Radios en cárceles: contar desde el penal

🎙️ Desde 2017 funciona en el Penal de Devoto el proyecto de radio en cárceles coordinado por la radio comunitaria FM La Tribu y la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Ambos espacios están realizando un mapeo de radios en cárceles para sistematizar los proyectos existentes.

“El motor para seguir sosteniendo el espacio es saber que tal vez por tres horas ellos no están en una cárcel sino en una radio y eso ya lo hace espectacular”, dice Alejandro Demassi, integrante de FM La Tribu y uno de los coordinadores de la radio que funciona en el Penal de Devoto desde hace cinco años. Cuando describe la experiencia, el cambio de escenografía parece materializarse en sus palabras.

Desde 2017, en el Penal de Devoto funciona el proyecto de radio en cárceles coordinado por la radio comunitaria FM La Tribu y el PEC, Programa de Extensión en Cárceles de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. La propuesta, movilizada por la Facultad, fue impulsada por el deseo de un grupo de presos que ya contaban con experiencias previas de radio dentro del penal. En un comienzo el trabajo estuvo vinculado a talleres sobre comunicación comunitaria, pero luego -por el propio desarrollo- fue desencadenando en un programa radial que terminó saliendo todos los jueves a las medianoche por La Tribu bajo el nombre Radioculta. 

“A partir del 2018 realizamos una vez por semana un programa con temática abierta que podría ser sobre qué sucedía dentro del penal hasta economía, política, etc. Durante la pandemia debimos suspender porque no se podía entrar y este año volvimos con la idea de largar una serie de podcast grabados y producidos en Devoto”, cuenta Demassi sobre el devenir del proyecto.

“Cuando uno dice cárcel se te viene una imagen muy estereotipada a la cabeza. Sin embargo, nosotros damos clases en un aula de la facultad que depende de la Universidad de Buenos Aires y más allá de las cuestiones técnicas, nos permite resolver las cuestiones operativas necesarias para realizar un programa”, explica. Sin embargo, Demassi afirma que los reclusos deben lidiar con los mecanismos de desgaste sistemáticos y sistematizados dentro del penal que se ejercen a través de trabas cotidianas y burocráticas constantes, lo que resulta en que muchas veces no todos los participantes puedan concurrir. «No pasa solo con la radio sino con todos los espacios de la facultad».

Respecto a los oyentes, Demassi reconoce que es difícil llegar a quienes no están insertos en la temática y, por lo tanto, romper el nicho para lograr que cualquiera escuche. Sin embargo, quienes lo hacen, asegura, logran romper muchísimos prejuicios sobre la gente detenida que van más allá del posicionamiento político. “Cuando los escuchas hablar y oís lo que dicen, lo que charlan, lo que producen, lo que leen, no es tan distinto a lo que hacemos nosotros, lo que pasa es que cargan con una condena o un procesamiento». “Te cambia completamente la manera de pensar lo que es estar en una cárcel y escuchar todo de voz propia”, insiste al escuchar a los protagonistas.

Si bien no existen estudios específicos sobre el rol de las radios en contextos de encierro, su incremento en los últimos años refleja un dato positivo. Esto ayuda a la diversidad e intercambio de experiencias y a la libertad de expresión de las personas privadas de su libertad, permitiendo que se ejerzan sus derechos que no han quedado suspendidos. Además, está comprobado que quienes sí participan de algún tipo de actividad estando en prisión pueden mejorar su reinserción. En ese punto se juega otro de los pilares de La Tribu: entender la comunicación como una práctica popular en la cual no es necesario ser profesional para ejercer saberes. 

“El motor de seguir sosteniendo el espacio tanto por ellos como por nosotros, más allá de los obstáculos del servicio penitenciario, es saber que este taller es un lugar de encuentro. Hay algo mágico que se construye colectivamente y vale la pena. Después esos pibes ya saben manejar una consola y si van a alguna radio comunitaria tienen experiencia laboral”.

Actualmente, tanto el Programa de Extensión en Cárceles como el colectivo La Tribu están colaborando con Prison Radio Internacional, una red de organizaciones alrededor del mundo que desarrollan proyectos de radio en cárceles con la intención de hacer un mapeo regional. Para eso lanzaron una encuesta online que les permitirá sistematizar a través de un breve cuestionario el trabajo que se viene realizando en el territorio y elaborar un diagnóstico que ponga en común objetivos y divergencias para construir redes. Además, ambos espacios viajarán a la primera conferencia presencial de Prison Radio International, que tendrá lugar en Oslo (Noruega) en junio de 2022.

“La intención es mapear lo que hay, sabemos que se hacen muchas cosas en el país pero no sabemos cómo, con qué dinámica, ni qué producen. La propuesta es que todos los proyectos llenen una encuesta para sistematizar el trabajo y construir un piso en común de cosas por las cuales pelear e identificar los diferenciales que permiten potenciarnos», agrega Demassi.

Para finalizar, se le consultó a Demassi respecto a la abolición de las prisiones y la posibilidad de pensar otro ordenamiento menos punitivista de la sociedad. En ese sentido, respondió que si bien es un discurso válido las urgencias de los presos son mucho más coyunturales y esto no debe perderse de vista. “Es difícil pensar en eso incluso para las personas detenidas. Aunque yo esté de acuerdo en que no tienen que existir las prisiones es poco posible en este momento, lo que no quita que es real que la cárcel no funciona y cuando se promueven leyes punitivistas vemos aumento de las tasas de delito. Las personas privadas de la libertad saben que las cárceles no deben existir, pero al mismo tiempo tal vez no tienen los elementos de higiene básicos. Entonces, si bien hay un horizonte utópico mientras tanto hay discusiones que tenemos que llevar a todos lados. Hay que pensar por qué la población carcelaria en su mayoría son chicos pobres o personas que ni siquiera están condenadas. El único derecho que se suspende cuando uno está detenido es el derecho a la libertad, los demás deberían estar garantizados y debemos luchar para que se cumplan. Creo que tenemos un montón de camino por delante hasta poder llegar a pensar el abolicionismo”, concluye.

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Dalia Cybel

Escribo y edito sobre géneros en El Grito del Sur. Alguna vez fui historiadora del arte, ahora intento ser Maestranda en Estudios y Políticas de Género. Tengo un newsletter con nombre de dibujito animado. Mi superpoder es tener siempre los labios pintados.
@orquidiarios