En el juzgado de Comodoro Py tuvo lugar la primera audiencia del juicio por los crímenes sucedidos dentro del centro de detención clandestina "Virrey Cevallos". La defensa de Omar Rubens Graffigna pidió la suspensión de los cargos alegando incapacidad para ejercer su derecho a defenderse pero el recurso fue rechazado por la Corte.

La audiencia comenzó tarde. Cuando permitieron al público entrar a la sala Amia -en el subsuelo del juzgado de Comodoro Py- los acusados ya estaban adentro del recinto y un grueso vidrio los separaba del resto de los asistentes. En ningún momento voltearon la mirada. Omar Rubens Graffigna, Jorge Luis Monteverde y Enrique Monteverde se mantuvieron impávidos durante las casi dos horas de audiencia. Solo unos segundos antes de comenzar, Andrés Wittib, fotógrafo de El Grito del Sur, pudo ingresar al recinto y captar las miradas opacas.

El martes 8 de octubre tuvo lugar la primer audiencia del juicio por el ex centro clandestino de detención Virrey Cevallos. Omar Graffigna, Jorge Luis y Enrique Monteverde son los únicos 3 imputados de los 26 represores reconocidos en la causa. Los hermanos Monteverde operaron como agentes civiles de inteligencia mientras que Eduardo Graffigna era la máxima autoridad de la Fuerza Aérea en ese momento y es el único miembro vivo de las Juntas Militares.

Ni bien inició la audiencia, Pablo Recubiña, abogado defensor de Graffigna solicitó la suspensión de los cargos contra su cliente, alegando incapacidad de defensa, amparado en el artículo número 77 del Código Penal Procesal.

Recubiña alegó que, según los test realizados por la médica neuróloga del equipo médico forense, Graffigna, de 92 años de edad, tendría alteraciones para la comprensión de las funciones ejecutivas, pérdida de memoria y Alzheimer moderado. Sin embargo, los exámenes médicos realizados, (el test TRO y MOCA) demostraron que no había perdido la capacidad de leer ni escribir. El abogado subrayó que de no ser escuchado su pedido de suspensión por el jurado recurriría a la Cámara de Casación.

La siguiente en tomar la palabra fue la Fiscalía que no dudo en calificar el pedido como una estrategia dilatoria, advirtiendo que más allá de lo que definiera la corte era necesario continuar el proceso con agilidad. Por su parte la querella, representada por el abogado Pablo Llonto, agregó: ‘Graffigna ya ha sido evaluado psicológicamente quedando por sentado que se encuentra en condiciones de atravesar el juicio y hacer uso de su derecho a defenderse.’ Antes de iniciar la sesión Llonto habló con El Grito del Sur y dijo “La causa que comienza hoy es muy simbólica por lo que representa este centro clandestino, que no tuvo juzgamiento pese a que es uno de los más conocidos en Capital Federal. Esperamos que esta sea una larga serie de juicios orales que tengan otros imputados de Virrey Cevallos.”

El jurado, presidido por el Juez Daniel Rafecas, rechazó el pedido de suspensión sobre el imputado e instó leer los cargos. Los acusados serán juzgados por los delitos de privación ilegítima de la libertad, torturas, violencias y amenazas e imposición de tormentos. Haciendo hincapié en el contexto en el cual sucedieron los hechos en se recalcó que se trataba de delitos de lesa humanidad, lo cual significa que los mismos no prescriben con el paso del tiempo. En la causa se citó como antecedente el caso Massera donde la Corte señaló que estos delitos, por su gravedad, no sólo son contrarios a la Constitución Nacional, sino también a toda la comunidad internacional.

Junto con los testimonios de los secuestrados y las reconstrucciones de los vecinos del barrio, entre las evidencias se encontró en el domicilio de Graffigna actas manuscritas del “Estado Mayor General en la lucha contra la subversión”. Si bien esto marca un panorama desfavorable para el imputado, la querella no solo intentará demostrar su culpabilidad sino también su responsabilidad por el cargo jerárquico que cumplía, teniendo en cuenta su función de mando sobre otros miembros de la Fuerza Aérea.

Cuando este medio le consultó a Rafecas sobre la importancia del juicio para la historia argentina -en un contexto en el cual en Brasil, país que no enjuició a sus militares, gana la primer ronda electoral un candidato que reivindica al gobierno de facto-  el juez dijo estar convencido de que estos procesos eran fundamentales para consolidar el rumbo democrático y despedirse definitivamente de la cultura autoritaria.

A las 12.30 del mediodía, una vez leídos los cargos, el juzgado dio por terminada la sesión dándose cita para continuar con el proceso el martes próximo a las 10 am.