Paritaria docente en CABA

«El gobierno ofrece un salario $39 mayor al que cobramos en enero»

Foto: Andrés Wittib

La primera negociación entre el Gobierno de la Ciudad y los gremios no tuvo éxito y los docentes esperan ahora una segunda convocatoria para cerrar el acuerdo paritario. Balance de la reunión, resoluciones y perspectivas para las próximas semanas.

El primer encuentro entre los sindicatos porteños y la ministra Soledad Acuña no alcanzó un acuerdo y los docentes empiezan a discutir un plan de lucha. La propuesta de un 2% de recomposición salarial, debido a la pérdida registrada en 2018, y de un 23% en tres cuotas para el 2019, llevada a la mesa salarial por el Gobierno, fue rechazada de plano por todos los gremios presentes en la reunión y pasaron a un cuarto intermedio. Éstos exigen un 15% de recomposición salarial, un 30% de aumento para este año y, a partir de ahí, cláusula gatillo. «Nosotros hablamos de aumento, pero en realidad no es aumento, se trata de no perder más, eso es lo que le estamos planteando al Gobierno», dijo Jorge Adaro, secretario general de ADEMyS, en diálogo con El Grito del Sur.

En la misma línea, Matías Zalduendo, secretario de Derechos Humanos de la UTE, afirmó a este portal: “No rechazamos una propuesta salarial, sino que rechazamos una rebaja salarial que intentan imponer Horacio Rodríguez Larreta y su ministra Soledad Acuña”. Mientras el oficialismo insiste en respetar el calendario escolar y cumplir con los 180 días de clase, los principales gremios porteños ya evalúan un paro de 72 horas para los días 6, 7 y 8 de marzo. «No es sólo un tema salarial, hay una profunda crisis educativa en la Ciudad de Buenos Aires con esta política de ajuste y privatización», explica Adaro para después cuestionar el discurso del gobierno porteño: «Suponiendo que las clases comenzaran en tiempo y forma, porque hay una solucion al problema salarial, el Yrurtia ya no está en condiciones de empezar porque se está taponando la posibilidad de la mudanza. También está sin resolver el tema de la escuela de Cerámica Nº 1 y tenemos todos los años el problema estructural de la falta de vacantes. Por lo tanto, hablar en estas condiciones de un inicio normal de clases es una cosa absurda; ya desde el vamos hay miles de pibes y pibas que no van a poder arrancar porque no tienen una vacante en la escuela pública».

Sobre la aplicación concreta de la propuesta presentada por Acuña, ésta sería en tres cuotas: un 9% en febrero, un 7% en julio y un 7% en noviembre, alcanzando recién en el onceavo mes del año el aumento del 23% planteado por el Gobierno de la Ciudad. Además contempla dos actualizaciones semestrales, una en julio y otra en diciembre. Al respecto, les docentes cuestionan no sólo el hecho de que el aumento esté dividido en tres cuotas, sino también el desfasaje entre el aumento salarial y la inflación proyectada para este año, que se ubica cerca del 30%. «En el mes de enero la inflación en CABA fue de 3,8%, en febrero se calcula que va a cerrar cerca del 3,5% y la de marzo uno no sabe, pero lo que se calcula es que ya llegamos al 9% que ofrece el gobierno. Es decir, durante abril, mayo, junio y julio estamos nuevamente en cero, sin ningun tipo de aumento», precisó el secretario de ADEMyS.

“Entramos en un año en el que nuevamente no se convoca a la paritaria nacional docente, generando una desigualdad impresionante en todas las provincias”, apuntó en tanto el docente de la UTE destacando el cuarto año consecutivo en que el gobierno nacional no convoca a los sindicatos a discutir la paritaria. Ello, asegura, “vuelve a poner a los docentes por debajo de la línea de pobreza”.

De cara a la próxima reunión, que podría tener lugar el lunes o martes de la semana entrante, Adaro no se mostró muy optimista y aseguró que no tiene esperanzas que Soledad Acuña cambie sustancialmente su propuesta. «Pueden maquillarlo un poco pero no habrá cambios significativos. La propuesta va a ser en línea con el ajuste sobre los salarios que está imponiendo el Gobierno». Frente a este panorama, los docentes poteños preparan una asamblea unitaria para el próximo miércoles 27, en la que buscarán definir un plan de lucha para alcanzar un aumento salarial acorde al nivel inflacionario y la pérdida de poder adquisitivo que arrastran desde 2016, algo que, hasta el momento, les niega el gobierno. “No van a poder disciplinar a los trabajadores de la educación y la escuela pública, hoy más que nunca, enseña, resiste y sueña”, concluyó Zalduendo.