Persecución a manteros

Pascua de represión y detenciones en Parque Patricios

Este domingo de resurrección, la Policía de la Ciudad reprimió a los y las manteras de "Los Patos", quienes trabajaban alrededor de la feria "Almafuerte" tras haber sido desalojados hace meses de las inmediaciones del Hospital Churruca.

Este fin de semana, agentes de la Policía de la Ciudad reprimieron a los vendedores y vendedoras ambulantes de la feria “Los Patos” en Parque Patricios, donde realizaron cinco detenciones y confiscaron sus mercaderías. Los trabajadores, organizados en la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), vienen denunciando desde hace tiempo el abuso policial y afirman que el gobierno de Larreta les declaró la guerra.  “Lejos de impulsar medidas que descriminalicen, contengan, ordenen y regulen el trabajo en la vía pública -como en otros países del mundo-, el Gobierno insiste en señalarnos como delincuentes, poniendo en marcha un mecanismo perverso en que los grupos económicos financian a fiscales y jueces que inician la persecución”, declararon a través de su cuenta de Facebook.

El conflicto se remonta a seis meses atrás cuando, con motivo del G20, el gobierno porteño desalojó la feria “Los Patos”, un espacio improvisado de comercio informal ubicado detrás del Hospital Churruca. Los manteros desalojados optaron por trasladarse como satélites a la feria “Almafuerte”, a una cuadra de distancia, la cual sí cuenta con la habilitación oficial del Gobierno. A partir de ese momento, Espacio Público comenzó a reforzar los operativos policiales mientras las más de 100 familias que vendían su mercadería en “Los Patos” se las ingeniaban para trabajar alrededor de la feria oficial después de las 6 de la tarde, cuando los policías abandonaban la zona. Este fin de semana el operativo se recrudeció con la aparición de Infantería, que se encargó de reprimir, secuestrar mercadería, tirar gas pimienta y detener a cinco vendedores que posteriormente fueron liberados.

Los vendedores de chori vuelven a las calles

La persecución a los manteros no es nueva y tiene sus antecedentes en Liniers, San Telmo y Once, donde hubo varios conflictos la semana pasada. Tras meses de lucha, los comerciantes de “Los Patos” habían conseguido una mesa de negociación con el Gobierno de la Ciudad, pero ahora el reclamo es que se sostenga y avance en lo acordado para un nuevo emplazamiento de las más de 100 familias para las cuales la feria representa su principal fuente de ingresos.

“Nuestro día a día es no saber si vamos a laburar o volver sin nada, golpeados por la policía”, dijo a esta medio Pablo Dorigo, responsable de la rama de Vendedores y Artistas de Espacio Público de la CTEP Capital. Respecto al aumento de vendedores ambulantes durante los años de gobierno macrista, Dorigo aseguró que se trata de un número exponencial: “Algunos terminan trabajando en la calle por la crisis, otros decidimos que éste sea nuestro lugar y lo defendemos. En vez de perseguir y estigmatizar al sector, lo que tiene que hacer el Estado es regularizar y ordenar la actividad”.

“La cantidad de trabajadores en Parque Patricios ha crecido por la crisis económica que empuja a muchos desocupados a vender en la calle. A ellos se suman los manteros históricos que vienen siendo corridos de otros lugares como Parque Centenario o Parque Lezama”, explicó Diego Mendieta, referente de la Rama de Vendedores, Feriantes y Manteros de CTEP Capital. Mendieta reafirmó que el Gobierno utiliza políticamente la persecución a los vendedores: “Hay un tridente de poderes: el Gobierno señala a los manteros como delincuentes, la policía y Espacio Público los corre y los mete en cana y la Justicia legitima este accionar gracias a los grupos económicos que pagan sobornan fiscales y jueces”.

“Estamos armando un proyecto de ley para regularizar nuestra actividad. Es una base a partir de la cual discutir con legisladores y legisladoras. Exigimos visibilización, identificación y registro”, concluyó Dorigo.