Calidad de Vida Joven

Ser joven y vivir en la Ciudad cuesta más de 30 mil pesos por mes

De acuerdo con el indicador de Calidad de Vida Joven, elaborado por el Centro de Formación y Pensamiento Génera y presentado ayer por Jonathan Thea y Victoria Donda en el Centro Cultural Matienzo, ser un joven pleno en la ciudad de Buenos Aires estaría costando $32.110 por mes.

El 20% de las personas que viven en la Ciudad de Buenos Aires tienen entre 20 y 34 años. Esta franja etaria representa a quiénes recién comienzan a insertarse laboralmente, a quiénes estudian y trabajan, a quiénes decidieron maternar o paternar y a quiénes coordinan las salidas de sábado a la noche con balances de la oficina, parciales de la facultad, casas mal ordenadas y asados familiares con resaca. Este segmento también es un período de búsqueda de autonomía económica, laboral y profesional. Sin embargo, el deseo social e identitario se ve frustrado frente a la coyuntura argentina actual. En términos numéricos, nuestro país llegó en el tercer trimestre del 2018 a un índice de desocupación del 9,1%, según el INDEC. De esta población, la franja con mayores problemas incluye a los jóvenes de hasta 29 años, en donde el desempleo llega al 21,4 por ciento en caso de las mujeres y al 15,4% entre los varones.

Frente a este difícil panorama, el Centro de Formación y Pensamiento Génera presentó el “Indicador de Calidad de Vida Joven” de la Ciudad de Buenos Aires, con la intención de construir datos relevantes para el diseño e implementación de políticas públicas efectivas hacia la juventud porteña. El informe fue presentado en el Centro Cultural Matienzo por Jonathan Thea, referente de Seamos Libres y de Ampliar, y Victoria Donda, precandidata a jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

El trabajo está basado en el concepto de “goce pleno de la juventud”, desarrollado en base a los estándares generales contemplados en la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes promovida por la Organización Internacional de la Juventud. El goce pleno tiene que ver con los estándares culturales, los hábitos y los consumos de las poblaciones dependiendo de su contexto social y determinado por el territorio que habita. Con esta referencia, el informe calcula el costo de la Canasta de Juventud Plena teniendo en cuenta 13 items que contemplan desde apuntes, métodos anticonceptivos, vivienda, reuniones sociales y alimentos.

Bajo estos criterios, se estipuló que el costo de vida de un joven “pleno” a principios de mayo del año 2019 sería de $32.110 por mes. El mayor gasto sería el de vivienda, que representa un 40% del total mensual contemplando alquiler, expensas y servicios, y luego le sigue el rubro alimentos representando un 18%, con un cálculo de $6000 al mes y reuniones sociales un 7,8%.

Es importante destacar que este cálculo se basa en jóvenes sin hijxs, a lo cual habría que agregar un costo -en caso de ser xadres- de $11,300 en caso de niñes de entre 0 y 3 años y 6,800 de 3 a 12 años.

Junto con el  “Indicador de Calidad de Vida Joven” se presentó el cálculo de Inflación Joven durante el mes de mayo. El costo de ser un joven pleno en Buenos Aires, que habría comenzado siendo de $28.343 en enero, tuvo un pico ascendente en los primeros cinco meses del año. En mayo aumentó 3,94% respecto del mes anterior, es decir un 0,3% por encima del aumento general de precios informado por la Dirección de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (3,7%). Comparando el mes de mayo con abril, hubo un 4,6% de variación en lo que respecta a vivienda, un 3,1% de alimentos, un 3,9% en transportes y un 7,2% en vestimenta.

Jonathan Thea, con un look descontracturado de camisa y jeans, manifestó: “Para la elaboración e implementación de políticas públicas orientadas a la juventud porteña, resulta indispensable contar con información precisa sobre sus ingresos, inserción laboral, escalas salariales, hábitos de consumo, y otros datos que permitan conocer sus vivencias y aspiraciones reales”.

Por su parte, Vicky Donda, de un impecable verde abortero,  hizo énfasis en que el campo del trabajo ha variado por el ingreso de nuevas tecnologías y esto reorganiza la arquitectura de necesidades y la oferta de bienes y servicios para los nativos virtuales. “Fuimos educados en la idea de que el trabajo dignifica, y que el trabajo es la puerta de entrada para gozar de todos los derechos. El mundo del trabajo se modificó. La tecnología ha reemplazado la mano de obra y tenemos que pensar en qué mundo vamos a vivir. Tenemos que quitarnos los prejuicios y empezar a decir que la dignidad no te la da el trabajo sino el nacer, el ser ciudadano/ciudadana de este país tiene que ser la puerta de entrada para gozar de los derechos y eso nos da un piso, y ese piso lo tenemos que elevar, pensando en qué tipo de sociedad queremos tener”, agregó la referente de “Somos” .

De la presentación, participaron también el tenista Martín Vassallo Argüello; la escritora y periodista Tamara Tenenbaum; el investigador de CITRA-CONICET, Daniel Schteingart; la secretaria de Juventud de la CTA Capital, Lucrecia Castro; la actriz y directora del Teatro La Carpintería, Alejandra Carpinetti, y el periodista y empresario PyME, Sebastián Vázquez. Estuvieron presentes también el legislador y también precandidato a jefe de Gobierno, Mariano Recalde, la legisladora Andrea Conde (Nuevo Encuentro), Laura Velasco (Somos), Claudia Neira (NEP), Milciades Peña, Belén Spinetta (PTP) y Juan Aranovich (CC Matienzo).