Un nuevo caso de gatillo fácil, el segundo en la ciudad de Buenos Aires en apenas una semana. Ayer al mediodía Ariel fue acribillado por una agente de la Policía Federal. “Esta es la nueva policía de Macri”, resumió con impotencia y dolor la familia del joven.



Un nuevo y alarmante caso de gatillo fácil en la ciudad de Buenos Aires. El siniestro ocurrió a las 11 AM de ayer en Ramos Mejía y Estivao, a pocas cuadras de Parque Centenario, cuando la víctima y un tercero intentaban asaltar al proveedor de un comercio. El caso se suma al fusilamiento en el barrio de San Cristóbal que aconteció el pasado miércoles.

El de Ariel es otro caso que no llega ni a noticia, entre la bala que te mata y los medios que te desaparecen. No se trata de un suceso aislado, sino de un accionar sistemático perpetuado por una institución que asesina cada 25 horas.

Ariel, que estaba desarmado, fue acribillado de manera impune por una agente de la Policía Federal. Esta vez fueron 8 disparos por la espalda luego de una señal de alto que, según relatan vecinos, no era necesaria porque la moto no arrancó nunca. En la escena del crimen, las fuerzas policiales increparon al hermano de la víctima cuando señaló que Ariel aún estaba vivo y debía recibir asistencia médica: “Si, quedate tranquilo que está vivo… ¿y vos cómo te enteraste tan rápido?” Los victimarios precisaron a la familia datos erróneos sobre las etapas de instrucción y los remitieron a la Comisaría 11 (Av. Díaz Vélez 5152) donde tampoco encontraron respuestas.

Familiares resumieron, entre la impotencia y el desamparo: “Esta es la nueva policía de Macri”.

El orden que el sujeto policial intenta resguardar de un otro indeseable (el “pibe chorro”) es el medio por el cual se asienta el odio de clase de cara a la sociedad, el odio de una clase en si para si misma. Siguiendo este razonamiento, es imperante no exculpar al poder político detrás de los hechos, el crecimiento de estos casos se debe a políticas concretas en materia de seguridad.

Vuelve a embestir la realidad que empequeñece la razón. Ni una bala más, ni un pibe menos. Organización y acción frente al sistema represor.