Encuesta CELAG

Sensaciones y percepciones en la Argentina del COVID-19

Una encuesta del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG) muestra la opinión de los argentinos y las argentinas sobre el Gobierno, el impuesto a las grandes fortunas, la deuda externa, el rol del Estado en este contexto, la imagen de los políticos y las principales sensaciones de la población.

Una encuesta publicada por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), elaborada sobre la base de 2000 casos nacionales, muestra las principales sensaciones y sentimientos de la población argentina frente al contexto que atravesamos, la valoración del Gobierno, el impuesto a las grandes fortunas, la deuda externa y la imagen de los políticos, entre otros puntos. Los resultados muestran cifras muy altas de aceptación al presidente Alberto Fernández y al accionar que viene desarrollando durante el aislamiento social preventivo y obligatorio decretado desde el pasado 20 de marzo para hacerle frente al COVID-19.

Un 79,5 por ciento, es decir casi 8 de cada 10 argentinos y argentinas, evalúa positivamente la gestión de Alberto Fernández para combatir el coronavirus. Además, la encuesta revela que si mañana hubiese elecciones generales un 65 por ciento se inclinaría por volver a votar al actual Presidente de la Nación. Asimismo, en otra diapositiva que compara la imagen de los principales políticos de la Argentina, Alberto Fernández concentra un 83,8% de imagen positiva, muy por encima de su antecesor en el cargo, Mauricio Macri, que retiene nada más que el 25,5%. El único candidato opositor que cosecha un alto nivel de imagen positiva es el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, con un acumulado del 64,7 por ciento.

En lo que respecta a algunos de los posicionamientos encarados por el Ejecutivo nacional, las personas encuestadas también mostraron estar en consonancia. Sobre las jubilaciones de los jueces, un 85% opina que son muy elevadas y que deberían reducirse, frente a un 15% que cree que son acordes a la importancia de las tareas que cumplen. Por otro lado, más del 90 por ciento cree que el Estado debe dirigir e impulsar la economía, mientras un 7,5% opina que no debe intervenir. Por último, consultados y consultadas sobre los aportes económicos para enfrentar esta crisis, más de tres cuartas partes (78,4%) planteó que éstos deberían salir de aquellas personas con mayores recursos.

Al momento de consultar por las medidas propuestas y/o adoptadas por el Gobierno, el respaldo también fue mayoritario. Un 55,8 por ciento afirma que hay que renegociar la deuda, sumado a un 22,6% que propone el condonamiento de la deuda y, en contra cara, un ínfimo 17,3% que plantea pagar la deuda tal y como está. Por otra parte, un 76,2% se mostró a favor de que se cobre un impuesto a las grandes fortunas, proyecto cuestionado fuertemente desde el ala dura del macrismo en coordinación con el aparato mediático. Uno de los ejes que no forma parte de las propuestas del Ejecutivo pero fue incluido en la encuesta realizada por CELAG tiene que ver con la posibilidad del Estado de intervenir las clínicas privadas para disponer de una mayor infraestructura. Sobre este punto casi un 77% se manifestó de acuerdo, mientras que un 20,5% expresó su rechazo.

Acerca de la situación nacional, más del 40 por ciento indicó que la incertidumbre es su principal sensación frente al contexto que vivimos. Además, el 70,4% opinó que el mundo no será igual después de la pandemia y un 85,2% cree que la Argentina demorará de seis meses a dos años (47,1%) o más (38,1%) en recuperarse económicamente. En relación también al primer punto, a pesar de la sensación de incertidumbre generalizada, un 55 por ciento expresó tener una fortaleza anímica muy alta para afrontar esta crisis y sólo un 2 por ciento dijo tener una fortaleza muy baja.

Por último, en lo que tiene que ver con la ponderación de los distintos actores de la sociedad argentina, el trabajo realizado por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica muestra que en un extremo se encuentran los científicos, como el sector mejor valorado, y en el otro se ubican los jueces, como los peor valorados.