Crimen de la activista trans

Dos años sin Diana Sacayán

La militante y periodista trans fue asesinada en su casa el 11 de octubre de 2015. Familiares y organizaciones sociales continúan reclamando justicia.

2015. Se desarrollaba el 30° Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) en Mar del Plata. En medio de los fervorosos talleres de debate sobre temáticas de género, llegó la noticia menos esperada: la conocida activista trans Diana Sacayán había sido asesinada en su casa. Precisamente, iba a estar participando en uno de esos paneles en cuestión de horas. Fue un golpe tremendo que marcó el pulso del resto del Encuentro.

Diana tenía sólo 40 años. Asumió su identidad de género a los 17, se prostituyó durante doce años para vivir, fue perseguida por la policía y estuvo presa. Durante estas duras épocas conoció a Lohana Berkins. En 2012 se convirtió en la primera transexual en recibir el documento de identidad de género, derecho recibido de manos de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Más adelante, impulsó la sanción de la ley de Cupo Laboral Trans, que -entre otras transformaciones- permitió a sus compañeras y compañeros ser reconocidos como «sujetos/as de derecho».

Familiares, amigos y organizaciones sociales continúan pidiendo que este caso de travesticidio no quede impune. El estado de la causa no es alentador: en diciembre del año pasado, la Comisión de Justicia por Diana Sacayán elevó un informe, con fundamento en el artículo 41 de la Convención Americana de Derechos Humanos, en el que expresaba su preocupación por la decisión del Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción n°33, a cargo de Gustavo Pierretti, de cerrar la investigación sobre el asesinato.

Entre las críticas al juez, se manifestó el hecho de que «uno solo de los autores materiales ha sido identificado con certeza» y que falta ver «hasta qué punto el asesinato de Diana no tiene que ver con su condición de defensora de Derechos Humanos». Por eso, quienes acompañan a la militante y periodista trans exigen «que el travesticidio de Diana no quede impune y que casos como éste no ocurran nunca más».