Persecución en tiempos de Macri

Anarquismo expiatorio

A lo largo del último año, las autoridades gubernamentales y los grandes medios de comunicación han culpabilizado a grupos anarquistas por supuestas instigaciones a la violencia. Breve repaso de la historia y vigencia actual de este movimiento en la Ciudad de Buenos Aires.

A comienzos del siglo XX, el movimiento anarquista logró una fuerte integración de sus militantes dentro del movimiento obrero. La forma organizativa típica en el terreno anarquista respondía al impulso de la acción directa bajo la premisa “de la educación y de la propaganda, de la producción y distribución de material teórico-literario y de múltiples actividades de esclarecimiento”. En paralelo con el progreso de esta tradición dentro de la lucha sindical, círculos anarquistas florecían en la Ciudad de Buenos Aires. Entre los barrios con mayor presencia de grupos anarquistas, se destacaron La Boca, Almagro, Barracas y Constitución. De acuerdo con Eva Golluscio, en 1901 se llegó a prever la formación de un “grupo volante”, que tendría la función de estimular la creación de los llamados núcleos libertarios en barrios alejados del centro de la ciudad y de multiplicar las giras y las reuniones de “esclarecimiento”.

Muy lejos de aquellos tiempos de esplendor, lo cierto es que a partir de la desaparición del joven Santiago Maldonado -autoproclamado “anarquista”- en tierras mapuches a comienzos de agosto del año pasado, estos grupos pasaron a estar en el ojo de la tormenta por un supuesto accionar organizado en manifestaciones contra las políticas represivas del presidente Mauricio Macri y la ministra Patricia Bullrich. A pesar de que en las marchas por la aparición con vida de Maldonado un puñado de encapuchados de dudosa procedencia y ajenos a la manifestación detonó bombas de estruendo y agredió a periodistas, los grandes medios de comunicación apuntaron directamente contra los “anarquistas”. En diciembre de 2017, dos anarquistas que participaron en la marcha contra la reforma provisional terminaron presos durante varios meses. A partir del ataque que sufrió esta semana el juez Claudio Bonadío en su domicilio, una de las sospechas judiciales más firmes es que se trató de una “venganza anarquista” por el procesamiento que habían recibido estos militantes durante aquellos incidentes.

Este clima de persecución generalizado hacia esta tendencia ideológica se ha agravado en los últimos tiempos, pero no es algo nuevo para los anarquistas. En la actualidad el anarquismo sobrevive también en bibliotecas, tales como la perteneciente a la Federación Libertaria Argentina (FLA) en Brasil al 1500, en el barrio de Constitución, y la Biblioteca José Ingenieros, en la calle Velazco 958, en el barrio de Villa Crespo. También se destaca, a tono con la historia de producción contracultural anarquista, la Escuela Libre de Constitución (ELC), un bachillerato popular que funciona como un secundario de tres años para jóvenes y adultos. Hoy cuenta con unos 25 estudiantes y unos 20 docentes, que eligen no recibir un sueldo. Su lema es “Ni amo, Ni patrón, Ni director”, dado que la escuela no tiene directivos y el funcionamiento parte de la voz de la asamblea conformada por estudiantes y profesores.

El pasado jueves, luego de los hechos de público conocimiento en el Cementerio de Recoleta y el domicilio del juez Bonadío, el Ateneo Anarquista de Constitución y el Club Social y Deportivo La Cultura del Barrio fueron allanados por efectivos de la Policía Federal. “Nuestra presencia garantizó que se logre preservar la integridad del local. Momentáneamente estará cerrado”, informaron los integrantes del Ateneo. Por su parte, los miembros de la entidad deportiva explicaron en un comunicado que “el resultado del allanamiento fue negativo para ellos, no encontraron nada de lo que vinieron a buscar. Hasta los mismos medios que desinformaron, se dieron cuenta del montaje y se fueron. Hoy ya no somos noticia, hoy no se puede reparar el daño de los videograf poniendo que había ¨armas y detenidos¨, hoy volvemos a abrir un espacio que nunca más volverá a ser el mismo”.