Inicio de sesiones en la Legislatura porteña

La apertura de Rodríguez Larreta: pocas definiciones y guiño al «buen diálogo» con Alberto

Un domingo y a las 9 de la mañana, Horacio Rodríguez Larreta abrió las sesiones de su 5° período legislativo y el 13° del PRO al frente de la Ciudad. Educación, urbanización, obras y espacio público, y apenas una sola mención al "buen diálogo con el Gobierno nacional" en medio de las negociaciones por la coparticipación.

Fiel a la liturgia macrista, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires amaneció vallada y rodeada de policías para el día de inauguración de las sesiones legislativas. En año bisiesto, un domingo a la mañana, Horacio Rodríguez Larreta dio comienzo a su quinto ciclo legislativo al frente de la Ciudad y el decimotercero del PRO al frente de la capital del país con un discurso componedor con el Gobierno nacional y sin mayores definiciones sobre los temas calientes del distrito, como la licitación del subte.

A las 9 de la mañana, el Jefe de Gobierno entró al recinto para presentar los resultados de su primer periodo de gestión y trazar las líneas de gobierno para este año 2020. Luego de entonar las estrofas del himno, Larreta -acompañado por el vicejefe de gobierno Diego Santilli- pronunció sus primeras líneas. «Quiero ante todo agradecerles a los legisladores por su compromiso, por impulsar proyectos bien concretos que le mejoraron la vida a millones de vecinos».

Su primera intervención política fue un guiño claro a los flamantes gobiernos peronistas de Alberto Fernández y Axel Kicillof. «La pluralidad de voces es una condición fundamental. De mi parte siempre voy a estar dispuesto a dialogar con ustedes, con el Gobierno nacional, con el Gobierno de la Provincia y estoy seguro que vamos a trabajar muy bien juntos».

Larreta hablo de integración de barrios y de educación. En este último tema destacó que «gracias al diálogo con los docentes mañana empiezan las clases en la Ciudad de Buenos Aires». Larreta señaló que se cumplen 180 días de clases, que ya fueron construidas 40 de las 54 escuelas prometidas y que de éstas, 30 tienen salas de 3. «Son más de 9 mil vacantes que estamos sumando», expresó Larreta. Estos datos no coinciden con las denuncias de los sindicatos y la oposición, que señalan que aún quedan 22 mil chicos sin vacantes, la mayoría de ellos en el nivel inicial y en el sur de la Ciudad.

Larreta destacó sus hitos de gestión: el Paseo del Bajo, los viaductos y la construcción de nuevas plazas. Prometió la eliminación de las barreras del Sarmiento y declaró que impulsarán el Parque de la Innovación en Núñez, que se vinculará con los terrenos de Ciudad Universitaria.

Por supuesto que la urbanización tuvo un lugar central en el discurso. El barrio 31 y el traslado del Ministerio de Educación, junto con el trabajo en la Ciudad Oculta y la transformación del Elefante Blanco en Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, fueron los dos baluartes que presentó Larreta para reforzar su línea de integración.

El Jefe de Gobierno aprovechó también para hablar de salud. Destacó que, gracias a los controles en primera infancia, la Ciudad de Buenos Aires tiene la «tasa de mortalidad infantil más baja de su historia».

Asimismo, el discurso incluyó la propuesta de mudar el Mercado de Hacienda de Mataderos y transformar las cárceles de Devoto y Caseros en espacios verdes.

Otro de los temas polémicos fue la idea de «ciudad verde». El propio Larreta fue el impulsor de la incineración de residuos, uno de los procesos de tratamientos de residuos más contaminantes.

«No van más los líderes mesiánicos ni las verdades absolutas. Yo todos los días me reúno con vecinos», concluyó Larreta y aprovechó para cerrar con tres valores con los que definió a su gestión: cercanía, humildad y pluralidad.

«Siempre voy a estar dispuesto a dialogar con ustedes, con los referentes de sus partidos políticos, con el Gobierno nacional y con el Gobierno de la Provincia para que entre todos trabajemos en los desafíos que compartimos», dijo en referencia indirecta a las negociaciones por el porcentaje de coparticipación que le correspondería a la Ciudad a partir de este año, que el presidente Alberto Fernández ya avisó que recortará.