Carla Céspedes fue absuelta por el Tribunal Oral N°14 y en la tarde de ayer la Ministra de Seguridad la recibió en su despacho. Llegaba imputada por asesinar por la espalda y de ocho disparos a Ariel Santos en diciembre de 2016.

Carla Céspedes asesinó por la espalda a Ariel Santos. Tenía 42 años y le decían “El Tano”. Era hincha de Atlanta, del barrio de Villa Crespo y estaba desarmado, tratando de arrancar su moto tras llevarse $1.500 de un chino ubicado en la esquina de Estivao y Ramos Mejía, en Parque Centenario. Céspedes lo esperó acovachada en un zaguán, escondida y en silencio, y cuando Ariel salió corriendo, lo asesinó por la espalda.

El pasado viernes 2 de noviembre, el Tribunal Oral Criminal N°14 absolvió a la imputada, a pesar de que el fiscal de la causa había solicitado cuatro años de cárcel y su inhabilitación por el homicidio cometido “con exceso en el cumplimiento del deber”, el mismo delito que se le imputa al policía Luis Chocobar. “Entendí que mi vida estaba en peligro, no solo la mía sino de quienes estaban afuera”, declaró Céspedes. Sin embargo, la filmación del hecho muestra todo lo contrario: los jóvenes salen corriendo del supermercado y cuando Ariel intenta arrancar su moto, la policía dispara torpemente, a matar y por la espalda.

“Ahora seguramente la van a condecorar , porque en este país matás una persona y te condecoran. Nosotros fuimos al juicio y no podemos creer con la impunidad que habló. El abogado de ella llegó a dudar de que Ariel hubiese sido baleado. Las mentiras, las contradicciones, parece que fue todo armado para que ella se pueda ir. Hubo testigos que dijeron que vieron un tiroteo que nunca existió”. La que habla es Carina Cutolo, amiga de Ariel y una de las principales promotoras de que la causa llegara a juicio. “Dijeron que la amenazamos, pero durante todo el juicio estuvimos callados. Solo cuando terminó le dijimos que era una asesina y que no se iba a olvidar nunca de la cara de Ariel”, concluye Carina.

Ocho tiros por la espalda

En la tarde de ayer, Patricia Bullrich recibió a Céspedes en su despacho junto a otro gendarme acusado por asesinato. Al finalizar la reunión, declaró que ambos cumplieron con el protocolo. “En primer lugar hay que analizar el rol de la justicia convalidando un uso irresponsable del arma de fuego, una práctica que va a contramano de todos los tratados internacionales”, explica Matías Busso, abogado de la Asociación Contra la Violencia Institucional (ACVI). “Sin embargo, lo más grave es la intromisión del Poder Ejecutivo, en cabeza de la ministra Patricia Bullrich, ya que la justicia puede absolver o condenar pero desde el gobierno muestran este hecho trágico como la conducta a seguir por la policía. Esta línea, como política de Estado, va a desatar un clima de violencia y odio que habilita a las fuerzas de seguridad a disparar ante cualquier duda y, sin dudas, va a aumentar la cantidad de pibes asesinados por las balas policiales”, concluye el abogado.

Tanto el abogado de Ariel como la fiscalía anunciaron que apelarán la sentencia. Mientras tanto, Cáceres continúa en libertad, prestando servicio y con su accionar convalidado desde el Poder Ejecutivo. ¿Vamos hacia una “bolsonarización” de la política de seguridad?