Mónica Cragnolini, docente universitaria multada por protestar

«Es un precedente, hay que ver qué viene después»

La docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires e investigadora del CONICET recibió un acta contravencional de la policía de la Ciudad por dar una clase pública en el marco del conflicto universitario a nivel nacional. En diálogo con El Grito del Sur, Cragnolini plantea que "en este gobierno hay mayores directivas para reprimir todo tipo de manifestación de los trabajadores".

Mónica Cragnolini ingresó en la docencia universitaria con el restablecimiento de la democracia partidaria en 1983. Desde entonces, esta conocida profesora de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA) vivió de cerca las peores turbulencias dentro de la universidad pública, que se materializaron principalmente en la década del ´90 bajo el rectorado de Oscar Shuberoff y la presidencia de Carlos Menem. El surgimiento de un nuevo conflicto en las 56 universidades de todo el país, que lleva ya tres semanas de paro nacional sin interrupciones, reavivó estas pésimas épocas en el marco de un desfinanciamiento progresivo que afecta los salarios docentes y la continuidad de las clases por la falta de recursos para sostener el funcionamiento edilicio. Cabe destacar que, a comienzos del 2018, el ministro de Educación Alejandro Finocchiaro anunció un recorte de 3 mil millones de pesos -sobre un total de 100 mil millones- y se paralizaron las obras en todas las universidades.

En ese marco, Mónica Cragnolini realizó el viernes pasado una clase pública en las afueras de la sede de Puán frente a más de 70 estudiantes. Mientras dictaba el teórico de Filosofía de la Animalidad, la policía de la Ciudad se acercó para pedir que se retiraran de la calle y que dejaran liberado el tránsito. Tanto la docente como los alumnos se negaron a abandonar el lugar, por lo que -luego de hablar con la Fiscalía- los oficiales solicitaron el DNI a Cragnolini para labrar un acta contravencional a su nombre, que implicaría una multa económica sentando así otro peligroso antecedente para el derecho a la protesta en la Ciudad de Buenos Aires.

Ayer por la tarde, cientos de estudiantes y docentes realizaron una clase pública y un abrazo a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires en repudio al «apriete» que sufrió esta docente, quien además se desempeña como investigadora principal del CONICET y es una de las mayores especialistas de Friedrich Nietzsche en Argentina. Al término de la jornada, Mónica Cragnolini dialogó con El Grito del Sur sobre la situación que padeció el viernes 17 y reconoció la importancia de haber recibido «la solidaridad de las autoridades de la facultad, los distintos gremios y los no-docentes para hacer visible el tema que nos convoca».

¿Cómo estabas viendo el conflicto universitario previo a los sucesos de público conocimiento?

Yo suelo dar clases públicas y nunca tuve problema. A mí la clase pública me parece un instrumento importante, en el sentido de que visibiliza la lucha docente y el acompañamiento por parte de los estudiantes. Ellos también están luchando por la universidad como espacio que tiene que ser defendido, sobre todo de las agresiones que estamos recibiendo por parte de este gobierno. En mi caso, la exposición que tuve todo el fin de semana me molestó un poco porque soy más bien partidaria de una estética del devenir imperceptible, pero me pareció que esa exposición que tuve sirvió para hacer visible este problema: lo mal que están las universidades públicas y la poca atención que le presta el gobierno.

Dicha situación le podría haber pasado también a otra u otro docente. ¿Esto responde a un nuevo clima de época?

Claramente en este gobierno hay mayores directivas desde el punto de vista de la seguridad para reprimir todo tipo de manifestación de los trabajadores. En mi caso, fue una situación sin represión ni violencia verbal; sólo estuvo presente la violencia simbólica que significa el hecho de que la policía cumple esa función represiva dentro de la sociedad. Creo que tiene que ver con un desprecio a la clase trabajadora que manifiesta este gobierno. Esto lo hace visible en actos de este tipo y en diferentes medidas que se toman todo el tiempo.

Recién mencionabas ¨lo mal que están las universidades públicas¨ ¿Cuáles son sus principales problemas en la actualidad?

El menor presupuesto que se le ha concedido y un intento de destrucción sistemática de las universidades del conurbano. Las expresiones de la gobernadora Vidal señalando que los pobres no van a la universidad, me parece que van claramente en ese sentido. Yo creo que las universidades del conurbano fueron el medio y la posibilidad para mucha gente de la clase trabajadora para poder estudiar. Ese proceso de destrucción se está llevando a cabo de una manera muy fuerte.

¿Creés que tu caso sienta un precedente a nivel represivo?

Yo no sé si hay otros casos de docentes que les hayan hecho un acta contravencional en una clase pública. Yo por ahora no conozco. Este es un precedente y hay que ver lo que viene después, porque si empezamos por las actas contravencionales nos podemos preguntar qué vendrá después.