Crisis en la CGT: la UOM se acerca a la Corriente Federal

“Es el momento para definir un plan de lucha”. En la marcha del jueves pasado en apoyo a los gráficos despedidos del grupo Clarín, el ex secretario general de la CGT, Antonio Caló, sorprendió con su duro discurso, donde llamó a la actual conducción a “barajar y dar de nuevo”. Hasta el momento el metalúrgico se había mostrado en línea con la rama negociadora y privilegiando el proceso de reunificación de la central obrera más grande del país.

Frente a la pasividad de la conducción de la CGT, diferentes gremios de peso se acercan a la Corriente Federal de los Trabajadores, rama combativa liderada por el secretario gral. de Bancarios, Sergio Palazzo. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Caló coquetea con el espacio. 

 

“Es el momento para definir un plan de lucha”. En la marcha del jueves pasado en apoyo a los gráficos despedidos del grupo Clarín, el ex secretario general de la CGT, Antonio Caló, sorprendió con su duro discurso, donde llamó a la actual conducción a “barajar y dar de nuevo”. Hasta el momento el metalúrgico se había mostrado en línea con la rama negociadora y privilegiando el proceso de reunificación de la central obrera más grande del país.

Hasta ahora ha acompañado al Gobierno, pero lamentablemente no tenemos respuestas. Los trabajadores de abajo nos preguntan hasta cuándo. La UOM va a plantear que ahora es el momento para definir un plan de lucha”, sostuvo el día de la manifestación en apoyo a los despedidos de Artes Gráficas Rioplatense (AGR). Uno de los responsables de este acercamiento a la Corriente Federal de los Trabajadores que lidera el bancario Sergio Palazzo es el ex intendente de Quilmes, Francisco «Barba» Gutiérrez, que desde su rol sindical apoyó la formación de seccionales locales de la Corriente Federal que disputan espacios de poder con los gremios establecidos.

Otros explican la decisión de la UOM y Caló por la grave situación del sector, uno de los más castigados por los despidos y la crisis económica. Según un informe de la consultora Atenea, al que tuvo acceso el portal Gestión Sindical, “las ramas de la actividad económica que se encuentran más afectadas por la pérdida de empleos son la industria manufacturera y la construcción, los cuales concentran el 72 por ciento (95.784 cesantías) del total de las bajas”. El trabajo además señala que “en términos netos (es decir, contemplando las bajas y altas en cada caso) se evidencian 47.136 asalariados registrados menos en la industria manufacturera, mientras que, para la construcción, el registro cayó 48.648 lo que equivale a una variación interanual de -3,75 y -10,56 por ciento respectivamente”.

Este contexto adverso se vio manifestado en las últimas semanas no sólo con el conflicto de los trabajadores de AGR-Clarín, sino también con el despido de más de 200 trabajadores de la firma informática Banghó, que finalmente tras una ardua pelea lograron la conciliación obligatoria y se incorporaron temporalmente a la planta ubicada en Vicente López. La lucha contra la apertura de las importaciones también se viene dando en empresas como Novatech, Positivo BGH y Corporate Corp (Ken Brown).