Acto frente al Ministerio de Educación porteño

30 días de clase, menos para los 22 mil chicos sin vacante

A un mes del inicio del ciclo lectivo, familias, docentes y legisladores porteños se concentraron frente al Ministerio de Educación para denunciar que aún hay 22 mil niños y niñas sin vacante.

Aunque las clases iniciaron hace ya un mes, aún hay 22 mil niños y niñas de la Ciudad de Buenos Aires que no tienen lugar en un aula. El colectivo “La vacante es un derecho” convocó esta mañana a madres, padres, docentes y legisladores de la oposición frente al Ministerio de Educación para denunciar la falta de respuestas del Ejecutivo porteño y exigir la inmediata construcción de escuelas. Pero, una vez más, se encontraron con las puertas cerradas y sin canales de diálogo posibles para abordar la problemática.

La encargada de abrir la actividad fue Micaela, referenta de La vacante es un derecho, quien remarcó que “desde hace 4 años venimos con niños y niñas que en ese entonces llevaban pañal y ahora ya hablan, dibujan y pintan”. Luego continuó haciendo un recorrido de la larga lucha que vienen desarrollando y solicitó que la ministra Soledad Acuña y Susana Basualdo, directora de Educación Inicial, se hagan cargo y reciban a las familias: “no es un capricho, es un derecho”.

Foto: Catalina Distefano

Eduardo López, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación, fue el próximo en tomar el micrófono y renegó de la casi nula cobertura mediática de los principales medios. “Cuando hacemos un paro la tapa del matutino de Clarín es ‘miles de chicos pierden un día de clase por la UTE’, hoy miles chicos están perdiendo días de clase por culpa del Gobierno de la Ciudad y ni los Intratables ni los Animales Sueltos convocan a Rodríguez Larreta para hablar al respecto”, precisó. También destacó los valores y el espacio que representa la escuela pública en la Argentina: “En la escuela pública educamos al hijo del excluido, al hijo de la clase media y al millonario, no preguntamos cuánta plata tienen para educarlos. El conocimiento, no como mercancía sino como derecho social y los niños como sujetos de derecho, no como clientes, son los valores que eligen las familias al enviar a sus hijos a la escuela”.

Más tarde fue el turno de Lorena Pokoik, legisladora de Unidad Ciudadana, quien arrancó expresando el apoyo y solidaridad de su bloque y aseguró que seguirán “acompañando a la comunidad educativa para que no se cierren las escuelas, que los docentes cobren un salario digno y para aumentar el presupuesto que se redujo un 10% en los últimos años”. Sobre este último punto, además, mencionó que han presentado un proyecto en la Legislatura porteña para aprobar una Ley de Financiamiento Educativo, una deuda pendiente en la Ciudad. “No hay ganas de sentarse con las familias y los docentes. Este gobierno es parte del conflicto, nosotros somos parte de la solución”, concluyó.

A continuación realizaron una intervención en las puertas del ministerio y permanecieron allí con micrófono abierto y canciones infantiles para contextualizar la jornada. Gabriel Solano, legislador del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, también estuvo presente y se manifestó en consonancia con los discursos previos, reforzando el apoyo a la comunidad educativa y denunciando las políticas de ajuste y expulsión volcadas sobre la educación pública.

Finalmente, luego de algunas horas, le permitieron ingresar al edificio a dos representantes del colectivo de familias. Allí se reunieron con Patricia Martínez, asesora de la Dirección de Educación Inicial, y le presentaron el listado de niños y niñas -recolectado hasta el momento- que no alcanzaron a conseguir una vacante. Pero quienes ingresaron a reunirse con la funcionaria no pasaron un lindo momento: otro funcionario las increpó para pedirles que se saquen la pechera que lleva el nombre del colectivo de familias y amenazaron con no dejarlas ingresar más. “Ellos tienen que darnos respuestas, no amenazas”, indicó a este medio la referenta de La vacante es un derecho.