Von Wernich y Etchecolatz pidieron el 2x1

Los genocidas de fiesta

Tras el polémico fallo de la Corte Suprema que aplicó el beneficio de la ley "2x1" que reduce las penas a autores de delitos de lesa humanidad, los represores Christian Von Wernich y Miguel Etchecolatz buscan sacar provecho de la situación.

Al igual que con el caso Milagro Sala, la presión internacional vuelve a ser noticia en nuestro país debido a los continuos ataques contra las políticas de derechos humanos. En la jornada de hoy la Oficina de América del Sur del Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ONU) exigió a la Corte Suprema de Justicia que revise su fallo del 2×1, como forma de cumplir la normativa internacional y los compromisos asumidos.
“La aplicación de la ley más benigna debe ser interpretada a la luz de los estándares internacionales aplicables a los delitos de lesa humanidad”, afirmó el representante del ACNUDH para América del Sur, Amerigo Incalcaterra. “El Estado argentino, y la Corte Suprema como instancia del Estado, deben cumplir no solo el derecho interno, sino también la normativa internacional aplicable y los compromisos asumidos a nivel internacional”, señaló. Entre otras cosas, el integrante de la ONU mencionó a la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad, ratificada por Argentina en 1995, que goza de jerarquía constitucional.

En el plano nacional, el nieto de Estela de Carlotto, Ignacio Montoya Carlotto, afirmó que el fallo de la Corte Suprema en beneficio de los genocidas es un «gran retroceso» para quienes fueron «víctimas de la dictadura». Por su parte, la agencia Paco Urondo elaboró un informe que marca que uno de cada cuatro represores podría quedar libre gracias al 2×1. Entre ellos se encuentran Christian Von Wernich -sacerdote que aún continúa dando misa en el penal- y Miguel Etchecolatz -mano derecha del ex general Ramón Camps y responsable de la desaparición de Jorge Julio López-, quienes ni lerdos ni perezosos ya pidieron el beneficio del 2×1 para salir de la cárcel y volver a disfrutar de sus hogares.