por Pablo Ferreyra (*)

Foto: El 60

En nuestro país, la comunidad travesti, transexual y transgénero se encuentra entre una de las poblaciones más vulneradas históricamente en materia de acceso a la salud, educación y en particular al trabajo.

Vivimos en una sociedad que lxs excluye, persigue y marginaliza, desde el seno de las familias que muchas veces lxs expulsa de sus hogares y del ámbito escolar, hasta la privación de derechos políticos, económicos, culturales y sociales puertas afuera. En ese marco, la única alternativa para subsistir termina siendo la prostitución.

Las condiciones de desigualdad hacen que su expectativa de vida sea de apenas 40 años, además de ser víctimas de travesticidios, que en gran medida son invisibilizados por los medios de comunicación hegemónicos y las instituciones tanto locales como nacionales.

Después de movilizaciones masivas como fue el #NiUnaMenos y de la militancia activa, donde mujeres y colectivos LGBTIQ ocuparon el centro de la escena y marcaron la agenda política nacional y regional, se nos impone la responsabilidad de pensar cómo trasladar las demandas que expresa esta lucha en las calles a políticas públicas que representen y signifiquen avances en materia de conquistas de derechos. En definitiva, la movilización es la manera más genuina de instalar un debate en la sociedad, y que las leyes no sólo sean artículos, sino aportes a la larga batalla sociocultural.

En la Ciudad de Buenos Aires, junto a los diputados Maximiliano Ferraro (CC-ARI) y Carlos Tomada (FPV) hemos impulsado el proyecto de Ley de Cupo Laboral para personas travestis, transexuales y transgénero. Con amplio apoyo de las y los diputados, promovemos el cupo para cubrir puestos de trabajo en el Sector Público y en aquellas empresas donde el Estado de la Ciudad tenga participación. Es un aporte a la Ley de Identidad de Género sancionada en el 2012, que fue vanguardia a nivel internacional.

Hoy en día recrudecen los travesticidios, el encarcelamiento por la fuerza de personas trans, y los recortes en programas inclusivos, trasladando la política represiva y de ajuste del gobierno nacional, que desanda los debates y acentúa la discriminación.

Por todo lo nombrado, seguiremos proponiendo, en la calle y en las instituciones, la ampliación de derechos para todxs. Por Diana Sacayán, referente e impulsora de esta lucha, víctima de travesticidio, y por todxs lxs que día a día pelean para tener una sociedad cada vez más justa e igualitaria.

Legislador de la Ciudad de Buenos Aires por el Frente para la Victoria (FPV)