Una elección clave contra la dictadura

Bolivianos en Argentina: la primera campaña electoral en pandemia

Las elecciones presidenciales en Bolivia están convocadas para el domingo 6 de septiembre. La contienda electoral se jugará desde Argentina con un padrón de 160 mil residentes bolivianos y un detalle no menor: la presencia de Evo Morales en el país. ¿Qué características tendrá la campaña con la pandemia como principal obstáculo?

El domingo 6 de septiembre tendrán lugar las elecciones presidenciales en Bolivia, casi un año después del golpe de Estado que destituyó al presidente reelecto Evo Morales. Muchas cosas pasaron desde aquel fatídico día para la democracia: Jeanine Áñez asumió como presidenta de facto, hubo graves violaciones a los derechos humanos que culminaron en las masacres de Senkata y Sacaba, y se avanzó en un proceso de restauración del neoliberalismo en términos políticos, culturales y económicos. Sin embargo, lo que no estaba en el cálculo de los golpistas era la llegada de la pandemia a comienzos de este año. Si bien Bolivia no fue uno de los países más afectados al comienzo, el COVID-19 se fue expandiendo hasta mostrar imágenes similares a las que se habían visto allá por abril en Guayaquil (Ecuador): cadáveres amontonados en los suelos y un frágil sistema de salud desbordado por las circunstancias.

En este complejo contexto de pandemia y dictadura, millones de bolivianos y bolivianas acudirán a las urnas en poco menos de dos meses. De acuerdo con la última encuesta del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (CELAG), Luis Arce (candidato por el MAS de Evo Morales) lidera las preferencias con el 41,9% de intención de voto proyectado y su principal adversario, Carlos Mesa, queda lejos con el 26,8%. En tanto, Jeanine Áñez alcanza apenas el 13,3% de los votos. Esta situación se explica en parte por los graves efectos sociales y económicos que está generando el coronavirus en el país vecino: este mismo sondeo revela que el 38% de la población boliviana ha dejado de percibir la totalidad de los ingresos y el 52% una parte de los mismos. Además existe una mayoría (64%) que considera que las ayudas económicas otorgadas por el actual gobierno resultan insuficientes.

La otra particularidad de esta contienda electoral atípica es que se jugará en tierras argentinas, donde en los últimos comicios estuvieron habilitados para votar 161.057 residentes bolivianos. Al mismo tiempo, el voto por estas latitudes toma aún mayor relevancia teniendo en cuenta que dirigentes de la talla de Evo Morales y Álvaro García Linera se encuentran exiliados en el país producto de la persecución política. ¿Qué características tendrá la campaña electoral boliviana desde Argentina a partir de las limitaciones que genera la pandemia y cuál será el rol de los líderes políticos refugiados aquí?

De los actos multitudinarios al Zoom

Iber Mamani es referente del Frente Patria Grande y de Jallala Juventud, espacio que impulsa la lucha de los pueblos originarios. En diálogo con El Grito del Sur, Iber explica que «hay que entender que estamos en un contexto de pandemia y aislamiento social, lo cual dificulta bastante para poder llevar una campaña. Las organizaciones de la comunidad boliviana siempre estuvieron acostumbradas a trabajar en plenarios cara a cara y actividades públicas, pero hoy sabemos que eso es casi imposible. En este momento nos tenemos que acoplar a las herramientas del Twitter, Instagram, Facebook y Zoom con el objetivo de dar charlas y debates. Es algo nuevo, por eso representa un desafío porque no era algo muy utilizado por la comunidad boliviana que respalda a Evo Morales».

Iber Mamani (Frente Patria Grande y Jallalla Juventud)

Leandro Ruiz es integrante de Generación Evo Argentina e impulsa la juventud del MAS en nuestro país. «La campaña va a ser más que nada virtual por la particularidad también de que Argentina tiene un esquema de cuarentena rigurosa. Es una situación anómala, insólita y que nunca se dio anteriormente. La enorme población de la colectividad boliviana está muy preocupada por los acontecimientos que le llegan a través de las redes sociales, por lo que hay una gran voluntad de participar en los comicios del domingo 6 de septiembre», asegura Ruiz, quien habla de la «catástrofe sanitaria» que vive Bolivia y a su vez elogia a Alberto Fernández por la gestión de la pandemia en Argentina.

¿Podrán votar los residentes bolivianos en Argentina?

El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que se erige como la zona más afectada por la pandemia, concentra el mayor número de residentes bolivianos en nuestro país. Se estima que, de las 161 mil personas habilitadas para votar, la Ciudad de Buenos Aires alberga a 60 mil y La Matanza otras 48 mil. Visto a esta altura, resulta una incógnita cuáles serán los protocolos a adoptar con el objetivo de que este importante padrón -que históricamente se vuelca por los candidatos del Movimiento al Socialismo (MAS)- pueda depositar su voto en las urnas.

En ese sentido, Leandro Ruiz plantea: «Tenemos la tranquilidad de que Alberto Fernández ha denunciado el golpe de Estado en Bolivia y hace poco le hizo un desplante a la presidenta de facto Jeanine Áñez durante una cumbre virtual del Mercosur. Alberto entiende el sufrimiento que está pasando el pueblo boliviano con sus familiares muriéndose en las calles y tenemos la certeza de que se va a permitir que los residentes puedan votar. Además la elección es el domingo 6 de septiembre, con lo cual somos optimistas de que Argentina va a estar en una etapa mucho mejor de la pandemia. Ya hay varios países que votaron siempre bajo el estricto seguimiento de protocolos».

Por su parte, Iber Mamani señala que «problemas puede haber porque existen ciudadanos bolivianos que no tienen la precaria, por lo que no tienen opción de sacar el permiso de circulación. Eso tendría que trabajarlo el gobierno argentino con el Órgano Electoral Plurinacional, obviamente ahí tiene que dar una mano la Cancillería boliviana en Argentina pero sabemos que las relaciones no son buenas. Por eso es clave el rol que va a desempeñar Evo Morales y su equipo en la articulación con el Estado argentino para abrir canales de diálogo, dado que por el lado del Consulado y la Embajada boliviana no van a hacer mucho. Esperemos no tener que lidiar con sorpresas de este tipo».

Leandro Ruiz (Generación Evo Argentina)

El rol de Evo Morales y los líderes exiliados en la campaña 

Además de Evo Morales, a finales del año pasado se instalaron en la Argentina el ex vicepresidente Álvaro García Linera, el ex canciller Diego Pary Rodríguez, la ex ministra de Salud Gabriela Montaño y el ex embajador de Bolivia ante la OEA, José Alberto Gonzáles, entre otros. En su condición de exiliados, estas figuras destacadas del gobierno derrocado tendrán un rol particular para que la gran mayoría de los residentes bolivianos en Argentina acudan a las urnas bajo la premisa de que la fórmula Luis Arce-David Choquehuanca obtenga los votos suficientes para ganar en primera vuelta.

«Hoy tenemos a Evo Morales, García Linera y varios cuadros más como principales interlocutores para realizar acciones de campaña desde Argentina. Evo tiene un equipo que está trabajando en articulación con las organizaciones de Bolivia, lo cual nos deja un panorama mucho más cómodo a la hora de articular diferentes propuestas. Somos optimistas: al pueblo boliviano le ha caído un balde de agua porque en estos más de 6 meses el gobierno de facto ha hecho mucho daño llevando al país a una crisis económica y política. Empresas estratégicas del Estado están hoy en la quiebra y el gobierno se endeudó con el Fondo Monetario Internacional. Están saqueando el país», cuenta Mamani.

Leandro Ruiz concluye: «Hace tiempo que se designó a Evo Morales como jefe de campaña. Los compañeros que están acá van a acompañar también en términos de la comunicación y las redes sociales, teniendo en cuenta su importancia en el contexto de pandemia. Hay que tener en cuenta que la colectividad boliviana consume mucha radio. Es tiempo de mucho trabajo y desde Generación Evo Argentina estamos asumiendo este desafío con mucha responsabilidad».