Asesinato de Agustina Imvinkelried

No aparecemos muertas, nos matan

Agustina Imvinkelried apareció muerta en Esperanza, a metros del boliche al que había ido a bailar el sábado. El principal sospechoso se suicidó cuando la Policía intentó allanar su casa.

Catorce días de Enero turnados entre calor y lluvia. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires los transportes andan vacíos, pero más caros. En las localidades balnearias las vacaciones sortean la crisis económica. Con el antecedente de un año de efervescencia feminista los medios se turnan desorientados entre la cobertura de la cola del verano y las denuncias de abusos realizados por actrices argentinas.

El día número catorce del año alrededor del mediodía se anunció públicamente que durante un rastrillaje fue encontrado el cuerpo sin vida de Agustina Imvinkelried, cuya desaparición había sido denunciada por su familia el domingo. Agustina tenía de 17 años y vivía en Esperanza, una ciudad de 45.000 habitantes a 40 kilómetros de la capital de Santa Fe.

El sábado Agustina fue a bailar junto con una amiga al boliche Teos en la ruta provincial 6. Las tomas de una cámara de seguridad indican que la Agustina habría salido sola del boliche aproximadamente a las 6 de la mañana, pero posteriormente hay imágenes que la muestran hablando con un hombre de 39 años y tres cuadras más adelante con el mismo sujeto dentro de un Renault 21. Identificado como Pablo Trionfini, el sospechoso se suicidó, ahorcándose, cuando la Policía ingresaba a su domicilio para allanarlo en la madrugada del lunes.

Según explicó al diario Clarín Néstor Nagel, Jefe de Bomberos Voluntarios de Esperanza, el cuerpo apareció a 200 metros del local bailable, tapado, para evitar el trabajo de los perros que se encargan de estas búsquedas.

“El feminicidio de Agustina deja expuesta las violencias a las que estamos sometidas las mujeres y disidencias en la vida cotidiana, y que sucede cuando se empieza a discutir fuertemente este sistema social y este modelo de valores. Los femicidios y la violencia van a seguir existiendo hasta que logremos constituir un tipo de sociedad donde los vínculos se construyan de otra manera y donde ningún varón pueda sentirse dueño del cuerpo y la vida de alguna mujer. En ese camino la transformación institucional tanto como la movilización social son fundamentales”, dijo en diálogo con este medio Lucila De Ponti, diputada del Movimiento Evita por la Provincia de Santa Fe y una de las impulsoras del paquete de Leyes Micaela García.

Según informó en la conferencia de prensa la fiscal a cargo del caso, María Laura Urquiza, la causa está caratulada como femicidio. Hay dos testigos que vieron a Agustina conversando con Trionfini pero aún no hay detenidos. Trionfini no tendría antecedentes penales pero si dos causas con denuncias en trámite por amenazas simples realizadas por una de sus ex parejas. El cuerpo tiene golpes identificables a simple vista pero aún no se realizaron las autopsias para determinar si fue abusada sexualmente. Con la muerte de Agustina se estarían contabilizando 8 femicidios en lo que va del 2019.