14 años de la tragedia de Cromañón

“Cromañón fue un hecho solidario de una juventud que dio la vida por pibes que no conocía”

Fotos: Virgina Robles

A 14 años de la tragedia, los integrantes de la Coordinadora Cromañón reflexionan sobre las consecuencias políticas del hecho, las diferentes miradas entre padres y sobrevivientes y los desafíos de informar a los jóvenes para que nunca más se repita un hecho de esta magnitud.

La Coordinadora Cromañón se define como una organización social del campo popular, integrada por sobrevivientes y familiares de víctimas fatales allegados a la tragedia. Gestada como tal en el 2013 -a la par de la ley de Reparación Integral a víctimas sobrevivientes y familiares de víctimas fatales-, reivindica su carácter político (apartidario), ya que entiende que los cambios se construyen a través de la política. Sus integrantes son parte de aquella juventud que en el 2001 se puso en disputa: una juventud solidaria, compañera, crítica, participativa, contraria a la que desde los medios quisieron instaurar. El Grito del Sur y la Agencia Paco Urondo reunieron a tres de los integrantes de la organización para conocer sus luchas e impresiones a 14 años de la tragedia.

¿Es posible pensar Cromañón como un hecho fundante del macrismo, de su emergencia como actor político en una posición de poder? ¿Comparten esta lectura?

Martín Genauer: Hubo un aprovechamiento político de ese partido, sí. Como también lo hubo de parte de Telerman. Ese “nuevo aire” en la ciudad quizás hubiera ocurrido igual, pero Cromañón fue el gran hecho particular que desencadenó al macrismo como ganador -serial- de elecciones. No fundacional del macrismo en sí, o de la ideología macrista.

Laura Yubero: Podría haber sido de cualquier otro partido, en ese momento lo aprovechó el macrismo.

MG: Luego hay toda una disputa cultural respecto a cómo se resignifica culturalmente Cromañón. Construyeron ese sujeto de juventud -“son todos borrachos, drogadictos, que prendían bengalas, no les importaba nada”-, que es absolutamente funcional a lo que un gobierno neoliberal necesita de los pibes, de la cultura, de los derechos humanos y de la política.

No es casualidad que los discursos más reaccionarios sean los que tienen más repercusión. Es, a la vez, una forma de afianzar las bases de la política cultural que vos querés implementar en la Ciudad los próximos diez o veinte años. Si vos contás Cromañón como un hecho colectivo y solidario de una juventud que venía de diez años de neoliberalismo y que se puso al hombro la vida de los pibes que no conocía, que entraba a sacarlos, no podés construir una cultura como la que quiere construir el macrismo.

También hay algo más complejo respecto a cómo se construyó la tragedia, una visión más profunda que implica esto que remarcamos nosotros de que el camino es cultural. ¿Qué juventud queremos? ¿Qué política de derechos humanos queremos? ¿Qué cultura queremos? Si Cromañon demuestra todo eso podemos avanzar en ese sentido.

LY: Hoy es difícil contar esa parte, siempre todo tiende hacia la morbosidad, “¿Qué pasó?”, “¿Cómo pasó?” “¿Qué te pasó?”, “¿Qué le pasó a la gente?”. Desde la Coordinadora queremos cambiar ese sentido, que no tenga toda esa morbosidad del hecho en sí, sino reivindicar ciertos valores que en ese momento quisieron ocultar o dejar de lado. Los medios daban a entender que esas personas se merecían que les hubiera pasado eso.

Mariano Figueroa: Todavía perdura este discurso instalado mediáticamente -“lo que causó Cromañón fue el incendio”- y no todo lo otro.

MG: Y que invierte la carga de culpabilidad. Es como el tamaño de la pollera, ¿Entonces la culpa la tenemos nosotros? Ustedes se mandan la cagada y la culpa es de la víctima. Ese juego siempre estuvo ahí, y nos costaba mucho hablar de eso porque en aquel entonces -cuando se formó la primera impresión de los hechos, nosotros estábamos abajo de la cama, entonces los que hablaban eran los padres.

A 14 años, estamos viviendo una etapa en la cual la juventud tiene un rol bastante protagónico en la escena política. ¿Cómo piensan la tarea de recuperar esa memoria histórica y tener un intercambio con este nuevo actor que es la juventud de hoy en día?

MF: Los festivales que realizamos están copados por la juventud históricamente, es una forma de tener una interacción con ellos, de que nos escuchen y escucharlos, realizar un intercambio. Lo mismo sucede con las charlas que realizamos en las escuelas. No vamos con la intención de contarlo como algo biográfico, sino trabajar a partir de las construcciones previas que ellos traen o los cromañones latentes que hay ahora.

En relación a la condena que hubo del juicio Cromañón, ¿cuál es la opinión de ustedes? Entendiendo que es un parte aguas entre las distintas organizaciones, ¿Hay puntos de encuentro? ¿Cuáles son?¿Cuáles son las diferentes miradas que hubo respecto al juicio?

MG: La Coordinadora orgánicamente no tiene posturas tomadas respecto a culpabilidades. No porque no tengamos posturas individuales o no sepamos de qué lado estamos, sino porque sabemos que eso es solamente para dividir: no va a cambiar los fallos judiciales y sí va a cambiar la unidad que podamos lograr del “universo Cromañón”. Nosotros decimos que después de la destitución de Ibarra éste se dividió, básicamente entre padres, sobrevivientes, anti/kirchneristas, anti/Callejeros. Y no puede ser que el sobreviviente se tenga que poner de un lado, porque tiene su propio lado. Tenemos 19 pibes suicidados. No puede ser que estemos hablando si Pato (Fontanet) va preso 5, 6, 7 años, o que eso sea más importante que si los pibes tienen o no salud. Ya hay gente que ocupa el lugar de la culpabilidad, y lo ocupa perfecto. Nosotros ocupamos el lugar de los pibes, pensamos qué necesitan en salud, educación, vivienda, integralmente. Descubrimos que en esa tangente había un montón de gente que se sentía representada y que no era tenida en cuenta.

LY: El punto de encuentro lo ubicamos con la ley y tiene que ver con la reparación. Las culpabilidades dividen.

MG: Cuando decimos “que no se repita”, no somos ingenuos. Sabemos que para que no se repita es complejo que ninguno vaya preso. Si no hay castigo, ¿qué mensaje estás dando? Sabemos, a la vez, que hay funcionarios que representan una política cultural y una juventud distinta a la que nosotros queremos para el futuro. Entonces, el día tiene 24 horas: o te pones a militar para que tal o cual vaya preso, o te pones a militar para que los pibes tengan salud.

¿Qué porcentaje de los pibes y pibas que estuvieron en Cromañón percibe una reparación económica real por parte del Estado?

LY: Menos del 50% de la gente afectada recibe la reparación, estimamos.

MG: Hay un problema de base: no hay un padrón real de todos los sobrevivientes. No sabemos cuántos somos, quiénes somos, si tenemos laburo, si estamos en Provincia o vivimos en Capital, si estamos casados, si tenemos casa o alquilamos. No se sabe nada. Se estima que hubo de 3500 a 4000 pibes y pibas en Cromañón. Hay un universo de 1800 que cobramos subsidio, entre sobrevivientes y padres.

¿Cómo funcionó el tema de la mesa de unidad para aprobar la nueva ley?

MF: Este año se vencía la ley anterior y había que ir por una nueva y nos pareció que para lograrlo debíamos ir unidos, más allá de su postura. Creemos que son más las cosas que nos unen que las que nos separan. Fue un logro lindo porque lo alcanzamos, no la ley ideal, pero sí la unidad.

MG: A principio de año pensamos que teníamos que pelear la ley en unidad. Convocamos a la Mesa de Unidad por Cromañón: ahí participaron más de 10 organizaciones de padres y sobrevivientes y gente autoconvocada. Hicimos el contenido de un proyecto de ley y realizamos una presentación ciudadana en nombre de la Mesa de Unidad: no lo presentó ningún legislador ni ningún partido en particular. A partir de allí se dio una lucha puerta a puerta y despacho a despacho: logramos prórroga del artículo 5 por tres años, con una indexación del IPC anual y una indexación del 70% de lo que había antes, por arriba de cualquier paritaria. En términos de salud, que la secretaría de Salud de Ciudad haga un seguimiento autárquico de la Dirección de Atención a la Víctima. Y, por último, que la Legislatura porteña designe tres legisladores, dos de oposición y uno del oficialismo, que realicen un seguimiento de todos estos puntos. La ley se aprueba el 6 de diciembre sobre tablas con 55 votos a favor y ninguno en contra.

No hay ley que hayan votado todos los legisladores juntos. Es una ley que no capitaliza ningún legislador u organización porque es una ley de unidad, que no capitaliza ningún partido o diputado porque es una presentación ciudadana y que se vota de forma unánime. Las reivindicaciones son pisos de lucha y sabemos que la ley no viene a solucionar problemas, es la política pública que lo soluciona, pero es un piso de derechos.

¿De qué va el festival de este domingo?

LY: El domingo a las 14 horas vamos a hacer el festival en Tapiales. Va a haber bandas en vivo, puestos de salud, de juventud, de Derechos Humanos y estamos juntando juguetes para un comedor de Villa Madero, para el día de Reyes.

MF: Buscamos rescatar la solidaridad que hubo en Cromañón. El hecho de meterte y arriesgar tu vida por alguien que tal vez ni conocés.  Y muchos perdieron su vida en un acto solidario. Y que no todo termine en festivales y que estas redes que vamos armando se repliquen durante todo el año.

MG: A los pibes no se los recuerda solo llorando, sino haciendo cosas que generen alegría.

LY: Poder cambiarle el sentido a lo que nos pasó. Demostrar que toda esa bronca, ese dolor se puede transformar en acción, en solidaridad. No sólo termina en un festival, es un trabajo de todo el año. Las charlas en las escuelas donde buscamos dejar un mensaje de cuidado. Pensar cómo podemos colaborar para que esto no suceda otra vez.

MG: Cuando vamos a las escuelas les damos mucha información de cómo deberían ser las cosas: la capacidad de los lugares, que las puertas no se abran para adentro. Pero nunca le decimos “no vayan”, porque eso implica que no vayas al subte o no vayas a laburar. Nosotros decimos “tengan la información y decidan ustedes. Tengan la conciencia de saber los riesgos que corren y quedarse o poder irse”. A nosotros nos pasó eso: nunca pensamos que en un lugar tan céntrico, tan público, que salía en las publicidades en Clarín o en Página/12, pensamos que iba a estar todo bien. Bueno, no está todo bien, pero son ustedes los dueños de elegir qué riesgos correr.