Mara Ávila

“El duelo de un femicidio no es individual, es colectivo y social”

"Femicidio: un caso, múltiples luchas" cuenta un femicidio desde la mirada de la hija. Mara Ávila, su autora, reflexiona sobre el proceso creativo en diálogo con El Grito del Sur.

Mara Ávila es profesora de inglés, al igual que su mamá. También es licenciada en Comunicación Social, obtuvo su título el año pasado luego de su tesina de producción: «Femicidio: un caso, múltiples luchas», un documental en primera persona sobre su historia después del asesinato de su madre.

Fotos:Florencia Castello

El 19 de julio de 2005, María Elena Gómez salió con su pareja, Ernesto Jorge Narcisi, en Buenos Aires. Esa noche Narcisi la mató a puñaladas. El 23 de mayo del 2007, Narcisi fue condenado a 9 años, que luego se redujeron a 8.

«Femicidio: un caso, múltiples luchas» recorre varios ejes temáticos enfatizando en el lugar de las víctimas colaterales de femicidios. También aborda el machismo en la Justicia, el rol de los medios de comunicación, el proceso de duelo y el tabú de la muerte.

La película, realizada bajo la tutela de Eduardo Cartoccio, se estrena el jueves 7 de marzo en el cine Gaumont a las 19.45 hs, un día antes del tercer paro de mujeres, lesbianas, travestis y trans. También será presentada en la muestra de cine internacional “Memoria, verdad y justicia” el 4 de mayo, en Guatemala.

-¿Cómo fue reconstruir la historia de tu mamá?

-Fue un proceso duro, arduo, complejo. Con esta película hice el duelo que no había hecho. En parte, el documental reflexiona sobre cuánto tiempo nos lleva hacer un duelo de un femicidio, que no debería ser pensado como algo individual, sino colectivo y social. Lo más difícil fue la reconstrucción de la historia para el guión porque me enteré de cosas sobre mi mamá que yo no sabía. Accedí a información que no tenía, desde cómo trató el caso la prensa hasta cómo se enteró mi tía.

Fotos: Florencia Castello

-¿Cuándo tomaste la decisión de hacer la película?

-La decisión la tomé en marzo del 2014, 9 años después del femicidio. Recién ahí tuve la necesidad de empezar a hablar con mis allegados de hacer algo con lo que me había pasado. Fueron mis amigas las primeras en decirme ‘lo de tu mamá fue un femicidio’.  En septiembre del 2014 presenté una ponencia sobre cómo se había cubierto el caso de mi mamá en los medios de comunicación. Se llama “El femicidio de María Elena Gomez: mi derecho a réplica como hija de la víctima”.

-¿Qué descubriste cuando analizaste los medios de comunicación?

-En ese momento analicé 8 diarios digitales e impresos. Primero encontré que todos hablan de drama pasional o crimen pasional, alusión a la pasión. Lo más sensacionalista fue lo que hizo Crónica de poner la foto del cadáver de mi mamá en la tapa del diario, dijeron que la habían apuñalado en la vagina, aunque no fue así.  Todo esto lo descubrí yendo a la hemeroteca.

Fotos: Florencia Castello

-¿Crees que los medios revictimizaron a tu mamá?

-Si, a través de los medios de comunicación revictimizaron a mi mamá muy impunemente. Al día de hoy, si bien hubo un cambio con el avance del feminismo, muchos periodistas se siguen metiendo con la vida de las víctimas, hacen circular sus fotos. Siguen envolviendo la noticia en un misterio.

-¿Cómo era la relación con tu mamá cuando sucedió el hecho?

-Yo vivía con ella, tenía 25 años. Sabía que su pareja estaba en crisis porque él era celoso, pero más allá de maltrato verbal no había visto nada. Por eso fue muy shockeante enterarme que ella le había pedido ayuda. En la película recupero uno de los mails que mi mamá mandó para traer su voz. Ella le había contado a un amigo del maltrato, pero no llegó a hacer la denuncia. También aparece lo común que es que los hombres maten a las mujeres cuando ellas intentan dejarlos, como había hecho mi madre ese día.

-¿Cómo se hace para marchar de vuelta cada 8 de marzo sabiendo que hay tantas nuevas víctimas?

-Yo ahora estoy fuerte y cuando marcho lo hago con felicidad, con alegría porque -a pesar de la bronca- yo encontré el sentido ahí. No siempre fue así. En el primer Ni Una Menos en 2015, que fue la primera vez que hicimos un presente por mi mamá, terminé vomitando. Necesitaba sacar algo de la violencia que se aloja en el cuerpo, aunque seas una víctima colateral.

Fotos: Florencia Castello

-Recientemente se aprobó la ley que apoya económicamente a las víctimas colaterales de femicidios. ¿Creés que es suficiente?

-La Ley Brisa le da lo equivalente a una jubilación básica a los hijes de víctimas de femicidios hasta los 21 años. Acompaña en ese sentido, pero se requiere un acompañamiento psicológico. Hace falta que se trabaje en la prevención, sino siempre estamos actuando sobre la consecuencia, sobre las cifras de las mujeres y disidencias asesinadas. Se requiere un cambio social más profundo, cómo dejamos de criar princesas e ingenieros para empezar a transformar las generaciones.