Preso por portación de rostro

Rati Horror Show en la 31: «Toda la prueba contra Koki es una foto de Facebook»

Jorge Luis Zárate, "Koki", está detenido en Marcos Paz desde hace una semana por un crimen imposible: cuando sucedió el hecho por el que se lo acusa, estaba en su escuela. "Toda la acusación en su contra surge de una foto de Facebook. Parece un guión de Netflix", dijo su abogado.

Una foto de Facebook fue toda la evidencia que necesitó el fiscal Carlos Donoso Castex para mandar a allanar de madrugada la casa de Jorge Luis Zárate, en la Villa 31, y llevárselo preso. Hace una semana ya que “Koki”, como le dicen en el barrio sus compañeros de cooperativa, permanece encerrado en Marcos Paz. Estuvo cinco días incomunicado. Su madre, que jura que su hijo no tuvo nada que ver, recién pudo verlo este domingo. Mónica lo dice simple, al que quiera escuchar: su hijo está acusado de un crimen imposible, porque a la hora que según el expediente se produjeron los hechos, «Koki» estaba cursando en la escuela Padre Mugica. Lo mismo sostienen sus compañeros y la gente del barrio, movilizada ante otro Rati Horror Show.

«Descargaron esa foto del Facebook, y empezaron a hacerle inteligencia. Con esa sola supuesta prueba, el fiscal se atrevió a allanar. La acusación parece un guión de Netflix», describe en diálogo con El Grito del Sur Ramiro Geber, abogado de «Koki». Jorge ya tiene fecha para la ampliación de la declaración indagatoria, el próximo lunes.

Dado que el secretario del Juzgado en lo Criminal y Correccional Nº 45, que lleva el caso, reconoció ante familiares y militantes en una audiencia que tuvo lugar hoy que «la carga probatoria está floja», se espera que Koki pueda salir excarcelado. Salvo que, como denuncia su entorno, la causa continúe contaminada de «discriminación». «Ya nos negaron los pedidos de excarcelación que presentamos desde el jueves, y recién hoy nos dejaron acceder a una parte del expediente. Toda la acusación está plagada de un tinte discriminatorio. Si Koki no hubiera vivido en la 31, hubiera corrido otra suerte», dispara Geber.

«Koki» tiene 20 años, estudia el secundario en la escuela Carlos Mugica y es cooperativista de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). El día de su detención dormía en la casa que comparte con su madre, Mónica, reconocida militante del barrio. Según pudo saber este medio, recién el domingo Mónica pudo ver a su hijo y  comentó que «está bien, fuerte y aguantando la injusticia».