Ciclo "Lo personal es político" en Hasta Trilce

Lo que puede un testimonio

¿Qué puede un testimonio? La segunda edición del ciclo “Lo personal es político” inauguró en Hasta Trilce y se extiende a lo largo de todo septiembre. Una serie de encuentros para reconocernos desde la disidencia.

Cuando Idilio Grupa se conformó en 2018, el objetivo fue muy claro: producir y experimentar con contenidos feministas desde una convicción de que el arte puede transformar nuestras realidades. Por eso, cada una de sus propuestas es “una experiencia intensa y de corta duración que aspira a crear formas ideales que generen una sincera relación de afectividad entre quienes participan de ella”, de acuerdo a su descripción. El grupo -conformado por cuatro mujeres- se propuso en esta segunda edición abordar relatos desde ‘lo disidente’.

Fotos: Sofi Mazzaglia

De acuerdo al diccionario de la RAE, ‘disidencia’ es un acto de grave desacuerdo de opiniones. Sin embargo en Argentina hoy la conceptualización de la disidencia es en sí misma una emergencia identitaria: ante una norma aplastante, violenta, torturosa; el reconocimiento mutuo se cierne en construir desde aquella gravedad. Así se configuran subjetividades que se asocian con luchas, demandas, escapes de la norma y la búsqueda por construcciones de espacios desde los cuales sus historias y sus narrativas tengan validez en un mundo excluyente. “En el primer encuentro pensamos en una ‘justicia disidente’, en el violento sistema judicial que nos oprime y que tan lejos está de la verdadera justicia. Para el segundo encuentro con Marlene Wayar y Paula Garnier convocamos a identidades que disiden de lo heteronormativo y lo binario y que reivindican el “estar siendo”. En el tercer encuentro, con Esther Díaz y en Sofía Viola, invitamos a dos mujeres que pulsaron su deseo y le abren camino, ejerciendo su libertad muy por fuera de los límites que dictan los mandatos morales y de “deber ser”, detallan las organizadoras.

Fotos: Sofi Mazzaglia

Así surge el intercambio en ‘Lo personal es político’: por cada fecha hay dos anfitrionxs y unx invitadx especial: en el caso del primer encuentro el jueves 5 de septiembre se trató de Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga y Tita Print, madre protectora y cantante de cumbia. Acompañó con sus textos también Michelle Lacroix. El preludio de su intercambio estuvo recitado por la poeta Alejandra Zani -Alex-, quien preparó terreno para recibir las historias que las tres compartieron:

y yo

que solo vine

gritando pulmones

desde el centro

de mi aire

para reclamar

lo que es mío

lo que es nuestro

¿acaso alguien

que no sea yo 

escucha 

estas palabras?

Fotos: Sofi Mazzaglia

Dar testimonio

En distintos ejes, las anfitrionas recorren aspectos de su vida que se entrelazan entre sí y que también dan un mapeo de existencias colectivas: la infancia, los mandatos, lo innegociable, el rol de las víctimas y el disfrute son algunos de los espacios por los cuales Tita y Vanesa llevaron con sus memorias a pasear a su público. Ellas, que representan luchas históricas -como la es contra la violencia institucional, la criminalización de los jóvenes pobres, el abuso intrafamiliar, los vericuetos de la justicia, la revictimización de todas las instituciones-, dan testimonio para colectivizar: como se repetía como mantra allí por 2004, luego del accidente conocido como la ‘Tragedia de ECOS’: todos somos, todos fuimos, todos podemos ser. Pero dentro de esa descripción casi ontológica de la violencia en nuestro mundo, hay relatos y voces que quedan casi en todos los casos desplazados: la hermana del pibe asesinado por la policía y la madre que decidió hacer de su cuerpo un muro para culminar con la violencia contra su hija son, por un lado, arquetipos de relatos que se repiten y a su vez, la cura: quien abandona todo para decir que no, que esto no va a repetirse, es quien repite a su vez una y otra vez su historia hasta que es escuchada y tomada para continuar en aquella lucha.

Y las luchas se entrelazan. Por eso es importante el testimonio y por eso es importante este ciclo. “Los testimonios son el punto de partida y lo que nutre al ciclo, y en los que el público logra reconocerse y espejarse, participando también de esa autotransformación”, explican las integrantes de Idilio, “realizamos encuentros con cada dupla participante en los que comienza la tarea de tejer y entrelazar las biografías y de ir co-creando la puesta en escena. Por lo que se trata de una verdadera experiencia de encuentro y de creación colectiva, siempre diferente, según las características y circunstancias de cada dupla”, agregan.

Fotos: Sofi Mazzaglia

Los próximos dos encuentros de “Lo personal es político” serán en Hasta Trilce, Maza 177, el jueves 12 y el 19 de septiembre a las 21 hs. El segundo encuentro será con Marlene Wayar, Paula Garnier y Gaby Gap, con prólogo poético de Mariana Komiseroff. El jueves 19 estarán Esther Diaz junto a Sofia Viola, con prólogo poético de Carolina Unrein. Reservas en Hasta Trilce. Precio $350.