El club de los "ex" funcionarios salvados por Larreta

Un pelado al rescate

Un selecto grupo de “ex” que responden a tres pesos pesados de Cambiemos como María Eugenia Vidal, Emilio Monzó y Rogelio Frigerio arribaron en paracaídas a la administración porteña por beneplácito de Horacio Rodríguez Larreta.

Como único sobreviviente de la tragedia electoral del Pro, Horacio Rodríguez Larreta se convirtió en el dueño de la ambulancia que recoge del llano a los ex funcionarios macristas cuyos contratos en Casa Rosada y en Provincia vencieron el 10 de diciembre pasado. Contra su voluntad o no (sus voceros se cansaron de repetir durante semanas que la Ciudad no se convertiría en una “retaguardia”) el Jefe de Gobierno fue haciéndoles lugar a más de una decena de cuadros medios que responden a dirigentes de peso como el ex presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, la ex gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal y el ex ministro de Interior, Rogelio Frigerio.

Esos tres dirigentes, al menos por ahora, eligieron un camino de diálogo como oposición al gobierno de Alberto Fernández, en contraposición al núcleo duro referenciado con Mauricio Macri que orbita alrededor de Patricia Bullrich, próxima a presidir el Pro a nivel nacional. Rodríguez Larreta parece ir en ese mismo camino, mientras abre un canal de diálogo con Fernández por el porcentaje de coparticipación que le toca a la Ciudad. A juzgar por las últimas designaciones publicadas en el Boletín Oficial, está claro el lado de la grieta dentro de la oposición que eligió el Jefe de Gobierno y quiénes serán sus aliados políticos de cara a lo que se viene.

Emilio Monzó logró ubicar nada menos que a su hermano, Gabriel Monzó, con mandato cumplido como senador cambiemita por la octava sección electoral de la provincia, como director de la Corporación Puerto Madero. También acomodó en la gestión porteña a su ex delfín en la cámara de Diputados, Nicolás Massot, quien ya ocupa una banca en el directorio del Banco Ciudad y figura como uno de los accionistas de la consultora política «Symfonia», cofundada a fines de 2019 por Monzó, en tándem con Rogelio Frigerio.

El ex ministro de Interior logró hacerle un lugar en la Ciudad a varios de los suyos, algunos en cargos directivos, con sueldos de seis cifras. Mauricio Colello, por caso, uno de sus asesores en Casa Rosada, será subsecretario del Ministerio de Gobierno; Alejandro Caldarelli, ex secretario de Provincias y Municipios del Ministerio del Interior, también arribará al Banco Ciudad, como gerente en la Sindicatura. La lista es extensa: Juan Pablo Carrique, del MID, el partido fundado por el abuelo del ex ministro, será director de Asuntos Legislativos también del Ministerio de Gobierno; Horacio García, el polémico ex director de Migraciones (dependiente de Interior) y ejecutor del DNU 70/2017 calificado de xenófobo por las organizaciones migrantes, tendrá a su cargo una subsecretaría, aún sin definir, en el Ministerio de Seguridad porteño.

Rogelio Frigerio y «Toto» García, ex Director de Migraciones.

Otros cuadros de Frigerio como Lucas Figueras (ex titular de Acumar), Juan D’Amico (exdirector del Renaper) y Camilo Di Boscio (mano derecha del ex ministro), también tendrán sus respectivas sillas para calentar en la gestión porteña.

Vidal no se quedó atrás. Nada menos que Gabriel Sánchez Zinny, ex Director General de Cultura y Educación bonaerense (cargo equivalente a ministro), a quien los gremios docentes señalan como uno de los responsables políticos de la explosión de la escuela en Moreno que se cobró la vida de Sandra y Rubén, estará al frente de la «Unidad de Evaluación Integral de la Calidad y Equidad Educativa» de la Ciudad de Buenos Aires, un cargo que no existía y fue creado para él. UTE y CTERA repudiaron su designación.

La designación de Sanchez Zinny provocó el repudio de los gremios docentes.

La ex goberandora también pidió por Santiago López Medrano, su ex ministro de Desarrollo Social, a quien Larreta le hizo un lugarcito en el directorio de la Corporación Buenos Aires Sur, uno de los estandartes del negocio inmobiliario porteño. También ubicó a Juan Nicolás Segliem con cercanía con Cristian Ritondo por su cargo durante 4 años en Seguridad de la provincia. Ocupará un sillón similar en la Ciudad.

Pablo Clusellas, el hombre fiel.

La lista se cierra con Matías Lanusse, hombre fuerte de Daniel Angelici, designado como titular de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), lo que generó reproches de la oposición dado que por regla política, la AGN debe tener mayoría opositora, dado que es un organismo autárquico que se ocupa precisamente de auditar al Ejecutivo. Lannuse será compañero de banco del ex síndico de IECSA, ex funcionario de Boca Juniors y ex Secretario Legal y Técnico de la Nación y amigo de Mauricio Macri desde sus tiempos de estudiantes del Cardenal Nweman, Pablo Clusellas.