Resistencia y organización en Mataderos

Una tarde en Las Siete Esquinas

Un mercado recuperado funciona como comedor y solución habitacional para 12 familias en situación de vulnerabilidad. Crónica de un espacio en resistencia en pleno corazón de Mataderos.

Sobre la calle, un mural de Néstor Kirchner da la bienvenida a la mítica construcción. Adentro, unos 20 chicos corren y juegan a la pelota entre pilas de alimentos no perecederos y ropa húmeda tendida. Adentro, apenas se filtra la luz del sol, pero las voces y las risas cómplices se multiplican: seis mujeres que toman mate en el comedor, charlan sobre el taller de educación sexual del que acaban de participar. Tienen una bolsa de consorcio llena de preservativos. Así transcurre una tarde cualquiera dentro de Las Siete Esquinas, un galpón gigante que supo ser un mercado de abasto y fue recuperado para la comunidad en Alberdi al 5900, pleno corazón de Mataderos.

Una de las anfitriones nos ofrece algunos preservativos y dice que son “para que no tengan más hijos. O los tengan solo si quieren”. A su lado está la Ceci Rojas. Chilena argentinizada y militante combativa. Cuenta sobre sus hijas, explica que le salieron “a la derecha de su posición política” y se ríe. Hace unos años Ceci se incorporó a La Cámpora, luego de sostener desde 2002 la lucha por el espacio de las 7 Esquinas, un predio que funcionó como mercado de provisiones alimenticias y que fue recuperado por los vecinos durante la crisis del 2001 como espacio cultural para el barrio.

Fotos: Ariel Olivares

El devenir histórico del lugar, sumado a las complejidades del barrio, hicieron que la iniciativa inicial de construir un centro cultural virara hacia un complejo social. En el lugar conviven varias organizaciones del barrio como La Cámpora, el MTL y el MST, y funcionan dos comedores, uno por el día y uno en la noche. Cuenta Cecilia, que el último mes, empezaron a sentir más fuerte el golpe de la crisis.

“No alcanza la comida en nuestros comedores. Cada vez vienen familias de más lejos: muchas mamás del barrio, muchos cartoneros que vienen caminando desde La Matanza”, explica Cecilia, coordinadora del espacio. “Esta ciudad es muy rica, pero los pobres son cada vez más pobres”. La semana anterior, desde el espacio 7 Esquinas movilizaron para exigir un aumento de las provisiones de alimentos con el objetivo de poder sostener la demanda de comida de las familias. “Acá comen 100 personas por día y la situación está cada vez más grave”, agrega Rojas.

Fotos: Ariel Olivares

Las Siete Esquinas funciona como espacio habitacional y solución de vivienda para muchas familias. Desde hace casi 10 años viven unas 12 familias en el espacio, en habitaciones separadas y que les garantizan un techo estable en una ciudad cada vez más expulsiva. Sin embargo, Cecilia comenta que el proyecto intenta convertirse en una respuesta permanente al problema de alquileres en la ciudad más cara de Latinoamérica. “El objetivo final es construir una vivienda social, unos diez pisos”, concluye Ceci. En la mesa toman mate las madres del comedor. Nos despiden y nos agradecen por difundir su lucha. Afuera se agotan las tortillas, les niñes siguen corriendo -ahora en la calle- y un nuevo atardecer cae sobre la República de Mataderos.