmitificar que la Ciudad es antiperonista”

Presidente del PJ de la Ciudad de Buenos Aires, secretario general del SUTERH y director del Grupo Octubre, Víctor Santa María es una de las piezas clave del armado del peronismo cercano a Cristina Kirchner. En un mano a mano con El Grito del Sur, plantea su visión estratégica para ganar en un territorio históricamente esquivo.

A su derecha, cuelga enmarcado un pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo. Detrás suyo, un retrato de Perón y Evita. Sobre la cabecera de la larga mesa está sentado Víctor Santa María: secretario general del SUTERH, presidente del Partido Justicialista de la Ciudad de Buenos Aires, impulsor de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y director general del Grupo Octubre que gestiona, entre otras cosas, el diario Página/12 y la radio AM 750. Por si fuera poco es dirigente de Boca. Lo que se dice, un tipo con poder.

Santa María nos recibe en el último piso del edificio que tiene el sindicato de los trabajadores de edificios en la calle Sarmiento. En la puerta, un aparador sostiene ejemplares de cortesía del diario Página/12. Es lunes, feriado y llueve a cántaros, pero el dirigente peronista se dispone a trabajar y se toma un rato de su jornada para dialogar con El Grito del Sur.

¿La Ciudad de Buenos Aires es antiperonista?

Tenemos que desmitificar que la Ciudad es antiperonista. Acá han ganado elecciones Erman González, Cristina e incluso en el 2003 los votos de Kirchner, Rodríguez Saá y Menem sumaron casi el 60%. Así que no es una ciudad antiperonista. Lo que hay que tratar de hacer es presentar una propuesta clara para que se sientan identificados los vecinos de la Ciudad. Los que venimos de un movimiento nacional, como el peronismo, muchas veces nos fijamos más en las respuestas nacionales, porque creemos que los problemas se resuelven desde el país, pero a su vez relegamos el pensamiento de la Ciudad. Nos cuesta más vernos como algo vecinalista. Pero, como decía Néstor Kirchner, solamente con el peronismo no alcanza: hay que sumar a todos los sectores que se sienten defraudados por este Gobierno.

¿Cuál es el programa del peronismo para la Ciudad?

En principio, proponemos una mirada distinta sobre la ciudad, no simplemente rentista. Yo siempre digo que el jefe de Gobierno es un martillero frustrado. Una ciudad que pueda, a través de lo publico, ayudar al desarrollo privado, pero no olvidar la educación pública y la salud pública. Queremos una ciudad que rompa los desequilibrios entre norte y sur, que integre y trabaje en el urbanismo de las villas. Hoy en día, la Ciudad de Buenos Aires no tiene un desarrollo económico más allá del financiero o el turismo. Se han hecho cuestiones marketineras como el polo audiovisual o de diseño, pero la verdad es que después no se hizo nada más por sostenerlo. El Estado tiene que estar presente y hoy tenemos un Estado del marketing. La ausencia de un abordaje de las cuestiones del fondo para montar una puesta en escena, hace que al vecino no le alcance el sueldo. Por más plantitas que le pongas, la gente sale puteando. Y Horacio es Macri, son el mismo proyecto político.

¿Hay límites para la unidad? ¿Marco Lavagna, Matías Lammens y Victoria Donda podrían formar parte de una propuesta unitaria del peronismo?

Podrían formar un espacio que no sería peronista, porque sería achicarlo. Es más bien un espacio donde podamos encontrarnos todos los que venimos pasándola mal. Por supuesto que de parte nuestra, del PJ CABA, están todos invitados: Lavagna, Matías Lammens, Tombolini, Donda, Pino Solanas. Compañeros y compañeras que no son del peronismo, pero que sienten una fuerte desilusión de lo que pasa a nivel nacional y representan a un sector de la Ciudad de Buenos Aires. Lo importante es que podamos tener una alternativa común para ganarle a Larreta.

Sos dirigente sindical, pero convivís con un conflicto gremial latente al interior de Pagina/12. ¿Cuál es la situación del diario?

Pagina/12 lo recibimos en un contexto nacional muy difícil, donde el Gobierno desmanteló de  pauta a la mayoría de los medios que no compartían su visión. Cerrarlos, no por decreto, sino porque le cortan la pauta publicitaria, y por eso hoy en día se hace muy difícil en un país donde han cerrado medios, radios y canales que corren peligro. Además, los privados, por miedo a que el Gobierno los castigue, no ponen pauta en los medios de comunicación. Nosotros tomamos Página/12 con trescientos y pico de trabajadores, hicimos un retiro voluntario y hoy estamos cerca de 210. Tenemos un déficit muy importante, por lo que entramos a un procedimiento de crisis que fue aprobado por el Ministerio de Trabajo. A pesar de esa situación nacional, del sector y de Página no hemos mandado un sólo telegrama de despido en 3 años, menos de una delegada o delegado.

¿Y respecto al despido en la AM 750 que denuncia la delegada Paula Sabatés?

No hubo ningún despido en la AM 750. Sí hay un programa coproducido con el grupo del Instituto de la Cooperación, y ellos tienen sus propios empleados, que ponen y sacan conforme a su distribución interna. Hoy la compañera creo que tiene otro programa de radio, así que no la han dejado sin trabajo.

¿Por qué la apuesta a la UMET como universidad de trabajadores?

Tiene que ver con proyecto más grande. No sólo una apuesta por una universidad gestionada por los trabajadores, sino también por una apuesta al cambio cultural. Si el peronismo, después de 70 años, sigue vivo y es una alternativa clara para gobernar la Argentina, es porque cuando fue gobierno del ´46 al ´55, hizo un verdadero cambio cultural. Son los que más duran y los que más se apropia la gente en carne propia. Y la educación es una herramienta para esos cambios. Desde la UMET, el mundo del trabajo tiene la posibilidad de contar con sus propios técnicos y especialistas. Es la primera universidad de los trabajadores de Argentina, a pesar de que ya existan muchas del mundo empresarial y confesional.

¿Se le puede ganar a Angelici, que comanda desde hace años el Mundo Boca?

El Mundo Boca no lo comanda Angelici, lo comanda Macri. Angelici es un buen gerente. A todos los hinchas de Boca nos pegó muy duro la derrota de diciembre. Queremos salir adelante y, si no nos gusta lo que está pasando, en Boca tenemos que unirnos. Si no nos unimos estamos jugando para Macri.