Cambiemos ganó Jujuy y Mendoza; el PJ arrasó en Entre Ríos, Chubut y Tucumán

“Superdomingo” de alto voltaje: festejos a ambos lados de la grieta

Cambiemos renovó gobernación en Jujuy, de la mano de Gerardo Morales, y realizó una gran elección en las internas de Mendoza, el quinto distrito a nivel nacional. Ambos triunfos se los anotó también el radicalismo, que presiona sobre el cierre de listas. El peronismo arrasó en Entre Ríos, Tucumán y Chubut, donde la Casa Rosada protagonizó tres sendos papelones.

El superdomingo dejó un balance parejo entre el Gobierno y la oposición, con motivos de festejo para ambos. Luego de una decena de derrotas al hilo, Cambiemos finalmente pudo cantar victoria. Fue en Jujuy, de la mano del radical Gerardo Morales, quien le dedicó el triunfo a Mauricio Macri. El Presidente también salió airoso de las primarias en Mendoza, donde la suma de sus tres candidatos superó por un margen acorde a lo previsto a la interna que presentó el binomio Fernández-Fernández. En Entre Ríos, Tucumán y Chubut, las distintas variantes del PJ arrasaron sobre los candidatos de la Casa Rosada, que mostraron un desempeño muy pobre, en línea con los papelones electorales anteriores del oficialismo en Neuquén, La Pampa, Santa Fe, Río Negro y Córdoba.

Consumados ya 15 turnos electorales, si se suman primarias y generales, el calendario escalonado de urnas provinciales muestra hasta ahora algunas tendencias: se reafirman los oficialismos locales; los candidatos del Gobierno retroceden de forma estrepitosa en comparación con 2015 y 2017 (casos Córdoba, Tucumán, Entre Ríos y Santa Fe); Cambiemos no logra hacer pie en las capitales y centros urbanos donde antes tuvo grandes resultados (Santa Rosa, Paraná, Córdoba Capital, Santa Fe, Rosario) ; Mauricio Macri “pianta votos” y, lejos de involucrarse a fondo, juega de prescindente; y la UCR reafirma su peso territorial dentro de la alianza gobernante, lo que le aporta mayor capacidad de negociación en las listas nacionales, cuando faltan apenas 12 días para el “dead-line” del 22 de junio.

JUJUY Y MENDOZA, BOINAS BLANCAS AL PODER

Gerardo Morales renovó laureles con una buena elección. El radical fue ratificado con el 43,65% de los votos por sobre los 32,38 del candidato del Frente Justicialista, Julio Ferreyra. Morales dedicó el triunfo a Mauricio Macri, a quien definió como “un jujeño más” y le agradeció “por la cantidad de obras que hicimos en la provincia”. Fue la primera vez en lo que va del año que el nombre del Presidente fue pronunciado en un contexto de alegría electoral.

Pero Morales también aprovechó la atención de los medios nacionales para exigir una ampliación de Cambiemos y la incorporación de dirigentes del peronismo que se muestran abiertos a un acuerdo: desde el cordobés Juan Schiaretti hasta el salteño Juan Manuel Urtubey y el senador Miguel Ángel Pichetto, todos ellos parte de la desinflada Alternativa Federal.

En esa misma línea volvió a pronunciarse el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo. Su delfín, Rodolfo Suárez, se impuso en la interna sobre el candidato PRO puro, Omar De Marchi. Toda la interna sumada alcanzó los 43 puntos, lo que demuestra que Mendoza va a seguir siendo radical, por más expectativas que el peronismo pudiera tener en la previa. Muy lejos quedó la interna entre la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti y el peronista Alejandro Bermejo, que sumaron 35,6 puntos. Sagasti fue quien impuso, y habrá que ver si es capaz de sumar la totalidad de los votos del espacio cuando en septiembre los mendocinos elijan definitivamente a su gobernador.

Cornejo es considerado un “radical molesto” en la Rosada, porque es uno de los dirigentes que mayor presión ejerce para que sea un correligionario quien acompañe a Macri en la fórmula e incluso para abrir una interna y oxigenar el espacio, lo que se choca con la resistencia del propio Macri y de su jefe de Gabinete, Marcos Peña.

ENTRE RIOS, TUCUMAN Y CHUBUT: TODOS UNIDOS TRIUNFAREMOS

Como se esperaba, Gustavo Bordet ratificó la paliza de las PASO y aplastó por más de 20 puntos de diferencia al candidato de Cambiemos, Atilio Benedetti. Con el 57%, Bordet incluso mejoró la performance de las primarias y entusiasmó a quienes sostienen que la unidad del peronismo es la garantía de un cambio de ciclo a nivel nacional, tras la jugada en la que el kirchnerismo duro bajó su lista en favor del PJ.

Mención aparte merece el triunfo del peronismo en Paraná, arrebatada de manos del radicalismo. Es la cuarta capital recuperada por el PJ en lo que va del año: se suma a los triunfos en Córdoba Capital y Santa Rosa .

Tras la victoria, el mandatario entrerriano intercambió saludos vía twitter con Alberto Fernández. “Gracias @alferdez! El contundente respaldo de los entrerrianos significa que otro modelo de país es posible. El de la inclusión, la producción y el trabajo. Nuestro aporte será a la construcción de un proyecto que le devuelva la esperanza a los argentinos”, escribió. Bordet es uno de los gobernadores que hasta fines del año pasado ponía sus porotos en la canasta del Peronismo Federal y que, tras el anuncio de la fórmula Fernández-Fernández, ya eligió dónde jugará a nivel nacional.

El otro es Juan Manzur, quien hasta las elecciones de 2017 prefería mantener un perfil lo más alejado posible de Cristina Kirchner y que en este turno prácticamente basó su campaña en pegar su imagen a la de la actual senadora. El ex ministro de Salud de la Nación sacó la friolera de 50 puntos, 30 más que la contrincante cambiemita y ferovorosa militante antiaborto, la senadora Silvia Elías de Pérez, y 40 más que su archirrival peronista y ex gobernador, José Alperovich.

La tercera alegría peronista de anoche se dio en Chubut, donde las dos listas del peronismo sumaron casi 70 puntos. El ganador fue Mariano Arcioni, con 38,2% y, con él, también festejó el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, quien viajó para sumarse a los festejos. De cerca, lo siguió el candidato de Unidad Ciudadana, Carlos Linares, con el 31,2%. El macrista Gustavo Mena fue un mero espectador, con apenas 12 puntos.

“Esto demuestra que los argentinos queremos otro camino al que plantea el Gobierno”, dijo Sergio Massa desde el búnker de Arcioni, en diálogo nada menos que con Alberto Fernández.